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domingo, 31 de enero de 2021

PELEAR CON ÉPICA POR EL COMUNAL

 

Nos estamos organizando para crear un movimiento de recuperación de los bienes comunales[1], así como una gran operación de actualización del comunal a las condiciones del siglo XXI. Con los 16 objetivos que se exponen y enumeran a continuación.

Conocer mejor la situación actual de los patrimonios comunales de los pueblos, en cada uno de ellos y en todo el país. Mostrar a la opinión pública los pueblos y lugares donde el comunal aún funciona.

Respaldar y publicitar las acciones concretas por su recuperación ya en marcha[2]. Organizar nosotros también movilizaciones de defensa y recuperación de los comunales.

Afianzar y extender la red de Juntas Vecinales y Concejos Abiertos, pues no hay comunal sin concejo y no hay economía comunal sin democracia directa.

Explicar a la juventud qué es el comunal, cuál es su historia desde la revolución bagauda del siglo V hasta el presente, y qué son los patrimonios comunales de los municipios ibéricos, en todos sus principales significados, históricos, económicos, políticos, emocionales, convivenciales, ambientales, agroganaderos, silvícolas, jurídicos y de futuro.

Denunciar los planes institucionales para expropiar y vender las tierras comunales que aún subsisten, quizá 4.5 millones de hectáreas, casi el 10% de la superficie del país. Denunciar así mismo el proceso desamortizador (privatizador) que llevaron a efecto las monarquías “absolutas” desde el año 1350 en adelante, el régimen liberal decimonónico, el franquismo y el sistema institucional actual.

Establecer una comprensión exacta y bien fundamentada de qué es el comunal y qué es la sociedad comunal, contra las adulteraciones doctrinales en curso. Diferenciar rigurosamente los bienes comunales de los bienes de uso común, poseídos por el ente estatal, o por particulares.

Vincular el comunal con el movimiento de retorno al campo, de nueva ruralidad.

Concentrar las tareas de forestación (siembra de bellotas, etc.) en los terrenos del común.

Exigir perentoriamente al Estado español la devolución a las comunidades campesinas de todos los bienes comunales (tierras, industrias rurales, minas, infraestructuras, etc.) de los que se ha ido apoderando desde el siglo XIV[3], así como de los intereses o beneficios devengados por dichos bienes en el tiempo transcurrido desde el acto expoliador.

Exponer, expandir y actualizar el espíritu de comunalidad, la cosmovisión, sistema de valores e idea fundante de lo humano que está en la raíz de los patrimonios comunales. Porque el comunal, situado en su contexto, es una nueva forma de civilización y un nuevo modo de ser persona.

Ocuparse del derecho consuetudinario, que es el fundamento del comunal, en oposición al derecho romano, o de raíz romanista, positivo.

Refutar los errores y malevolencias[4] principales sobre el comunal, su historia y su futuro.

Hacer metaanálisis económico del régimen comunal para extraer de él los criterios y principios que han de servir para superar y poner fin al capitalismo de la gran empresa transnacional explotadora y deshumanizada, inaugurando un nuevo modo de producción, comunitario con propiedad individual/familiar y libertad económica, adecuado a las condiciones del siglo XXI.

Vincular el comunal con las formas de trabajo productivo libre, cooperativo o individual, que le son propias, hacendera, auzolan, facendera, tornallom, etc., así como con los numerosos procedimientos de ayuda mutua que le son inherentes, aplicando su esencia a la regeneración de la ética del trabajo y del acto productivo en la actualidad. Ello sin olvidar los procedimientos y sistemas asistenciales comunitarios y vecinales, no menos numerosos, atxolorra, redolín, etc.

Promover el conocimiento y el estudio de libros, videos, artículos, etc. que se ocupen del comunal, si es necesario con la crítica correspondiente. Producir nosotros libros, videos y materiales de todo tipo sobre el comunal de ayer, hoy y mañana.

Organizar y convocar cursos, encuentros, etc. que: 1) den a conocer y estudien estas materias, 2) otorguen respaldo reflexivo e informativo a las acciones de lucha y reivindicación del comunal, 3) formen a personas para desenvolverse en esta gran operación restauradora de la justicia, el bien público y la libertad.

