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viernes, 25 de enero de 2019

Música de Galicia


Himno del Antiguo Reino de Galicia: https://youtu.be/qKZhV2qS9a4

Grabaciones del musicólogo Alan Lomax Galicia 1: https://youtu.be/u2gUQsDGfbg
Grabaciones del musicólogo Alan Lomax Galicia 2: https://youtu.be/UekgluE59ts

Cantigas medievales de trovador Martin Codax: https://youtu.be/lXLQDZjH3ac
01. Cantigas de Amigo - Ondas Do Mar De Vigo 0:00 Compositor: Martin Codax 02. Cantigas de Amigo - Mandad' Ei Comigo 4:28 Compositor: Martin Codax 03. Cantigas de Amigo - Mina Irmana Fremosa Iredes Comigo 8:27 Compositor: Martin Codax 04. Cantigas de Amigo - Ay Deus, Se Sab' Ora O Meu Amigo 11:43 Compositor: Martin Codax 05. Cantigas de Amigo - Quantas Sabedes Amar Amigo 15:13 Compositor: Martin Codax 06. Cantigas de Amigo - Eno Sagrado Vigo 17:16 Compositor: Martin Codax 07. Cantigas de Amigo - Ay Ondas Que Eu Vin Ver 20:23 Compositor: Martin Codax 08. L'Autrier Jost' Una Sebissa 22:42 Compositor: Marcabru 09. Istanpitta Gaetta (Instrumental) 27:51 Compositor: Marcabru 10. Bel M'Es Quant Son Li Fruit Madur 33:47 Compositor: Marcabru 11. Saltarello (Instrumental) 43:04

QUANTAS SABEDES AMAR AMIGO (Cantiga de Amigo V) - Martín Codax (S. XIII/XIV): https://youtu.be/0yK0mbVNzr0

Alfonso X "El Sabio": Cantigas de Santa María: https://youtu.be/TJfM9QWKbLU
01 - A que por muy gran fremosura, CSM 384 (0:00) 02 - Non sofre Santa Maria, CSM 159 (4:03) 03 - Entre Av'e Eva, CSM 60 (9:06) 04 - Virgen Madre groriosa, CSM 340 (12:26) 05 - A que Deus ama, amar devemos, CSM 150 (21:28) 06 - A Virgen, que de Deus Madre, CSM 322 (24:40) 07 - Como pod'a Groriosa, CSM 391 (30:53) 08 - Non devemos por maravilla teer, CSM 27 (35:44) 09 - Virga de Jesse, CSM 20 (43:13)
Otra versión, por el grupo de Cámara de la Universidade de Santiago, In Itinere.

Cantiga "Santa María Strela do día": https://youtu.be/DZUGF_t_sQw

Concierto con los instrumentos del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago de Compostela, interpretado por el conjunto In Itinere.

Proceso de reconstrucción de los instrumentos del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago: https://youtu.be/0djTvfqjmTw

Aportaciones de Vijitâtman

Apuntes sobre la Felicidad.

Todos necesitamos un rincón de felicidad, de amistad, de cariño. Eso es tan esencial como comer para los seres humanos, pero hay momentos en los que no podemos regodearnos en la propia felicidad como señoritos satisfechos, momentos en los que se impone luchar por algo que ponga freno a la infelicidad que nos rodea.
Emilio Lledó



Vivimos tiempos extraños. Miremos a donde miremos, se ensalza el deseo de ser feliz por todas partes, en redes sociales, en la publicidad, en los medios de comunicación, en los manuales de autoayuda en las librerías, en las felicitaciones que en determinadas fechas recibimos de nuestras familias y amistades y, curiosamente nos lo desean también políticos y empresas. Por otra parte, se ha generado toda una nueva ciencia de la felicidad en el mundo de la psicología, las neurociencias, las terapias, la genética, la fisiología, el coaching, la medicina, la educación...

