lunes, 4 de octubre de 2021

PROYECTO ARRENDAJO TERCERA TEMPORADA, 2021-2022 (Propuesta)

 

Nos preparamos para comenzar la tercera temporada del Proyecto Arrendajo, desde la ASOCIACIÓN DEL COMÚN. El Proyecto, en esencia, es movilizar a la sociedad civil, a cientos de miles de personas, para que cada una recolecte 10 kg. de bellotas y las siembre, con un tiempo de actuación de 20 años, 2019-2039. Todo ello como obra exclusivamente popular, sin “apoyo” institucional.

Esta es mi propuesta de actuación para 2021-2022

Objetivos generales para la tercera temporada. Son cinco: A) consolidar el Proyecto Arrendajo en su totalidad, B) darle un impulso comunicativo notable, C) formar a las personas que se han aproxima a él o que se aproximen, D) llevar el Proyecto a las y los urbanitas, que son la gran mayoría de la población hoy, E) ampliar el número de los afiliados y próximos a la ASOCIACIÓN DEL COMÚN[1]. Tales metas se pueden lograr conforme a los apartados que siguen.

Comunicación. Llevar a la opinión pública el proyecto de forestación popular es decisivo, también para encontrar más y más personas que se sumen a la ASOCIACIÓN DEL COMÚN y trabajen con nosotros.

Sabemos, por los dos años anteriores, que la gente necesita, para movilizarse y sembrar bellotas: 1) videos, a ser posible, uno por semana, realizados por diversos autores, durante todo el tiempo que dure la temporada de la bellota, finales de octubre/primeros de febrero, cuatro meses, en total unos 16 videos al menos, 2) Comunicados y Notas, a publicar en todos los lugares que se pueda, en papel y digitales, 3) Charlas, 4) Entrevistas por radio, tv, etc. 5) Charlas en centros de enseñanza, institutos y colegios, 6) Otros.

Para empezar, hay que redactar un Comunicado de 150 palabras que presente la campaña 2021-2022 del PROYECTO ARRENDAJO.

 

Cursos. Para poder explicar al público los fundamentos del Proyecto Arrendajo es necesario tener unos conocimientos básicos de los asuntos climáticos, el ciclo del agua en la naturaleza, el agotamiento de los suelos agrícolas, la desertización por deforestación, los quercus, la PAC (Política Agraria Común de la Unión Europea), las plantaciones forestales de pinos y eucaliptos, los principios de la agricultura popular, la integración de cultivos, ganadería y silvicultura, la sabiduría y cultura rural del pasado proyectada hacia el futuro, la tecnología popular, el abandono de la ciudad para retornar al campo, la ordenación silvícola y forestal de un territorio, la economía rural de autoabastecimiento centrada en el municipio y la comarca, la artesanía, construcción, servicios e industria popular a fomentar, la alimentación humana con bellotas (pan de bellota) y otros frutos silvestres, el reconocimiento y uso de la plantas comestibles y medicinales, la búsqueda de la autosuficiencia energética, la centralidad del ser humano, el amor por los árboles, la adhesión ética al trabajo y al esfuerzo y la soberanía popular rural.

En esta tercera temporada 2021-2022 tenemos que hacer Cursos. Presenciales y/u online.

Plantación de bellotas. En sus diversas fases:

         Elegir las encinas, robles, quejigos, etc., mejores para recolectar las bellotas.

         Selección de las bellotas óptima para ser plantadas.

         Escoger los terrenos en donde se va a hacer la plantación, que sean comunales[2], a poder ser, o pastizales sin uso, o calveros del monte bajo, o entre los pinos de repoblación (para ir desmontando estas plantaciones forestales), o eucaliptos, etc.

         Se puede hacer en solitario o con un grupo. Mejor lo último, a formar previamente.

         Ponerlas en la tierra conforme a la técnica que explican videos del PROYECTO ARRENDAJO.

         Si se hace con plántulas de quercus, éstas deben tener al menos dos años, y ponerse sobre el terreno trasplantándolas según lo habitual.