 

Os invito y animo a sumaros al equipo de trabajo que estamos organizando.

 



[1] El último gran levantamiento popular para recuperar los comunales tuvo lugar en la primavera y verano de 1936. Fue duramente reprimido, primero por el Frente Popular en el gobierno de Madrid (matanza de Yeste, etc. etc.) y luego por el ejército sublevado a las órdenes de Franco (matanza de Badajoz, etc. etc.).

[2] Por ejemplo, la célebre de Los Yébenes, Toledo.

[3] En mi libro “Naturaleza, ruralidad y civilización” recojo la conclusión alcanzada por algunos estudiosos del comunal, que sitúan entre los 12 y los 17 millones de hectáreas las tierras de las comunidades rurales robadas por el Estado y vendidas luego a particulares adinerados. Como comparación, hoy se cultivan unos 20 millones de hectáreas. Pero las cifras anteriores son inferiores en bastante a la real, pues sólo incluyen, o casi, las tierras que fueron estatizadas y luego privatizada conforme a las leyes de 1813 y 1855, cuando hubo más normas jurídicas desamortizadoras, y el proceso privatizador arrancó mucho antes, en la Baja Edad Media. Además, hay que añadir a las tierras birladas lo bienes artesanales e industriales concejiles (molinos, fraguas, lagares, prensas, bodegas, ferrerías, hornos, caleras, tejares, serrerías, etc.), los de servicios (mesones, hospitales, etc.) y las infraestructuras.

[4] En oposición a quienes, con muy mala uva y peor intención, afirman o insinúan que el comunal del pasado fue un asunto menor y secundario, se levantan los estudios de, por ejemplo, David E. Vassberg, con su libro, entre otros, “Tierra y sociedad en Castilla. Señores “poderosos” y campesinos en la España del siglo XVI” 1986. Véase el inmenso detalle de título: señores con el calificativo “poderosos” entrecomillado, pues lo esencial de la tierra era comunal. Eso sí, es una vergüenza que tenga venir personas de fuera para estudiar lo nuestro, porque nosotros no somos capaces de hacerlo… ¿quizá somos gente decadente y degenerada? Si lo somos, ¡vamos a dejarlo de ser!

jueves, 21 de enero de 2021

Los jefes conspiracionistas engañan a su público

 

Los jefes y jefas del conspiracionismo español llevan semanas difundiendo los rumores más disparatados y noveleros sobre lo que haría Donald Trump en los últimos días de su mandato presidencial, y acerca de lo que sucedería en la toma de posesión de su continuador, Joe Biden. La realidad ha mostrado que el primero nada ha hecho, más allá de entregar a la policía a casi 200 de sus seguidores, y que el segundo es ya presidente de EEUU, tras una ceremonia excepcionalmente tranquila

Arbitraria hasta el límite ha sido la historieta sobre que Trump declararía el estado de sitio, para detener a los jefes del partido contrario, y acerca de que la ceremonia de jura de Biden terminaría con su arresto y el del 85% de los congresistas. Los acontecimientos están ya ahí. Los caudillos conspiracionistas son duchos en este tipo de actividades ajenas a todo rigor y a cualquier sentido moral, pero lo más criticable reside en que cuando la realidad muestra que sus formulaciones son simples elucubraciones sin fundamento, nunca se disculpan, jamás piden perdón, pasan a otros asuntos y punto. Esperemos que esta vez sea diferente.

Tales, explotan la infantilización e inmadurez de una parte notable de la población hoy. Los seres nada, que fabrica en serie el actual sistema de dominación estatal y de maga-capitalismo apátrida, son de una credulidad e inmadurez enormes, y de esto se sirven aquellos jefes para sus fines particulares. Ahora, cada día más próximos a la extrema derecha, los neo-falangistas y los nuevos nazis, se han lanzado a tergiversar a lo grande la realidad política, la de EEUU y la de nuestro país, con fines oscuros.

Como quizá sepas, he ido produciendo una sucesión de videos contra la sinrazón conspiracionista, que eleva a Trump, un reaccionario integral, un multimillonario capitalista y una marioneta de los servicios de contrainsurgencia de EEUU, al rango de “profeta” y “mesías” de la humanidad. Los acontecimientos acaecidos en el mes en curso, enero de 2021, me han ido otorgando la razón. A ellos, a los videos, remito al lector o lectora.