“Por supuesto, tanta felicidad no puede ser real”, afirma Wilson en su libro “Contra la felicidad”, y sigue: “¿Cómo puede haber tanta gente feliz con la enorme cantidad de problemas que acucian a nuestro planeta, no solo los males colectivos y apocalípticos que acabo de mencionar, sino también aquellas irritaciones particulares que atormentan nuestra existencia cotidiana, aquellos temas de dinero y riñas conyugales, aquellas asfixiantes vacaciones y atardeceres solitarios".

Al mismo tiempo se realizan encuestas y se llevan a cabo estudios para medir el estado de felicidad de sus ciudadanos por parte de muchos Estados. También contamos con toda una línea editorial de autoayuda enfocada en la felicidad, que vende millones de ejemplares por todo el mundo. Conviene preguntarnos si esta intensa preocupación e interés por el conocimiento de la felicidad, responde a una situación de felicidad general y la aspiración de perfeccionar la misma, o por el contrario, al desconocimiento y déficit general por la misma, o responde en realidad a otros intereses diferentes a los reales de las personas por alcanzar una vida interesante y plena.

lunes, 21 de enero de 2019

EVALUANDO CON OBJETIVIDAD NUESTROS LOGROS

   La decadencia de Podemos es una muestra de lo que puede conseguirse con audacia, vinculación a la realidad, una línea revolucionaria y constancia, a pesar de no tener en absoluto grandes medios ni grandes organizaciones y, por supuesto, sin estar financiado por nadie, conforme al axioma de "vencer por virtud". Su desintegración política no es algo que, simplemente, "está sucediendo" sino lo que en buena medida hemos logrado. Comenzó el ataque Carlos Taibo, el íntegro pensador libertario que conoce bien al nuevo partido neo-fascista de izquierda. Luego, alguno de mis artículos de denuncia lograron un impacto real de unas 100.000 personas. 

   En apariencia, mientras hacíamos esto, Podemos seguía subiendo pero en realidad ya estaba gravemente herido. Las críticas  de la derecha no lograban ningún efecto en sus bases, antes al contrario, pero las mías, formuladas desde una cosmovisión revolucionaria anticapitalista integral, sí. Mucha. Era algo que no se manifestaba, que parecía que no emergía, pero que ha estado operando en lo hondo de la conciencia social y en las individualidades de buena fe adheridas al chiringuito de Iglesias, y que ha subido a la superficie para explotar cuando un acontecimiento en sí mismo no demasiado importante, su planchazo en Andalucía, ha tenido lugar.

   Tenemos, por tanto, que evaluar con rigor y exactitud nuestra capacidad de influir y crear opinión pública, para lo cual debemos de comprender cómo se expresa dicha capacidad y de qué manera actúa, pues lo hace de un modo diferente a las habituales campañas de adoctrinamiento lanzadas desde la televisión. Lo esencial es lo cualitativo, de donde resulta indirectamente lo cuantitativo, de manera que su calidad y objetividad tiene en sí mismo un efecto multiplicador. Llegamos a los muchos a través de los pocos.

   Quienes han creado y mantenido a Podemos desde la sombra conocen bien esto, de ahí que intentasen "neutralizarme" de manera brutal, por ejemplo, lanzado el panfleto "Yo disparé contra Félix Rodrigo Mora", firmado por un Comando Itinerante SCUM, que incita al uso de la violencia física contra mí. Creyeron que me asustarían... y que asustarían a las gentes que estaban a mi lado. Pero ha bastado con que me mantuviera en mi sitio para que tal operación criminal se volviera contra ellos. En cuatro años ha pasado de ser la estrella de la politiquería institucional a simplemente una ruina donde diversos trincones y trinconas se pelean entre sí por el dinero y los cargos que les da el Estado. Así dejan libre la mente de muchas y muchos para comenzar a comprender y valorar nuestra cosmovisión, ideario, proyecto y programa.