Presentar un modelo de agricultura compatible con el bosque autóctono. Este asunto es decisivo y tenemos que iniciarlo en la presente temporada de forestación. Presentar un esquema de estudio sobre esta materia es necesario. En suma, ¿qué tipo de agricultura y ganadería vamos a proponer? Planear y pensar escuelas de horticultura, de pastoreo, de consumo de silvestres, de productos de bellota, etc. Dado que el Proyecto está pensado para 20 años, 2019-2039, empezamos a desarrollarlo, explicarlo y aplicarlo en esta temporada, continuando en las siguientes.

Retorno al mundo rural y Manual de Supervivencia. Con las convulsiones que está sufriendo nuestra sociedad en los últimos tiempos, más y más personas se cuestionan la vida en las ciudades. Volver al campo exige ir preparando un Manual de Supervivencia en él. Y no es posible olvidar la natalidad rural, cuando Europa muere por causa del invierno demográfico.

Promover la artesanía y la pequeña industria rural. La artesanía, la construcción de edificios y la pequeña industria rural son decisivas para constituir una sociedad rural soberana y libre, así como para evitar el éxodo rural de la juventud a las ciudades y al extranjero.

Sabiduría y cultura popular. Es el momento de reivindicarla y recrearla, adecuándola a las condiciones del siglo XXI. Hay que enseñar a mirar con otros ojos a la sabiduría ancestral de la gente común, al mismo tiempo que se va adoptando un tono más y más crítico en contra de la sabiduría ortodoxa, institucional y académica, que ha metido a la humanidad y a la naturaleza en el atolladero en que están ahora. Necesitamos un desarrollo amplio de esta cuestión, temporada tras temporada durante 2019-2039. El Proyecto Arrendajo adopta en cada territorio un carácter local, según la lengua y la cultura de allí.

Atender otros árboles autóctonos. Para que se comprenda que no sólo nos interesan los árboles belloteros sino todos los autóctonos, deberíamos elegir otro del que preocuparnos y en el que ocuparnos. ¿Podría ser el saúco, el árbol europeo medicinal? Sus propiedades curativas son muchas (entre ellas, que es antidepresivo) y, además, sus flores y bayas permiten preparados deliciosos y muy nutritivos. También, un arbusto ibérico, ¿el rosal silvestre, o escaramujo?

Organizar Encuentros. Evaluar la posibilidad de hacer Encuentros territoriales y uno, a finales de la campaña actual, para todo el país.

Ruego se haga circular esta Propuesta 

ASOCIACIÓN DEL COMÚN, Félix Rodrigo Mora



[1] Entrar en contacto con ella en asocdelcomun@gmail.com

[2] Para recibir información sobre tierras comunales, dirigirse a luchayservicio@gmail.com

jueves, 2 de septiembre de 2021

YOUTUBE ME CENSURA UN VÍDEO



Con fecha 2 de septiembre YouTube me retira el vídeo "Un amigo libertario me entrevista", que llevaba muy poco tiempo editado, con el argumento de que contradice las normas sobre política sanitaria del gobierno y la OMS.
En realidad, el vídeo recoge una extensa conversación entre un amigo y yo sobre temas variados, principalmente políticos, filosóficos (estos de mucho interés) e ideológicos, y sólo contiene alguna frase suelta, de mínima importancia, sobre el asunto covid-19. Así que creo que estamos ante un acto de censura más contra mi canal de YouTube, que se suma a lo que me llevan haciendo desde hace un año largo, disminuir el numero de visualizaciones de cada video y recortar el numero de los inscritos, que en mi criterio deberían ser el doble de los que aparecen.... De ese modo me presentan como un sujeto marginal, con escasa capacidad de influencia. Y si fuera así, ¿por qué me persiguen con tanta saña, dado que este es el cuarto video que me descuelgan en el último año?
El video "Un amigo libertario me entrevista" será subido a mi canal de LBRY. Es una vivaz conversación de mucho interés, en la que se debaten con pasión pero muy amistosamente por ambas partes, lo que me separa y me aproxima al pensamiento libertario, o sea, anarquista. Ahí podéis visualizarlo.
La censura avanza, y se hace cada vez más maquiavélica. Tal como está, y tras leer las normas de YouTube sobre lo que denomina "Incitación al odio", apartado que impone la censura en un notable número de asuntos de gran actualidad, por ejemplo, relacionados con el feminismo de Estado, tengo que replantearme lo que haré los próximos meses. Es decir, tengo que autocensurarme. Observo que quienes me llevan tantos años acosando, calumniando, amenazando y boicoteando, el fascismo de izquierdas y el feminismo institucional, no tienen ningún problema con la censura empresarial de las grandes compañías del negocio digital.... A ellas y ellos no les censuran nada, antes al contrario, tiene todos los medios capitalistas y estatales de comunicación a su disposición...

