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domingo, 7 de febrero de 2021

PLAN DE TRABAJO PARA LA RURALIDAD

 

Con la crisis sanitaria comenzada en 2020, el descrédito y crisis de la ciudad y de la sociedad urbana, que se inició en los años 80, se han acelerado y profundizado, de manera que son ya numerosos los sectores de la población que contemplan con creciente interés el campo, la ida a él, al menos como posibilidad. Este estado de ánimo es positivo y debe servir de base para formular un Plan de Trabajo que estimule el retorno a la vida rural.

Las sociedades contemporáneas, centradas absolutamente en la megalópolis, son insostenibles e inviables incluso a corto plazo. Establecidas en los años 50-60 del pasado siglo, se han ido desplegando como una anomalía histórica que ahora se está desplomando. El doble objetivo, ante ello, es: 1) sobrevivir, 2) hacer la revolución integral construyendo un nuevo tipo de sociedad y de ser humano. Porque no será posible sobrevivir dentro del sistema, pues su fundamento, el Estado de bienestar, se está convirtiendo en Estado semi-fallido primero y luego fallido sin más, con lo que dejará desamparados a quienes de él dependan. Y, del mismo modo, es imposible transformar el orden constituido desde el interior de las instituciones y desde las ideologías y cosmovisiones ortodoxas. El cambio se tiene que efectuar con una batería de medidas.

Hoy necesitamos un Manual de Supervivencia, no en formato de libro sino de catálogo de habilidades, realizaciones, aptitudes, atributos personales, redes relacionales y modos de actuar que hagan posible superar la desintegración social que ya está aquí, aunque, por ahora, en sus primeras etapas, contenida. En esta fase de la historia humana hay tres posibilidades de elección, ante la descomposición del orden social, confiar en las instituciones estatales, no hacer nada y dejarse morir (y matar), y seguir nuestro proyecto de supervivencia y afirmación de la propia existencia. Este tripe posibilidad, que ahora es todavía confusa y poco creíble, se hará evidente en 5-7 años. Para entonces debemos tenerlo todo establecido y organizado.

ENFOQUE GENERAL

Las metas estratégicas pueden ser: 1) impulsar un máximo de proyectos y asentamientos de nueva ruralidad, grupales e individuales, 2) ampliar la denuncia de la ciudad y de la vida urbana, así como del Estado de bienestar, 3) lograr grados crecientes de autosuficiencia en la satisfacción de las necesidades básica, organizando un sistema no-capitalista y anticapitalista de supervivencia, progresivamente, 4) denunciar las limosnas y sobornos con que el ente estatal y los politiquillos mussolinianos quiere atrapar política e ideológicamente a la población, en primer lugar la renta básica, 5) ir estableciendo formas efectivas de trabajo libre, individual y cooperativo, 6) aproximar las redes de supervivencia, resistencia y lucha de la ciudad y del campo, 7) formar personas preparadas para sobrevivir y pelear en las condiciones que está creando el desplome, 8) librar luchas contra las políticas rurales actuales, de trituración de lo rural, en primer lugar la PAC (Política Agraria Común) de la Unión Europea, 9) hacer de los establecimientos rurales y neorrurales centros de difusión de ideas e ideales revolucionarios por todos los procedimientos comunicativos, así como espacios de autoorganización para la acción combatiente en la ciudad tanto como en el campo, 10) recuperar el medio ambiente, a través del fomento de los árboles y los bosques, como parte de las tareas de restauración frente a la catástrofe global en desenvolvimiento, 11) recuperación demográfica sobre la base, principalmente, de un enfoque natural, no biopolítico, del erotismo, 12) reescribir con objetividad la historia de las ruralidades ibéricas.

El método de trabajo ha de ser, en todos los asuntos, 1) establecer planes, propuestas, programas y estrategias, 2) conseguir personas o equipos que se hagan responsables de actividades concretas, 3) dar a conocer por todos los medios nuestras formulaciones, 4) entrar en contacto, mejor físicamente, con las personas y colectivos que se sientan atraídas, ofreciéndolas tareas, 5) aprender de quienes saben y están ya en estas faenas, 6) lanzar proyectos globales con sentido estratégico, superando la estrechez de miras y el preocuparse sólo por lo propio y lo pequeño, 7) escuchar y aprender de las personas mayores rurales y, al mismo tiempo, estimular a la juventud a concienciarse y actuar.