    Hago observar que dicho panfleto, elaborado por feminazis y anarcofascistas al servicio de Podemos-CNI es editado en julio de 2013, y Podemos es creado formalmente en enero de 2014, de manera que aquél es la preparación del acto fundacional. Yo molestaba, y mucho al parecer, así que decidieron amenazarme con el recuerdo de lo que esa feminazi financiada por la CIA, Valerie Solanas, autora del "Manifiesto SCUM" (el "Mi lucha" del feminismo de Estado) hizo con Andy Warhol, narrado en "Yo disparé a Andy Warhol". Aquella demente tiroteó, efectivamente, a Warhol pero los mamarrachos que me amenazan no se han atrevido a hacerlo conmigo (son unos cobardes y unos bocazas), aunque si lo hicieran (hablo en presente y futuro...) no sería nada nuevo, pues repetirían lo que hizo la Brigada Político-Social franquista... Aquél libelo, conviene recordarlo, se editó en el marco de una campaña violentísima contra mi persona y mis ideas, en la que casi cada día había una "novedad" más o menos tremebunda. Todo eso duró, ¡qué casualidad!, los años en que Podemos se fue constituyendo y fue fundado, 2013 a 2016. A partir de esta fecha, cuando creen que ya han logrado sus objetivos, se olvidan de mí, salvo algún espolonazo aislado.

   Ahora tenemos el caso de Vox. Me hace sonreír la capacidad que tienen los jefes del nuevo partido para, malamente, copiar mis ideas y, a veces, incluso expresiones y frases enteras. Por ejemplo, en lo del feminazismo. El libro sobre la mujer de que soy co-autor "Feminicidio, o autoconstrucción de la mujer" fue editado en 2012, y fue el primer texto, que yo sepa, que desafía al feminismo de Estado, mostrando que es una forma de misoginia, de machismo, que se propone crear un nuevo patriarcado, el neo-patriarcado que tiene al Estado como nuevo "pater familias". Sostengo, en consecuencia, que las mujeres se liberan a sí mismas porque tiene capacidad para hacerlo, y que no son ni pueden ser liberadas por el Estado, por el Ministerio de Igualdad español y el feminismo subvencionado. Luego, en la estela de aquel libro vinieron otros, en particular el de Alicia Rubio, hoy en Vox. Es, hasta cierto punto, un buen libro y su autora una mujer muy inteligente pero no acepta lo sustancial de mis ideas, a saber, que se necesita poner fin al Estado y al capitalismo, con la revolución, para lograr la real emancipación de la mujer. Recoge fragmentos de mis formulaciones para mantener el vigente estado de cosas. Me usa contra mí mismo.

   Lo mismo en la cuestión de la emigración. Y en la del islam. Y en la de la nación, la lengua y el (falso) nacionalismo de la derecha. Y en algunas más.

   Pero lo importante es mostrar, y comprender, que la idea seminal en nociones de estrategia, "vencer por virtud"  es efectiva en la práctica, muy efectiva. El libro "Feminicido" ha penetrado profundamente en el cuerpo social, hasta el punto de que han tenido que crear un partido-basura, Vox, para, entre otros objetivos, desmontar desde dentro, digámoslo así, mis asertos. Pero, si Podemos se ha venido abajo en tres años, ¿en cuánto tiempo acabará Vox su hoy fulgurante trayectoria ascendente?, ¿en un año?, ¿en dos?, ¿en seis meses? Y, luego, ¿qué sucederá luego? Barrunto que los planificadores del CNI ya están evaluando la situación política post-Vox y nosotros debemos hacer lo mismo.

   Lo esencial no es preguntarnos qué va a suceder sino qué vamos a hacer. Qué va a hacer cada una y cada uno.