viernes, 30 de julio de 2021

PERSPECTIVAS ESTRATÉGICAS


Ante el V Encuentro Transformación/Revolución Integral, agosto de 2021, lo primero es afirmar la voluntad de quienes en ello estamos de luchar para vencer. No nos quedaremos en críticos vociferantes[1] más o menos conformistas, a la espera de ser “recuperados” con un cheque sustancioso y/o con un empleo de funcionario en el ente estatal. No, deseamos difundir unas ideas que originen un movimiento popular revolucionario capaz de, cuando maduren las condiciones objetivas (esto es, cuando la putrefacción del régimen vigente alcance un máximo), sea apto para poner fin al actual sistema por la vía revolucionaria y establezca una nueva sociedad, de la libertad, la virtud cívica y virtud personal, la democracia directa, lo comunal, la centralidad de la persona, el final de todos los sexismos y la convivencialidad.


Esto lo han de entender quienes se aproximen a nosotros.

El componente objetivo de toda revolución verdadera es la descomposición del sistema por sus propias contradicciones internas. Si esto no sucede, o no sucede todavía, o no sucede lo suficiente, no puede darse una situación revolucionaria y, en consecuencia, no puede haber revolución. Pero si tales condiciones, que son independientes de nuestra voluntad y se forman por sí mismas, se realizan, maduran, pero para ese tiempo no está ya preparado y activo el factor subjetivo, no habrá revolución y el sistema se recuperará de su crisis, al menos parcialmente.

¿Qué son las condiciones subjetivas? Una suma de logros y realizaciones en el terreno de la conciencia, las ideas y la organización.

1) Una cosmovisión, formada por un ideario y unos ideales lo bastante desarrollados.

2) Un programa, a la vez general y en cada una de las principales cuestiones, que exponga lo que va a hacer la revolución, qué transformaciones sociales estructurales se propone efectuar.

3) Todo ello tiene que ser dado a conocer a un sector significativo de la opinión pública, minoritario[2] pero decisivo, para lo que se necesita un documento compendiado, sintético, como el MANIFESTO DE LA REVOLUCIÓN INTEGRAL, a preparar lo antes posible, que sea no sólo leído sino estudiado y debatido intensamente.

4) Hay que articular formas y modos de efectuar la formación personal, proporcionando conocimiento y habilidades que permitan a nuestra gente explicar, exponer, mostrar, organizar, persuadir, movilizar.

5) Es necesario idear, planear y realizar procedimientos de difusión masiva, como una revista digital, un sistema de videos y audios, unos equipos de estudio y trabajo, etc.

6) Se necesita entrar en polémica, a veces fuerte, con otras corrientes, para esclarecer los asuntos y denunciar a los serviles, a los charlatanes, a los carcas de uno y otro tipo.

7) Necesitamos una ética del esfuerzo, de la dedicación, del optimismo, de la alegría y del combate, que sea remedio al ambiente de pesimismo, apatía, desmovilización, tristeza y depresión hoy prevaleciente, o sea, un sistema moral que niegue el hedonismo, epicureísmo y felicismo.

8) Hay que formar personas de calidad, pues de la valía del sujeto depende casi todo.

9) Es necesario estar en las luchas y acciones en la calle.

10) Hay que introducir elementos muy fuertes de convivencialidad y ayuda mutua que se extiendan por todas las clases populares.