Los jefes conspiracionistas no comprenden nada del funcionamiento del aparato estatal, de las instituciones políticas y económicas, desconocimiento esencial que ocultan con una verborrea fantasiosa, sin base real, en la que se mezclan mentecateces de muy diversa naturaleza. Con ello llevan a sus seguidores a donde les ordenan que lo hagan sus superiores secretos (en realidad, no tan secretos, pues como se dice vulgarmente, se les ve el plumero), esto es, hacia Vox y el fascismo.

Pero también son responsables de todo ello sus seguidores, una masa acrítica, pasiva, sometida, pueril, sin capacidad de pensar por sí misma, que va asintiendo a todas las historietas de doble intención que fabrican aquéllos. Ahora es el momento de poner fin a esa situación exigiendo a los prebostes de la conspiración que den explicaciones, que soliciten disculpas. Que modifiquen su metodología. Y, sobre todo, que rompan con la extrema derecha y los fascistas.

Y, finalmente: Trump no es ninguna “mesías”, por supuesto, sino el instrumento político, ideológico y propagandístico puesto en donde está por los aparatos de contrainsurgencia del Estado yanqui para impedir que se organice y avance una verdadera respuesta popular revolucionaria a la crisis estructural del sistema y a la descomposición de la funesta ideología progresista e izquierdista. Todo sistema de poder, para asegurarse el futuro, ha de dominar al gobierno y a la oposición, creando una falsa disidencia que impida o dificulte la emergencia y consolidación de una verdadera oposición popular, revolucionaria, contraria el capitalismo, hostil al Estado, partidaria de la democracia directa, la economía popular y la revolución integral.

Quienes han creído en las paparruchas conspiracionistas y en algo tan estúpido como que un multimillonario zafio y mostrenco puede “salvarnos”, tienen ahora la oportunidad de modificar sus enfoques, reconocer sus desaciertos y unirse el proyecto, ideario y programa de la revolución integral.

 

viernes, 15 de enero de 2021

TRUMP, EL MULTIMILLONARIO AMADO POR LOS CONSPIRACIONISTAS

 

La capacidad de los jefes y las jefas conspiracionistas para inventarse cosas y urdir novelerías es, como se sabe, ilimitada. Sin demasiado respeto por los hechos y la realidad, siguen tomando el pelo y explotando a su público, patéticamente ingenuo e infantilizado, a base de amarillismo y sensacionalismo. Hoy es 15 de enero, y en lo que queda hasta el día 20, Trump va a hacer tanto, tantísimo, según dicen los conspiracionistas, que va a quedar baldado por la hiperactividad. No ha hecho nada remarcable en cuatro años, pero ahora va a hacer prodigios y maravillas en cuatro días…

Lo que si está haciendo, asunto que ocultan sus devotos españoles, es respaldar con entusiasmo la represión policial de sus seguidores más enérgicos, y también más ingenuos, que siguiendo sus exhortaciones maquiavélicas, tomaron el capitolio el 6 de enero. Este nuevo Capitán Araña primero los embarca en una acción sin sentido ni planificación y luego llama a la policía para que los detenga. Y peor aún, para que los “suicide”, en algún caso…

La clave de todo es la Declaración emitida hace unos días por el Estado Mayor Conjunto del ejército de EEUU, formado por los 8 generales de más estrellas, en la que: 1) condenan la entrada en el capitolio, 2) dan por bueno el triunfo electoral de Joe Biden, 3) advierten que lo terminante es el cumplimiento de las leyes establecidas, comenzando por la Constitución, 4) ordenan a los cuerpos policiales que persigan y castiguen a los que ocuparon el capitolio y a cualquier otro que quebrante la legislación. O sea, todo claro, muy claro[1].