   Se necesita compromiso, implicación, esfuerzo militante y actividad, de todas y todos. Tú que me lees no puedes seguir mucho tiempo más simplemente como espectador: tienes que elevarte a actuante, a sujeto activo, a persona que convierte sus convicciones en motor de su conducta. Estamos en un momento maravilloso, en el que podemos alcanzar logros formidables. Pero te necesitamos, os necesitamos. Ya basta de "esperar y ver". Vamos ganando y ese tipo de escepticismo que acepta la victoria sólo cuando ya ha sido conseguida y no cuando está en proceso de consecución es inapropiado. La lucha es la victoria y vencemos por virtud: eso es lo que cuenta.


martes, 15 de enero de 2019

CENSURA Y FASCISTIZACIÓN

Félix Rodrigo Mora


El libro de Paul Coleman, recientemente publicado en castellano, “La censura maquillada. Como las leyes contra el “discurso del odio” amenazan la libertad de expresión” es otra manifestación más de la tendencia a controlar y desactivar las corrientes de pensamiento y acción que nos estamos batiendo por la libertad contra los totalitarismos y la fascistización de Europa. Es una expresión más de disidencia controlada. Su truco, su trampa, es aceptar una parte ínfima de los males existentes para ocultar lo principal y presentándose como la “solución”, negando con ello la necesidad de una gran movilización popular permanente, al margen de las instituciones, los partidos políticos y la pedantocracia, para salvaguardar y realizar la libertad.

Lo primero es argüir que lo que el poder pretende “maquillar” no es solamente la censura sino la marcha forzosa hacia un fascismo de nuevo tipo, diferente en lo formal al clásico pero idéntico en lo sustantivo, que tiene en las denominadas religiones políticas su núcleo y substancia.  Eso es lo que esconde torticeramente el autor, para el cual todo se reduce a impugnar la introducción de nuevas formas de censura, sirviéndose de un análisis simplón y reduccionista, que oculta mucho más de lo que expone, y que bendice muchísimo más de lo que denuncia.

Lo cierto es que hoy el Estado liberal-constitucional está abandonando las libertades formales que dice garantizar para ir acotando cada vez más áreas en las cuales no está permitida la “libre” expresión de opiniones, juicios y criterios independientes. En esas cuestiones hay que reducirse a corear y lisonjear la super-mendaz retórica oficial. Eso es la instauración autoritaria de un sistema de “verdades” oficiales que se repiten obsesivamente en los medios de comunicación, en la escuela, en los panfletos de la izquierda y en el griterío fanatizado de las partidas de la porra de los nuevos escuadristas del feminazismo, el fascio-progresismo, el fascio-izquierdismo y el novísimo fascismo LGTBI.

La negación de la libertad de expresión y de la libertad de conciencia a cargo de las renovadas formas del filibusterismo facha ha llegado a ser tan tremenda, tan agobiante, que más y más personas, grupos y tendencias están comenzando a reaccionar contra aquéllos para los que la libertad individual y global es cero, nada. Ya ni siquiera una palabra[1].

En efecto: libertad se está convirtiendo en un vocablo maldito, que casi nadie utiliza. Ha llegado nuestra hora, la de ponerla en el centro de nuestro proyecto de revolución holística.

Así pues, el poder constituido, al observar que su sistema de creencias forzosas y obligatorias, ese amasijo bufo de mentiras, errores, bobadas y maldades, está en quiebra, ha tenido que acudir a convertir determinados ejercicios de la libertad de expresión en “delitos de odio”, judicializando el debate público y enviando a la policía a perseguir a quienes discrepan, discrepamos, de las “verdades” oficiales. La cosa es delirante pues son quienes viven encastillados en el odio a las clases trabajadoras y populares, a las que con una inquina y rencor que estremecen, tildan un dia sí y otro también de “machistas”, “racistas”, “homófobos”, “islamófobos” y similares, los que acusan a los demás de incurrir en “delitos de odio”…

Hace muy poco se ha sabido que el Ministerio del Interior español está formando una red de confidentes, espías y soplones para perseguir los “delitos de odio”, en la cual se están alistando lo más florido del progresismo, el feminismo y el izquierdismo. O sea, ya tenemos al Estado Policial constituido, la nueva versión del Estado franquista… pero esto, lejos de ser un paso adelante es un repliegue, un ponerse a la defensiva, del poder estatal y gubernamental.