11) Debemos prestar atención particular a la juventud, captando toda la complejidad que ello lleva aparejado y admitiendo el reto.

12) Conviene organizar, en equipos, en grupos, a más y más personas, para que se formen, difundan el ideario RI y nos permitan obrar unificadamente[3], convirtiéndonos en una fuerza social transformadora de peso, a tener en cuenta.

13) Cuando el feminismo de Estado, o feminismo fascista, está cada vez más enredado en sus propias contradicciones y cada vez más en evidencia, se necesita un movimiento en positivo que lleve un programa de acción afirmativa y revolucionaria a las mujeres.

Hagamos un balance. En la actualidad, nuestro movimiento se compone de unas decenas de personas activas. Pero lo que vamos produciendo (libros, videos, artículos, actos públicos, etc.) los siguen habitualmente unas 5.000 personas, que tiene un conocimiento bastante bueno de nuestras propuestas, ideario y formulaciones, aunque por el momento estas personas no se comprometen, no pasan a la acción. Hay otras 30.000 que están informadas de un modo parcial y relativamente escaso. Y, finalmente, unas 100.000 personas que han oído algo, mirado algún video, manifestando un interés muy débil, vago y puntual, aunque no nulo.

En total son 135.000 personas (una parte no pequeña de ellas en Iberoamérica y otra en Europa, esta menor pero no desdeñable), eso en una situación no revolucionaria, caracterizada por unos niveles extraordinarios de desmovilización, resignación, confusión, retirada a lo privado y apatía[4]. Bastaría con esto cambiase, con que la sociedad se dinamizase por algún motivo o algunas circunstancias, para que se produjera un corrimiento de las personas en una dirección precisa, hacia nosotros. De los 5.000 bien informados, al menos la décima parte pasaría a la acción consciente y organizada, lo que daría 500 personas, y quienes están más o menos informadas saltase hasta las 150.000, haciéndolo las que algo saben y algo conocen hasta las 500.000. Esto haría que el movimiento RI (Revolución Integra) alcanzaría a ser hegemónico. Eso será motivo de gran disgusto para el poder constituido.

Hay un hecho a destacar. Ahora existe una desproporción enorme entre el escaso número de personas RI activas y la influencia y presencia ya logradas en la sociedad. Esta situación es un excelente punto de partida, por un lado, siempre que nos pongamos como meta tirar hacia la acción y el compromiso de esos miles de personas que nos sigue a diario, o casi.

Las dinámicas de las sociedades son complejas e impredecibles, y en formaciones sociales muertas, como es hoy la nuestra, puede suceder, y sucede muy a menudo que, de repente, estalla la tensión acumulada con movimientos de rechazo y protesta social fuertes. Tenemos que estar preparados para eso, tener disponible, bien desarrollado y acabado, además de suficientemente difundido, el ideario, el programa, los manifiestos, las estructuras y las personas formadas, pues cuando tal acontece, cuando las sociedades entran en ebullición, ya no hay tiempo para hacerlo.

Porque un movimiento triunfa por dos motivos, por los méritos propios y por la falta de méritos de los otros. Y los otros, los izquierdistas procapitalistas, el feminismo de Estado guardiacivilero[5], matón y fascista, los conspiracionistas cada vez más neonazis, los “indepes” financiados desde Madrid, los ecofuncionarios entregados a aniquilar lo que resta del comunal, los intelectuales atrapaeuros y similares, se están hundiendo en el caos, la pasividad y la confusión, además de en el descrédito y el repudio popular. Se les ha agotado el discurso. Se ha creado ya un vació político que nos favorece, y que con una estrategia adecuada tenemos que saber utilizar para nuestros fines.

Porque vencer por virtud es cultivar las propias capacidades y, al mismo tiempo, aprovecharse de la falta de ellas que padecen los adversarios políticos y sociales.

Tendremos unos tres años de vacío político, producido por la desintegración autogenerada de los reaccionarios y vasallos del sistema. Y este es nuestro momento. También porque, como he dicho antes, partimos de una buena base.

