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domingo, 30 de diciembre de 2012

EXTRAVAGARTE



El extravagarte es el “arte” de la contemporaneidad. Formalmente es arte y realmente una nada envenenada que se vende muy bien en el mercado, siendo asombrosamente subvencionado por los Estados, pues se utilizan para “construir” a los seres nada en tanto que meras nulidades.
       
La frivolización del arte es uno de los fundamentos de tal construcción pseudo-estética. Se trata de, en toda circunstancia, triturar un poco más lo humano negando satisfacción a las necesidades de belleza y sublimidad que forman (o quizá formaban) parte de nuestra naturaleza. De ese modo se nos obliga a consumir ocurrencias memas, humoradas humillantes y supuestas genialidades todas igualmente previsibles y tediosas.
       
El extravagarte confunde la salida fácil con la creatividad, el ingenio con la patochada, lo profundo con lo mentecato y la imaginación con el sometimiento al nuevo canon, el de lo extravagante. Puede hacerlo impunemente porque tiene detrás a todo el poder constituido, que necesita de sus subproductos para envilecernos y anularnos todavía más.
       
Una obra señera del extravagarte es el álbum de los Beatles “Sgt. Pepper’s”, de 1967, con el cuarteto famoso vestido de ridículos, en lo que se supone es todo un alarde de espíritu creador. Que esta mediocre y ramplona banda de música pop sea un producto de la mercadotecnia como tantos otros, sin cualidades especiales ni méritos reseñables, algo que se lanzó al estrellato por la industria de la publicidad, como se hace con un detergente o una marca de papel higiénico, es bien conocido. Pero la reflexión crítica sobre todo ello todavía flojea.
El extravagarte se sustenta en una realidad estructural, las industrias de la conciencia. Funciona de manera simple: se toma cualquier producto que sea lo suficientemente letal para la gente común y excelente para el poder constituido y se publicita con muchos recursos monetarias, hasta hacer de lo que es una simpleza, boba e insustancial, como en este caso, una “obra de arte genial, única” y blablablá, esto es, lo mejor de lo mejor para las almas extremadamente simples y los muy indigentes mentales, que se creen todo lo que el poder estatuido les ordena que crean.
       
Miremos un poco más el bodrio. No, no van vestidos de mamarrachos sino de sargentos: ahí se manifiesta el componente militarista del invento, así se adoctrina a las masas en el culto por el componente esencial del Estado, el aparato militar. Esto no era óbice para que sus fanatizados discípulos y discípulas babearan ante el álbum mientras repetían sin cesar el mantra hippy por excelencia, “paz y amor”. Lo coreaban de la manera más entontecida y subhumanizada, según su estilo, a la vez que adquirían en masa esta mercancía señera del militarismo, el odio, el embrutecimiento, el mal gusto y el servilismo que es el álbum citado.
       
La psicodelia y los orientalismos de pacotilla también ocupan un lugar en la portada, obra del artista pop Peter Blake. O sea, todas las boberías de aquellos sandios años, los famosos 60 del siglo pasado, tienen su asiento en el engendro.
       
Pero lo peor no es lo dicho sino lo que ahora viene. El extravagarte en su esencia es muchísimo más que frivolidad y mercadotecnia. Su propósito es humillarnos y destruirnos, ponernos en posición de genuflexos, convertirnos en adoradores de mercachifles, gurús monetizados y marchantes de imágenes y palabras. Desde estas vulgaridades nos gritan “¡de rodillas!”, “¡adorad a los nuevos ídolos, los novísimos santos, los ultimísimo mercaderes!”, “¡venerad a quienes os burlan, humillan, desprecian y someten de una manera nueva y más perfeccionada!”. Y la generación de los necios y necias, la que en los años 60 era joven, se puso de rodillas. Y ahí sigue.
       
Dijeron que iban a hacer una “revolución total y definitiva”, algo nunca visto en la historia de la humanidad, pero todo se ha quedado en fumar porros, beber cerveza, exhibir extravagancias sin imaginación, pasear mascotas y votar socialdemócrata. Qué triste.
       
Nota Final: Invito a las jóvenes y a los jóvenes de hoy a que entren a saco contra esas majaderías, que tiren por tierra y pisoteen a las imágenes de tal abyección, fabricadas en los años 60 y 70 del siglo pasado, para que la libertad, el buen gusto y lo humano natural, triunfen. Por tanto, ¡a la porra los Beatles, los hippys, los progres, los gurús, los orientalismos, los sargentos, el extravagarte, los memos crédulos y los vinilos rancios! Si no lo hace, la juventud de ahora nunca será creativa, jamás será ella misma.
       