Todo ello con un objetivo, CONSEGUIR UN MOVIMIENTO POPULAR, CRECIENTEMENTE MASIVO, DE RETORNO AL CAMPO, MOVILIZACIÓN URBANA, SUPERVIVIENCIA, RECUPERACIÓN DE SABERES, DEMOCRACIA DIRECTA, VIDA CONFORME A VALORES, HERMANDAD Y APOYO MUTUO.

Ciertamente, no hay que idealizar ni la naturaleza ni la sociedad rural. Ésta tiene sus dos caras y sus negatividades, además de estar hoy en una fase de cuasi liquidación, por las derrotas que ha ido padeciendo, en las cuales ella tiene una cuota de responsabilidad. En todo el proyecto de rehacer la ruralidad un lúcido realismo es imprescindible. Nuestra meta ha de ser superar y perfeccionar lo mejor del pasado evitando lo negativo, sin imitarlo ni copiarlo. Aprendemos, pero no imitamos.

 

Actividades Sectoriales Básicas

PROYECTO ARRENDAJO. En la temporada 2020-2021, la segunda que organizamos, hemos logrado que sea mucho más conocido, al hacer un uso amplio y persistente de las actividades de comunicación y difusión. Una sucesión de videos ha sido decisiva, pues hoy todo se hace con videos. Terminada la temporada de la bellota vamos a seguir con la atención a 15 árboles fundamentales y 15 arbustos del sotobosque, todo el año, con tareas de plantación y siembra de dar a conocer y difundir. Las actividades de explicación y comunicación tienen que ser incrementadas, pues se ama lo que se conoce y se trabajar a favor de lo que se ama. Hay que atender los viveros y aprender a reproducir especies arbóreas complejas en peligro (sabinas, abedules, saucos, tilos, endrinos etc.). La Asociación del Común, que es quien actúa, planea constituirse como tal, con socios, cuotas y junta directiva, para ir desarrollando la selvicultura popular, cuyo fundamento ideológico sea el amor por los árboles y el bosque. Contribuiremos a tratar las graves enfermedades del arbolado, la “seca” de los quercus, la tinta y chancro del castaño, la grafiosis del olmo, la esterilidad creciente de las hayas, etc. Está en estudio organizar cursos de formación, así como convocar un encuentro. Asimismo, se propone entrar en contacto con personas entendidas, que muevan blogs interesantes sobre arbolado, o lleven años forestando personalmente con bellotas, etc. El objetivo es originar un movimiento popular, organizado por la base (local, comarcal, provincial) que se preocupe y ocupe de los árboles y el bosque, hasta convertirse en un gran movimiento popular actuante. Nuestra convicción es que únicamente la sociedad civil popular puede efectuar tales tareas.