Hemos vivido el movimiento contra la política sanitaria del gobierno en relación con el covid-19 el año pasado y el presente, y tenemos que examinar eso. Nuestra actuación allí ha sido deficiente, no hemos sabido enfrentarnos a los conspiracionistas que han liquidado el movimiento, algunos enviados a hacerlo por los mismos servicios secretos. Este asunto lo tenemos que estudiarlo, hay que incluirlo en el Orden del Dia del V Encuentro. Pero, con todo, estamos estado en la pelea, hemos aprendido, hemos combatido.

Por todo ello el V Encuentro de Revolución/Transformación integral tiene que servir para dar un paso más en la resolución de estos problemas.

La victoria nos pertenece.

 

Félix Rodrigo Mora

[1] A estos demagogos hay que decirles, si, ya sabemos lo mal que está todo, pero tú, ¿qué propones como solución?, ¿cuál es tu programa? Ahí mostraran que son meros reformadores del sistema. A veces ni eso, simples charlatanes, como los conspiracionistas.

[2] Las grandes transformaciones sociales siempre las hacen minorías, y la preparación de los factores subjetivos de la revolución es tarea de minorías. A toda sociedad la dinamizan y mueven sólo minorías. Esto es así, nos guste o no, más bien lo segundo. Por eso, el afán numérico es contradictorio. Por un lado, hay que llegar al máximo de personas, atraerlas, organizarlas, movilizarlas. Pero por otro, hemos de saber que durante mucho tiempo seremos una minoría, en particular si las condiciones objetivas no son revolucionarias, si la crisis del modelo social vigente no ha alcanzado un máximo. Pero lo que si podemos y debemos hacer es formular nuestro ideario y programa y hacerlo conocer a cientos de miles de personas, ahora ya, de manera que cuando la putrefacción de la sociedad se vaya profundizando, más y más personas que ya ahora lo va conociendo pero que todavía no se siente convencidas, que están escépticas, dudosas y desmovilizadas, se ponga en pie y pasen a la acción, con nosotros.

[3] En esto hemos sido excesivamente ingenuos y “buenistas”. Una parte es la meta final, el punto de llegada, y otra el punto de partida, y nosotros estamos en este, con la intención de llegar a una meta, pero ésta todavía no es posible de realizar.

[4] Esta situación se ha creado a través de dos hechos. Uno, el derrumbe del 15-M, en 2013-2014, que llevó a que cientos de miles de jóvenes, desencantados, abandonasen incluso el país como emigrantes (estos son, según datos oficiales, 2,5 millones entre 2011 y 2020). Otro, el auge teledirigido de Podemos en 2014-2018, con su carga formidable de demagogia salvaje, omnipresencia televisiva, violencia brutal, específicamente fascista, contra los revolucionarios o los meramente disidentes y llamamientos a la desmovilización social (todo por el voto/nada por la acción autónoma, era su lema).

[5] Esto lleva a mi artículo “Feministas con tricornio”, en mi blog, Esfuerzo, Servicio y Combate. No hay que olvidar que el día del movimiento LGTBI de 2020 la guardia civil se sumó a la “celebración” e incluso adornó con los colores de aquel su web durante todo el día, lo que confirma mi análisis, contenido en dicho artículo, más de un año anterior. O sea, el feminismo de Estado es ya a las claras una mera banda parapolicial y fascista financiada por la guardia civil. Y como tal debe ser tratada.

jueves, 29 de abril de 2021

VACÍO POLÍTICO

 

El vacío de ideas y contenidos, no sólo político sino también ideológico, mediático, intelectual y académico, es el rasgo definitorio del actual momento. Se ha ido constituyendo en los últimos años y seguirá creciendo, quizá 3 o 4 años más, hasta que los estrategas del Estado produzcan una nueva propuesta política, organizativa e ideológica para las masas. Pero hoy el poder está sin los instrumentos más apropiados para la intervención política, lo que es diferente a hace sólo cinco años.