Porque no hay construcción sin destrucción.
       
Quienes participaron en todo aquello están obligados a pedir perdón. Y, de paso, a devolver los millones y millones que se embolsaron.






18 comentarios:

  1. La imagen que encabeza esta entrada me temo que no es la aquí referida portada del disco de los Beatles, sino una parodia/burla que hizo Frank Zappa con su grupo The Mothers of Invention.

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    1. Efectivamente, de eso se trata. La intención de la portada no es tanto reflejar la crítica a concreta y específica a la obra de The Beatles, sino que va bastante más allá, denunciando, a partir de ella, de su “forma”, (“reunión de personajes famosos”), el conjunto del mundo de la progresía de los 60, donde está presente el Estado, el capitalismo, la intelectualidad corrompida, etc., todo eso se refleja en esta parodia de Frank Zappa, el cínico por excelencia del blues de los 60-70 que hace de la portada original de Sargent Pepper`s, una especie de “retrato de familia” de delincuentes.

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  2. Por desgracia, cuando le dices a alguien que no siga al líder y que piense por sí mismo, suele mirar largo rato al vacío y preguntar entre balbuceos: ¿Y que debo pensar?

    ...No se yo si tenemos arreglo.

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    1. Definitivamente no, no tenemos arreglo, la parte egoíca del ser humano está triunfando y la esencia brilla por su ausencia. Las consecuencias son fatalmente previsibles. Y que conste que me jode ser agorero.

      Salud

      Micael

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  3. A ver, Felix, que no te guste el Estado, vale, que no te guste el ejercito, de acuerdo, que no te guste el sistema economico, pues claro!, pero chiquillo: no me toques a Los Beatles, coño! no me toques a Los Beatles!!! Que no puedo con tanto cambio y tanta revolucion!

    Metete con el arte contemporaneo, fascista sin duda, especulativo y mero negociete economico como se ha probado muchas veces, pero para muchos de los nacidos en los 50 y 60 Los Beatles son la sintonia de nuestra vida...

    Dejanos vivir!!! ja ja ja

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  4. Bueno Félix me parece que exageras un poco, el sistema que padecemos se basa en el cambiazo,en el sucedáneo, y la música no tendría que ser una excepción... si a un piso se le llama casa,pues a un disco de los beatles lo llaman música...

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  5. http://es.scribd.com/doc/69791830/Jose-Luis-Pardo-Esto-No-Es-Musica
    a leer un poco

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  6. El leimotiv de Félix parece ser que cuando visualiza una problemática es incapaz de llevar a cabo una reflexión interna y analítica de las cosas, cegado por su búsqueda de la visión "integral" que es algo así como la visión verdadera de las cosas, y las visiones "parciales" son siempre falsas. Pero eso es falso porque se sostiene sobre estructuras lógicas incorrectas. Puede ser que los Beatles fueran un elemento de la mercadotecnia capitalista y del Estado, pero el conjunto de notas musicales concretas que forman, por ejemplo, "Love me do" no tiene nada de estatista, capitalista, etc. De hecho, cantar una canción de los Beatles no es ni mejor ni peor en un sentido político revolucionario. Es sin embargo la forma y los hechos concretos culturales en los cuales se da el consumo o la producción de esa canción (de hecho, si la canción se sitúa en un marco de producción y consumo, ya vamos mal...) lo que harán que el hecho cultural sea más o menos revolucionario (dentro de todo lo revolucionario que pueda ser cantar una canción). Evidenciar que todo el arte en general es un mero producto para la dominación no implica que, si alguien quiere vestir al estilo "hippy", lo haga porque le da la gana sin más, sin que sea un aliado del estado. Por otro lado, si en una comunidad donde la música forma parte de una cultura popular más o menos libre de las jerarquías y doctrinas del estado y la iglesia, por mí como si cantan a David Bustamante... Saludos.

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  7. No sé, Felix, pero me da la impresión de que quieres dar a entender de que aquella movida de los 60,70 con los Beatles, los hippis, la sicodelia, y todas aquellas chorradas del orientalismo, estuviesen planificadas por algún ente conspirador del sistema capitalista y sus estados. Yo creo que no fue así, si no que simplemente surgio; y sí es verdad que el sistema lo recicla todo y lo aprovecha para perdurarse y fortalecerse, pero, como digo, no creo que fuese planificado sino que surgio de manera espontanea.
    Estoy de acuerdo con casi todo lo que escribes, pero creo que a veces pecas un poco de conspiranoico.