PELEA POR EL COMUNAL. Constitución de un Equipo de Trabajo con los siguientes objetivos: 1) conocer con objetividad qué son los bienes comunales, su pasado y su presente, 2) dirigir las actividades de repoblación neorrural hacia las áreas en que el comunal tiene todavía presencia, 3) dar a conocer el comunal a la sociedad civil popular, sobre todo a la urbana, a quien se le ha ocultado absolutamente, 4) ir poniendo en pie un movimiento de recuperación íntegro del comunal expoliado a las comunidades rurales ibéricas desde el siglo XIV por el Estado español, 5) rehacer el espíritu de comunalidad, sus valores cardinales, cosmovisión fundante y orden moral, 6) establecer sistemas de trabajo libre privado y procomún opuesto al trabajo asalariado, no-libre, 7) formar personas conocedoras del bloque complejo que es lo comunal, 8) apoyar las acciones ya existentes para recuperar o defender el comunal concreto, en pueblos y comarcas, 9) denunciar y resistir al plan gubernamental, formulado en 2010, para apropiarse de todo el comunal todavía existente (unos 4,5 millones de hectáreas) y venderlo para sufragar la deuda estatal, 10) establecer una nueva economía cooperativa sobre los comunales, 11) unir la defensa del comunal con la del concejo abierto y las formas cooperativas de trabajo productivo, asistencia social y restauración medioambiental, 12) reconstituir el concepto de ser persona propio de la sociedad comunal, el individualismo comunalista, 13) formular, por metaanálisis el modelo de una sociedad comunal futura que extinga el gran capitalismo transnacional monopolista, apátrida, neo-esclavista, ineficiente, aculturador y destructor de la esencia concreta humana, en las condiciones del siglo XXI, 14) exigir que se ponga el comunal en el centro de la historia de los pueblos de la península ibérica, desde el siglo V hasta el presente, 15) lograr la desaparición de la Guardia Civil, cuerpo policial creado específicamente en 1844 para liquidar el comunal fusil en mano, 16) puesto que el comunal depende del concejo abierto, formular una concesión realista y funcional de lo que es éste y de lo que de él resulta, en primer lugar el derecho consuetudinario, 17) criticar y denunciar a los historiadores y economistas que ocultan el comunal, o que falsifican su naturaleza, 18) estatuir procedimientos de autoprotección y autodefensa física.

RED RURAL DE RETORNO AL CAMPO. Animar a las personas que deseen hacerlo a que den el salto, produciendo materiales audiovisuales, escritos, etc. sobre ello. Creación de una Oficina de Asesoramiento para aconsejar a quienes se interesen. Estudiar y dar a conocer ampliamente las experiencias concretas de asentamientos neorrurales, de los que han ido bien tanto como de los que han fracasado. Aportar formación en las diversas actividades básicas de supervivencia: horticultura, constituyendo Escuelas de Horticultura Popular; ganado, con Escuelas de Pastoreo, alimentación con plantas silvestres, por medio de libros y cursos; introducción de los frutos arbóreos (la bellota en primer lugar) en la alimentación humana; construcción y reparación de casas; autoabastecimiento de energía; elaboración de muebles y herramientas; medicina popular. Promover iniciativas artesanales, industriales, comerciales y de servicios en el mundo rural. Animar a las personas jubiladas del agro a que enseñen sus saberes ancestrales a los jóvenes, les traspasen ventajosamente sus tierras, empresas y pequeños negocios. Alentar la inventiva popular en todo, también para ir realizando una nueva forma de tecnología, nuevos procedimientos de cultivo, etc. Tener como meta que, en el ámbito de cada comarca se produzca, al menos, el 60% de lo necesario para satisfacer las necesidades básicas de sus habitantes, con recursos autóctonos, lo que será un golpe esencial al gran capitalismo. Favorecer la iniciativa productiva individual, la libertad económica personal. Unirse firmemente con las gentes que son de la ruralidad, estableciendo con ellos unas relaciones de cooperación y afecto, aunque sin ocultarnos sus defectos y desaciertos. Desarrollar la oposición a la PAC y a la Unión Europea, no según el criterio de reducirse a pedir más dinero, que es lo que hacen los sindicatos agrarios amarillos, sino cuestionando la totalidad del modelo agrario que impone. Conexionar esta Red Rural con la Red Urbana de Supervivencia.