Las últimas elecciones (las generales de 2019, las de Cataluña, Madrid y otras), ponen de manifiesto tal vacío y agotamiento. Los partidos[1] no conectan con esa minoría de individuos políticamente conscientes y activos que mueven y dinamizan a la sociedad. De ese modo, se ha formado un sector social de personas en búsqueda, distanciadas de lo existente, enfrentadas con las instituciones y abiertas a nuevas formulaciones. En consecuencia, la idea estúpida y obtusa, de que la solución ha de venir de algún nuevo partido político, o de intervención estatal en la sociedad, ha retrocedido bastante.

En el ámbito de lo intelectual y académico la situación es la misma: repetición, penuria, no creatividad. Hay un agotamiento y consunción múltiples. Dos son sus causas. Una es la falta de libertad, que hace que políticos e intelectuales-funcionarios actúen al dictado de los poderes constituidos hasta un punto tal que pierden el hábito de pensar. Otra es sus privilegios monetarios, sobre todo la casta pedantocrática, ocupando su tiempo en actividades hedonista, sin que apena nada les quede para investigar y elaborar.

Hay una tercera, que es su descrédito por el modo de afrontar los nuevos problemas. El silencio que ha mantenido y mantiene la intelectualidad ante la pandemia les ha puesto en evidencia, quizá para siempre, como entregados al poder y poder ellos mismos. Con esto termina, probablemente, la hegemonía social de los pedantes, que comenzó con los ilustrados y “filósofos” del siglo XVIII, algo a celebrar.

E incluso una cuarta: las contradicciones estructurales, inherentes, que ya coartan e incluso van estrangulando al actual orden, no son nada fáciles de tratar discursivamente, dado que, en el plano de lo objetivo, carecen de solución, aunque es cierto que admiten paliativos y aplazamientos. Pero soluciones no.

Además, la descomposición de lo que han sido el contenido principal de la acción política institucional desde hace dos decenios, las religiones políticas, es un hecho. Enredadas en sus propias contradicciones, rechazados por sectores crecientes de la masa popular, cuestionadas una y otra vez por la realidad, convertidos en herramientas para que minorías impúdicas y malvadas se enriquezcan, las religiones políticas se han deteriorado mucho en el último decenio. Sustituirlas por otras, o incluso reelaborarlas (si ello es posible), resulta difícil de realizar, es caro y requiere tiempo. Mientras no tenga nada mejor el aparato de poder las seguirá utilizando, pero, muy probablemente, se dotará de otros instrumentos nuevos, por el momento desconocidos.

La cara negativa de la situación es el alto grado de desmovilización, infantilización, soledad, nadificación e irresponsabilidad, de confusión intelectiva, impotencia reflexiva, cobardía patológica, ignorancia oceánica y debilidad emocional de la gran mayoría de los individuos en el presente, situación aflictiva creada desde arriba. Pero he de insistir en que a una sociedad no la dota de conciencia y mueve “las masas” sino minorías conscientes, en definitiva, unos miles de personas, y a ellas hemos de dirigirnos. Las multitudes se incorporan luego a la acción, en la fase final del proceso.

En el plano de lo objetivo, las contradicciones y antinomias inherentes al actual modelo de sociedad, continúan profundizándose, como expongo en el libro “Autoaniquilación. El hundimiento de las sociedades de la última modernidad”[2]. Por eso, si hace sólo unos pocos decenios el futuro inmediato era percibido de color rosa hoy casi todos lo contemplan, especialmente la juventud, de color negro. La percepción, creciente, es que: 1) las estructuras sociales no tienen otra finalidad que la concentración del poder, el mando y la riqueza en cada vez menos manos, 2) no hay solución a nada importante dentro del sistema, desde el vigente orden, que es irreformable. Esto lleva a un estado de ánimo potencialmente revolucionario, aunque, al mismo tiempo, si no hay una propuesta transformadora, empuja a la desesperación, la depresión y el suicidio.