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  8. Artículo interesante, utilizar a a los Beatles, para tratar de influenciar en mayor o menor medida a las masas.

    Hay una película del director Peter Watkins que trata sobre este tema "Privilege", que os la recomiendo.

    De todos modos el control de los Estados sobre las sociedades principalmente en cuestión del consumo de droga es más que evidente.

    En la película "El pico" y "El pico II" de Eloy de la Iglesia también trata sobre este tema.

    Y el documental " Los 80, drogas, SIDA".

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  9. ya sabemos que lo tuyo es la música sacra, normal.

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  10. De la caverna a la catedral
    Hay imágenes y escritos referidos a la música que se remontan al año 4000 a.C. La gente cantaba y bailaba mucho antes de que se escribiese la música o hubiera cualquier otro tipo de escritura. El ritmo y el canto son elementos intrínsecos de la psiquis humana. Cuando los habitantes de las cavernas descubrieron que poseían voces, compusieron canciones primitivas. Cantaban a los dioses invisibles para asegurar sus cosechas, para defenderse de sus enemigos y solicitar que el tiempo fuese favorable.

    Para conseguir más eficacia, los tribeños emprendedores acompañaban las manifestaciones vocales golpeando troncos huecos, soplando cañas o cuernos de animales, y emitiendo otros sonidos que eran gratos a los oídos primitivos. ¡Habían nacido los instrumentos!
    Las civilizaciones antiguas
    Los emperadores de las civilizaciones antiguas de China y Sumeria conocían el poder de la música y controlaban a sus súbditos determinando el tipo de música que se les permitía escuchar. En los museos pueden verse instrumentos de una antigüedad superior a los 4.500 años, hallados en las excavaciones arqueológicas. Los egipcios danzaban al son de las flautas y los tambores. De acuerdo con la Biblia, Jubal, considerado el primer músico, era un maestro del arpa. David cantaba y ejecutaba los Salmos que él mismo había compuesto. Cuando se convirtió en rey de los israelitas, decretó que sus músicos oficiales provendrían de una tribu. Los muros de Jericó fueron destruidos al son de las trompetas. Algunas personas creían que la música tenía cualidades mágicas, y la utilizaban en las ceremonias rituales, de un modo parecido al que se emplea en los servicios religiosos de hoy día.

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  11. La aportación de Grecia
    En el mundo antiguo la música rayó la mayor altura en Grecia. La palabra "música" viene del griego "musas" las nueve diosas mitológicas de las artes y las ciencias. Esta cuestión se enlaza con el concepto primitivo de que la música refleja las leyes de la armonía que gobiernan el universo. Se entendía que la música era "el lenguaje de los dioses".
    Los primeros experimentos científicos con la acústica y las relaciones matemáticas entre los tonos fueron realizados alrededor de 500 a.C. en la escuela de Pitágoras. Los griegos formularon el concepto de las escalas con los tonos enteros y los medios tonos e inventaron un sistema de anotación; pero pocas de las composiciones que ellos crearon han sobrevivido.
    Los romanos errabundos
    Alrededor del 200 a.C. los romanos comenzaron a conquistar la mayor parte del territorio que ahora denominamos Europa. Hacia 117 de nuestra era Roma gobernaba todos los países alrededor del Mediterráneo, y también los que estaban sobre la costa meridional del Mar Negro. Incluso ocuparon Britania, extendiéndose hacia el oeste después de cruzar el canal desde Galia (Francia). Fuera de unas pocas marchas y la invención de una trompeta militar que ellos denominaban tuba, los romanos no contribuyeron mucho a la evolución de la música, pero en todo caso se atuvieron al estilo griego de utilización de los coros y los instrumentos en sus piezas y sus ceremonias religiosas. También importaron la gaita de la India, y se rumorea que "ese" instrumento fue el que Nerón tocó realmente mientras Roma ardía.
    Los cristianos primitivos utilizaron la música hebrea y griega como fuente de sus himnos. Allí se originaron los cantos de la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa Griega. Este es el fundamento real de nuestro estilo musical europeo occidental.
    Se silencia la música
    Alrededor del año 400 d.C. las tribus bárbaras de los hunos, los vándalos, los godos y los visigodos invadieron Europa y conquistaron a los romanos, sofocando todas las manifestaciones culturales durante los cien años siguientes, en el período de la historia denominada de la Edad Oscura. No hubo más música; sólo el derrumbe de la civilización.
    La Iglesia todopoderosa
    Unos pocos rayos de luz comenzaron a disipar las tinieblas alrededor del año 500 d.C., que marcó el comienzo de la Edad Media. Durante los diez siglos siguientes la Iglesia, con sus monasterios distribuidos por todo el continente, se convirtió en el organismo rector de Europa. Administró justicia, instigó las Guerras "Santas" (Cruzadas) contra los "infieles" turcos, y entre sus rasgos positivos cabe señalar la fundación de universidades donde los eruditos recolectaron el saber heredado de los griegos, los romanos y otros pueblos antiguos, todo lo cual fue compilado en enciclopedias.
    El origen del poder absoluto de la Iglesia fue el temor básico del hombro al más allá. La "nobleza" estaba formada por los que habían luchado para ocupar las tierras. Europa estaba salpicada de minirreinos. Sus gobernantes y seguidores volvían los ojos hacia la Iglesia solicitando su bendición sobre la lucha permanente que desarrollaban para proteger lo que tenían y sobre sus conquistas futuras.
    A semejanza de los antiguos emperadores, que controlaban pueblos enteros, la Iglesia determinó el destino de la música, el arte y las letras, y ella era quien daba trabajo a la mayoría de los escribas profesionales, los artistas y los músicos. Las composiciones tendían a sujetarse a las mismas formas rigurosas, y casi siempre la ejecución estaba a cargo de los coros. Los argumentos de los antiguos dramas griegos eran un poco picantes para el clero, y de ahí que una cultura entera quedara casi extinguida. Un nombre de este período que conviene recordar es el de Gregorio I, el Papa que en el siglo V compuso y recopiló una música que llegó a ser conocida con el nombre de Cantos Gregorianos, y que todavía se entona en algunos servicios católicos.