¿Cuál ha de ser nuestra respuesta militante?  El fundamento de lo mejor de la cultura occidental es la noción, la práctica y la experiencia de la libertad. Frente a todos los totalitarismos y fascismos vamos a enarbolar la bandera de la libertad y los vamos a combatir, y a vencer, y a pulverizar, desde la libertad y por medio de la libertad.

Nuestra revolución es la de la libertad. No hay otra.

Cuando el Estado/Estados/UE se ha convertido en un monstruo totalitario que todo lo controla y todo lo devora, y en un tiempo en que la gran empresa capitalista globalizadora en una expresión atroz de tiranía civil, el combate por la libertad ha de ser, cada vez más, el cimiento de todo.

A nuestros adversarios no los vamos a combatir y vencer son sus métodos[2], la censura, la calumnia, la amenaza, la agresión, la marginación, sino con los nuestros, que tienen dos partes. Una, dotarnos de los mejores argumentos, a través de un esfuerzo intelectual, discursivo, oratorio y estético, para llegar, para convencer, para vencer. Dos, garantizar siempre a todos, y digo a todos, su derecho a explicarse, a exponer sus ideas, a no recibir ninguna censura ni ninguna sanción ni ninguna agresión por lo que arguyan y digan, por muy aberrante que sea o que nos parezca. Con eso habremos ganado, ya de entrada, la superioridad moral sobre nuestros antagonistas. Ellos son los perseguidores y nosotros los perseguidos, y jamás será al revés. Lo cual no es óbice para que ejerzamos el derecho de defensa legítima cuando seamos agredidos físicamente. Pero ha de ser defensa, no ofensa, aunque debemos evitar el hacernos ilusiones: son atroces, sanguinarios. Nosotros no. Vendrán a golpearnos, y a más. Ya lo intentan de vez en cuando. Cuando vengan, en el choque físico, hemos de mostrar firmeza, fuerza y valentía. No hay sitio entre nosotros para la cobardía ni para la debilidad.

Otro componente de nuestra estrategia ha de ser el tender la mano a quienes, coyunturalmente adheridos a las ideologías del totalitarismo institucional, no comparten al completo sus contenidos y métodos, o dudan, lo que hoy es cada día más común, al estarse poniendo en evidencia y entrando en descomposición todas las religiones políticas. Hemos de saber ganar a las muchas personas decentes y honradas que, víctimas de la confusión y la demagogia, se han unido temporalmente a aquéllas. Con tal propósito tenemos que afinar aún más nuestros argumentos, dialogar con dichas personas o grupos y admitir aquello en lo que tengan razón, promoviendo en ellas un deseo de retorno al amor por la libertad, la tolerancia en actos y la voluntad de convivencia. Tenemos que evitar debatir para persuadir aquí-y-ahora, pues eso atenta contra la libertad de conciencia de quienes se nos oponen. El convencimiento, si viene, ha de ser un episodio del interior de cada persona, de su universo mental más íntimo, que hemos de respetar, y que suele manifestarse como un proceso mucho más que como un instante. La meta es exponer nuestras ideas e ideales.

Eso es ahora todavía más verdadero por cuanto en el presente las religiones políticas, tras lustros de hegemonía conseguida a base de invertir en ellas docenas de miles de millones de euros, están en fase de retirada y mengua, en todo el mundo. Por eso ahora es el momento de culminar su derrota, para lo cual es imprescindible atraer a quienes creyeron en ellas.

Nuestra confianza en la libertad de conciencia y en la autonomía de la vida interior, intelectual y emocional, de cada persona, nos diferencia de quienes nos persiguen. En ello reside uno de nuestros principales timbre de honor, y es una de nuestras más poderosas armas para lograr la victoria de la revolución. Además, con la libertad se forman personas capaces, que serán revolucionarios excelentes e individuos de valía y calidad, mientras que con el adoctrinamiento, la negación de la libertad individual y el despotismo de los caudillos se manufacturan criaturas torpes, pasivas e ineptas.