El periodo de estabilidad y prosperidad de la última modernidad ha abarcado desde 1955 a 2009, 54 años, medio siglo. En 2009 irrumpe la crisis económica, nunca superada, y en 2020 se abre el ciclo explícito del estallido de las contradicciones, muchas y graves, que se han ido acumulando, que incluirá decenios, tantos al menos como el tiempo previo de bonanza. Se equivocan, por tanto, quienes creen que las cosas van a continuar como en el medio siglo precedente, que no sucederá nada diferente y decisivo. Que pueden seguir dormitando a la sombra de un sistema que consideran seguro y garante de sus necesidades básicas. Tales tendrán un muy duro despertar más pronto que tarde…

 

Lo primero y principal, ante lo descrito, es afirmar la voluntad de revolución que nos mueve a quienes estamos en el proyecto de revolución integral. Lo nuestro no es meramente oponerse y criticar, ni tampoco suscitar algunos movimientos de protesta contra expresiones extremas de despotismo e injusticia, mucho menos cavilar sobre qué programa reformador, sistema de alternancia, caudillo redentor o nuevo partido político puede “arreglar las cosas” desde dentro del poder instituido. No. Nuestra intención, hoy igual que el primer día, es lograr un cambio total suficiente de la estructura de la sociedad, el régimen económico, el sistema de valores, los criterios morales, la cosmovisión fundante y la calidad, autoconstruida y construida, de la persona. Aceptamos el reto y sostenemos que nos motiva el propósito de crear una nueva civilización y un nuevo ser humano, no el lograr tal o cual reformita o limosna que deje todo como está al mismo tiempo que nos degrada como personas.

 

Es posible vencer, no sólo por nuestros méritos sino sobre todo porque el sistema lleva dentro de si los elementos, cada día más activos y potentes, de su propia destrucción. Quienes lo tienen por perfecto, inamovible e invencible solo manifiestan su propia ignorancia de la realidad.

Para ello hemos ido formulando un ideario, proyecto y programa de la revolución, aún sin completar, todavía por terminar, en efecto, pero ya con decisivos logros[3]. Ahora, en el actual momento táctico, debemos establecer una línea de actuación que nos aproxime a nuestro proyecto estratégico, el hecho revolucionario. Trabajamos en pro de un cambio decisivo, histórico, que va a abrir una nueva edad en la historia de la humanidad. Lo vamos a realizar porque hemos escogido realizarlo, y porque, en definitiva, el actual sistema se está aniquilando a sí mismo. Así pues, sólo hay dos opciones para el futuro, sobrevivir entre sus ruinas, en un escenario de desastre holístico en multiplicación quizá ilimitada, o hacer la revolución.

Tareas para esta fase táctica

El sistema de poder reconstruirá su aparato en 3 a 4 años, reclutará mercenarios políticos, en la forma de un/os nuevo/s partido/s, y se lanzará a una nueva ofensiva. Es cierto que en torno suyo todo está tan deteriorado que resulta imposible imaginar cómo y con qué lo hará, pero lo hará. Mientras, debemos aprovechar con inteligencia las condiciones actuales.

Lo primero es comprender la situación creada, tal como está formulada en la parte primera de este documento. Sin estudiarla, debatirla, analizarla de manera individual y colectiva, no podemos avanzar.

Lo segundo consiste en terminar de formular el proyecto y programa estratégico, en lo que aún no ha sido tratado o lo ha sido de manera insuficiente: renacimiento demográfico, economía (con una alternativa global compleja al capitalismo), Unión Europea, situación internacional, tecnología, epistemología popular, espiritualidad moral y programa axiológico, teoría del esfuerzo, la potencia de la voluntad y el combate, ética convivencial, naturaleza concreta y compleja de la libertad, régimen de deberes autoimpuestos del individuo, supervivencia personal/grupal en la fase de caos y derrumbe social que se avecina, trabajo asalariado y trabajo libre, movimiento obrero, cultura y estética, estrategia para la juventud, completar el programa para la mujer, afirmación creativa de la cultura europea y algún otro. Un apartado muy especial es recomponer la noción de revolución desde las condiciones actuales, desde el siglo XXI.