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  12. Bueno, poco a poco la deriva del blog nos echa de aquí... Después de este artículo tan terriblemente arbitrario, tan vacío, tanto o más que el arte que pretende denunciar, no leeré más Esfuerzo.

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  13. It's the end 60's. The hippie empire is growing and growing, flower power is filling the air. Live was beautiful, love was beautiful, sitting around listining to the Beatles, Grateful Dead or Jefferson Airplane with an awful lot of dope, walking around in long indian dresses, beads around your neck and flowers everywhere. Hundreds of happy people are going to San Fransisco to dance, to take some Lucy in the Sky, to join psychedelic bands. The world was so beautiful....

    The first hippies were a small group of people with ideals. And they weren't just happy flower power people. But when Sergeant Peppers came out, hippiedom became a rage. It became commercial and everyone became hippie, without the idealism but just as a fashion style. They didn't mind there was war, teenage alienation, violence against demonstraters, things like that. They just liked the hippie free love and the LSD.

    A bunch of musicians, with the real ideals but with a great disgust for the commercialisation, lived around LA. They were called the Mothers of Invention, led by one of the world's best composer of the past decades: Frank Zappa. They wanted the people to realise the modern commercial hippiedom was totally wrong and naive.

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  14. Y este tío tiene seguidores?

    Desde luego que vamos fatal...

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  15. Desde el momento en que se empezó a darle a las drogas, a estar tirado todo el dia contando nubes -como otro que yo me sé- no me extrañaría que el Sistema estuviese detrás del asunto, como pudo haberlo estado en el auge y caída del 15-M o cualquier otro "asuntillo" de los muchos que han pululado por nuestras vidas en los últimos 50 años. Lo difícil es llegar a saber si el Sistema da para tanto, a veces creo que lo tenemos sobrevalorado.

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  16. Ya Philip Slater escribio sobre el fracaso del hippismo como movimiento de cambio en la sociedad: venia a decir que quien nacia dentro del sistema dificilmente podria aportar algo revolucionario, pues llevaba el germen del sistema dentro. ASi pues el hippismo era un pasotismo complaciente, incapaz de cambiar nada, salvo salirse algo del sistema y vivir a su aire. Los imitadores -pues ser hippie, el autentico hippie era ser hijo de papa y vivir de su dinero-, solo vivian del sistema sin aportar nada al sistema.

    Bueno, los Beatles apoyaron ese movimiento, se hicieron "hippies", y dijeron cosas reboluzyionarias, pero sin hacerle pupa al sistema. De hecho el sistema gano muchisimo dinero con su musica, y ellos tambien. Ahora Paul es Sir y Rongo esta desaparecido. Son sistemicos. Son negocio capitalista. Su musica es excelente, eso si, pero poco mas.

    Yo me quedo con su musica. Que ya esta bien, y me reconozco haber nacido en el Sistema y llevar su germen dentro. Procurare reducirlo al maximo... dura lucha esa.

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