Al poner la libertad en el centro estamos, al mismo tiempo, recuperando, afirmando y reconstruyendo la cultura europea, la popular y la erudita, aunque más la primera que la segunda. Eso es primordial cuando los Estados europeos y las grandes empresas multinacionales europeas ansían liquidar la cultura europea, la culta casi tanto como la popular, para convertirnos en seres aculturados, conforme a la denominada “agenda transhumanista”, que organiza el paso forzoso desde nuestra condición de seres humanos a la de bestias posthumanas, es decir, subhumanas. Vale decir: más sumisas, más entregadas al trabajo asalariado neo-esclavo, más pagadoras puntuales de impuestos, más desprovistas de vida interior autónoma y pensamiento propio, más disponibles para matar y morir en las guerras imperialistas, más delegantes de sus funciones y obligaciones cívicas en las instituciones, más disminuidas, enfermas e impotentes…

Quienes nos persiguen, como les sucede a todos los fascistas, están fuera de la cosmovisión europea, en particular porque niegan la libertad del ser humano, la soberanía y autonomía individual. Conciben a la persona como un ente al que adoctrinar y manipular, al que intimidar y reprimir, al que conducir y dirigir desde el Estado, mientras que nosotros confiamos en ella en tanto que ser humano. Lo apostamos todo a que el individuo auto-movilice su vida interior y dé un paso al frente, auto-forme sus propias ideas y se una a la revolución interior y exterior por decisión intima y no por imposición externa.

En los totalitarios el ser humano se estructura de afuera a adentro, en los amadores de la libertad de adentro a afuera.

Finalmente, desarrollar nuevas formulaciones, nociones, categorías, ideas y prácticas sobre la libertad es una tarea esencial que, en gran medida, está por hacer. A ella invito a todas y todos. Ahora es un gran momento para realizarla.




[1]  Es el caso del marxismo, que ignora la categoría, noción y experiencia de la libertad. Marx inventa, en buena medida desde la ignorancia, la demagogia y el desparpajo, un proyecto doctrinal y político supuestamente anticapitalista que debe ser situado en el marco del denominado despotismo oriental, ajeno a lo esencial de la cultura y la cosmovisión europeas, que tienen a la libertad individual y colectiva como valor fundante.  Por eso su anticapitalismo es una estafa intelectual pues lo que propone, en realidad, es un capitalismo total-utópico, por tanto mortífero.  Por eso el marxismo debe ser calificado de liberticida, hiper-capitalista, anti-revolucionario, negador de la cultura europea, hostil a la noción misma de individuo y proto-fascista. Eso explica que el izquierdista medio que sigue a Marx lleve un policía en la cabeza y que todo desee resolverlo con medidas represivas y autoritarias. Hay que trabajar en una crítica fundamentada del marxismo para abrir camino a una revolución anticapitalista de verdad, que establezca una economía popular, comunal y autogestionada. No es casual que todas las “revoluciones” marxistas, y han sido muchas, hayan acabado en las formas peores de totalitarismo, matanzas y fascismo, además de en expresiones extremistas de capitalismo. Para romper con eso hay que ir a la raíz del problema, presentando a Marx como a un enemigo de la libertad, como lo que realmente es, el primer fascista. Y uno de los más fanáticos apologetas del capitalismo, lo que vela con una supuesta “crítica” de aquél.

[2] Si utilizamos sus métodos y procedimientos somos como ellos, y eso sería nuestra peor derrota, de la misma manera que no ser como ellos es lo más decisivo de nuestra victoria. Ser diferentes y otros, conservando nuestra superioridad moral a toda costa, vencer por virtud, son las señas de identidad de nuestro proyecto. Porque fines y medios van unidos, y son en esencia lo mismo, de tal manera que los medios son fines también.