Lo tercero es formar y autoformar a las personas que están con nosotros ya, así como a las que se irán uniendo. Satisfacer su anhelo de conocimientos y su necesidad de habilidades para desenvolverse en la acción comunicativa. Este es nuestro principal punto débil, a ir resolviendo mediante: a) el estudio individual y colectivo, b) los debates internos en los grupos de afinidad y activismo, c) la participación en las acciones y luchas sociales, d) la autoconstrucción y construcción individual, e) los Cursos, f) el compromiso propio con prácticas transformadoras una vez reflexionado.

Lo cuarto estriba en una estrategia comunicativa que lleve nuestro ideario, proyecto y programa a la opinión pública con un máximo de calidad expositiva, variedad de procedimientos, pluralidad de actores y abundancia de elementos tanto como de actos comunicativos: libros, videos, artículos, folletos, revistas digitales y en papel, charlas y conferencias, tertulias, panfletos, audios, webs, televisión, blogs, grupos de estudio, equipos de activismo, tertulias privadas, etc.[4] Hay que establecer talleres para transmitir en tales quehaceres. La meta es lograr que en 3 o 4 años unas 500.000 personas conozcan razonablemente bien el ideario y programa de la revolución integral, y que el 5% de ellas, unas 25.000, lo conozcan de manera profunda y dediquen tiempo y esfuerzo personal a su difusión. Para ello, la edición del “Manifiesto de la Revolución Integral” es determinante.

Lo quinto es el ejercer la crítica, para superar la confusión, fijar las ideas decisivas y delimitar campos. En sus tres formas: crítica constructiva, critica severa y critica denuncia. Ahora es el momento de la crítica, mañana será el de los acuerdos y alianzas, en la siguiente etapa táctica, en 3 o 4 años.

Lo sexto es la participación en las acciones de resistencia y lucha popular, practicando el activismo social. A través de ello hay que fomentar formas de organización en la base que vayan estableciendo un régimen de democracia directa con rudimentos de economía comunal.

Lo séptima consiste en promover formas efectivas de autosubsistencia y ayuda mutua en el campo y en la ciudad, para sobrevivir al desplome de la sociedad actual.

Lo octavo es el esfuerzo organizador, buscando el contacto personal con todas las personas y colectivos que se interesen por el proyecto y programa de la transformación integral, brindándolas apoyo y formación, y estimulando su creatividad.

Lo noveno se sustancia en dotar al movimiento de revolución integral de una forma organizativa normalizada, sencilla, operativa y de abajo a arriba, con Estatutos. Todo ello sin ensombrecer o dañar en lo más mínimo la centralidad del individuo.

Lo décimo es difundir por Europa e Iberoamérica el ideario y programa de la transformación integral, de un modo planificado.

Conclusión final

Se han celebrado hasta ahora cuatro encuentros de revolución integral. Para el verano de 2021 habría que efectuar otro.

28 de abril de 2021



[1] En muy poco tiempo, todos los partidos políticos han dejado de tener militantes para estar constituidos por mercenarios -sus afiliados- y votantes. Eso les hace poco peligrosos por escasamente eficaces.

[2] He de insistir que la nocividad peor de todas ellas es la demográfica, que pone en riesgo la continuidad biológica de la especie humana. Su causa principal es la manipulación, ignorante y malvada, de la vida erótica y sexual instintiva de la especie, tarea en la que el feminismo de Estado, en tanto que instrumento de los poderes económicos y políticos más agresivos, ha desempeñado una función primordial, espantosa. En mi libro “Erótica creadora de vida” se expone.

[3] En lo propositivo y constructivo, mi mayor aportación, hasta ahora, a la formulación en positivo de un proyecto y programa revolucionario está en el Prólogo a la Cuarta Edición de “La democracia y el triunfo del Estado”. Queda pendiente la obra decisiva, “Manifiesto de la Revolución Integral”, un texto breve pero intenso.

[4] La experiencia muestra que en las condiciones actuales sólo una masa notable de actos comunicativos, efectuados durante mucho tiempo y por muchos individuos o colectivos, puede ser eficaz. Lo dice el refrán, una golondrina no hace verano… Necesitamos alcanzar una masa crítica en lo comunicativo.