El poder real en todos los países ha estado y está siempre, en ultimas instancia, en el aparato militar y policial. Porque quien tiene el fusil tiene el poder. Esto lo niegan los jefes conspiracionistas, para los cuales el dominio y mando está en manos de entidades más o menos evanescentes, cuando no en las de criaturas extraterrestres diestramente disfrazadas de humanas. Así ocultan a la opinión publica que esto, el actual orden político-jurídico, es la dictadura de un tirano colectivo denominado Estado, cuyo basamento es el ejército. Y, ¿quién se beneficia de esa ocultación?, pues obviamente el ejército, lo que nos lleva a considerar que el conspiracionismo es un producto ideológico y político fabricado y mantenido por los aparatos militares y policiales (atención a esto último). Porque si todo son conspiraciones, si todo absolutamente se explica por la infantil lógica conspiracionista, entonces el movimiento conspiracionista tiene que ser asimismo una conspiración.

¿Organizada y financiada por quién? Pues ya lo he dicho y argüido.

El carácter de extrema derecha de los jefes conspiracionistas españoles, por tanto, partidarios de que la riqueza esté cada vez más concentrada, más y más en poder de sujetos viles como Donald Trump, por ejemplo, arroja luz sobre sus ideas políticas y económicas. En efecto, ¡ahora resulta que son los multimillonarios cavernícolas, demagogos, represivos, explotadores, traidores a los suyos, sometidos al Pentágono, soplones de la policía y embusteros los que van a “salvar al mundo”! Porque el problema en el presente es la concentración extrema de la propiedad y la riqueza, del poder y del dominio, conforme al principio de la razón de Estado, de manera que resulta imposible que, de ahí, de los Donald Trump, salga ninguna solución.

Lo peor de toda esta historieta es la credulidad de quienes siguen a los jefes conspiracionistas, que se creen todo, absolutamente todo, lo que les cuentan, comenzando porque las instituciones no existen, el aparato estatal carece de importancia y el capitalismo de multimillonarios apátridas es estupendo. Pero esta vez los caudillos conspiracionistas se han pillado las manos, han ido demasiado lejos, anunciando lo muchísimo que va a pasar y suceder desde hoy al 20 de enero. Intoxicados con sus propias mentiras, no han advertido que si esos eventos prodigiosos no acontecen van a quedar en una difícil posición… Ahí les esperaremos.

Y, por ello, es el momento de exigirles responsabilidades, de tomar uno tras otro sus embelecos y fantasmagorías de extrema derecha, cada día más fascistizados, y exigir que expliquen por qué no se han ido cumpliendo. Por supuesto, dada su falta de ética y demagogia, seguirán inventando majaderías para justificarse, y para lavar la cara a sus señores, los que les dirigen y mantienen desde las sombras. Pero tales monsergas cada vez serán menos creíbles. Por lo pronto, llamo a sus seguidores a que sean críticos con sus jefes, a que abran los ojos, vean la realidad como es, piensen con su propia cabeza, maduren intelectualmente y pasen a criticar y rechazar a quienes llevan años abusando de ellos, de su credulidad. Para eso necesitan leer y pensar, abandonando, aunque sólo sea a tiempo parcial, el horripilante mundo de internet, cada vez más putrefacto.

Hasta ahora los gurús conspiracionistas decían sus enormidades y cuando la realidad se las desmontaba pasaban a otro asunto, como si nada. Desde ahora no, hagamos que respondan por lo que exponen, pidámosles explicaciones.

 

 



[1] Un rasgo lamentable del conspiracionismo es que, dado que se nutren intelectualmente de la basura de internet, son de una ignorancia que anonada. Por ejemplo, no han leído el decisivo libro de James Carroll “La casa de la guerra. El Pentágono es quien manda”, y es más, ni siquiera saben qué es el Pentágono, pues son de una ignorancia e incultura descomunales, dado que destinan todas sus energías a espiar a jesuitas, masones y judíos, además de a criaturas supuestamente llegadas del planeta nosequé para dominar la Tierra… Tampoco han leído mi libro “La democracia y el triunfo del Estado”, que efectúa un estudio bastante completo y complejo del aparato institucional estatal propio de la modernidad, análisis quizá más árido que las fantasías conspiracionistas, mera política-ficción para “patriotas” españoles anglosajonizados, en consecuencia traidores a su cultura, a su lengua y a su gente. “Patriotas” antipatriotas, igual que Trump, pues la patria de éste es el capitalismo apátrida y el globalista ejército USA, no el pueblo estadounidense.