RED URBANA DE SUPERVIVENCIA Y COMBATE. En las ciudades habitan casi las tres cuartas parte de la población, así que tenemos que pensar y proponer sistemas de resistencia, supervivencia y conexión con la ruralidad destinados a ellas. Establecer una red en todo el país de huertos urbanos, con el triple objetivo de aprender horticultura básica, ayudar a agrupar a los vecinos y disponer de alguna fuente de abastecimientos, lo que demanda un Manifiesto en pro de los huertos urbanos con convocatoria de un encuentro ciudad por ciudad, y luego de todo el país. Promover talleres caseros artesanales, individuales o cooperativos, de producción de utensilios domésticos, herramientas sencillas y máquinas autoconstruidas. Alentar los sistemas de reparación de todo lo posible de rehacer, y el reciclaje de lo que hoy se tira y derrocha. Idear, en suma, todo tipo de procedimientos de subsistencia básica en vez de esperar pasivos los subsidios envenenados del Estado, primero, porque son degradantes, segundo, porque cada vez van a ser más escasos hasta desaparecer. Revivir las relaciones de vecindad, que han sido decisivas en el pasado, lo que ha de hacerse por medio, sobre todo, de tareas compartidas y apoyos mutuos otorgados, así como acudiendo a las normas de la cortesía natural y al espíritu convivencial que preconizamos. Organizar operaciones masivas de evadir impuestos, con la objeción fiscal y la resistencia individual y de masas a pagarlos. Efectuar boicot y sabotaje cívico, ético y consciente, según el lema: “puesto que nos tratan como esclavos, ¡vamos a responderles como esclavos!” Promover ocupaciones de grandes superficies comerciales con expropiación de alimentos y bienes básicos, en vez de vegetar en las colas de hambrientos y parados. Organizar movilizaciones, huelgas y ocupaciones. Ir expulsando paso a las grandes compañías capitalistas multinacionales de los barrios y pueblos, para sumar sus bienes a la economía comunal. Hacer que las instituciones estatales, policía, guardia civil, ambulatorios, oficinas de recaudación de impuestos, cuarteles, etc. vayan abandonando por la acción insurgente los espacios populares para afianzar el autogobierno popular y las redes del concejo abierto soberano. Contactar de manera múltiple esta Red Urbana con la Red Rural, estableciendo sistemas de intercambio de trabajo, trueque de tareas y servicios por parte de la cosecha, participando en hacenderas, recolección conjunta de frutos y otras actividades.

MATERNIDAD NATURAL, CRIANZA Y EDUCACIÓN DE LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA. Cuidado comunitario de enfermos y ancianos. Atención vecinal-comunal en los últimos días y entierro de difuntos. Revolución erótica que al menos atenúe el desplome demográfico. Dada el colapso de la natalidad y el tremendo envejecimiento de la población del agro, este último asunto es de importancia. La concreción y programación concreta de estas actividades queda pendiente.

APORTAR TRASCENDENCIA, PROGRAMA Y SENTIDO ESTRETÉGICO A QUIENES ESTÁN YENDO EN LA BUENA DIRECCIÓN. Hay ya un cierto número de personas del rural efectuando tareas y llevando proyectos variados de valía, aunque en casi todos los casos les falta comprensión de los grandes problemas de nuestro tiempo y orientación revolucionaria, e incluso conciencia de la enorme importancia de lo que hacen. Aportarles todo eso es nuestra tarea, a la vez que aprender de ellos, exhortándoles a incorporarse a los quehaceres de reconstrucción de la ruralidad, el medio ambiente y la comunidad popular, urbana y agraria, con mentalidad estratégica y revolucionaria.

 

                  Tareas Complementarias

FORMACIÓN Y CURSOS. Se necesita un aprendizaje de dos constituyentes, metodología y contenidos. Está por hacer un catálogo de cursos.

COSMOVISIÓN, AXIOLOGIA Y VALORES. Hay que formular el sistema de valores y la ética apropiadas a este tiempo de caos, crisis y revolución. Veamos algunos. Promover una ética del trabajo libre, en contra del liberticida y esclavizador “derecho a la pereza”. Suscitar una mentalidad de servicio mutuo por afecto, con la reciprocidad como piedra angular. Lo mismo en lo referente a la convivencia, y a otras cuestiones. En suma, conviene diseñar el sistema axiológico y moral básico de las sociedades comunales en las condiciones actuales, y para un tiempo histórico de descomposición global.

HISTORIA DE LAS RURALIDADES IBÉRICAS. Precisamos comprender qué, porque y cómo ha sido la sociedad rural (que hasta hace un siglo abarcaba al 90% de la población), en lo que tuvo de positivo y negativo, de acertado y desacertado. Dado que la sociedad urbana estatal, al ser triunfadora, ha falseado la historia y el pasado del mundo campesino popular, tenemos que poner en claro cuál es la verdad. Para empezar, mostrar que la revolución liberal español, 1812-1874, fue también una guerra terrible de la ciudad contra el campo, que culminó en una carnicería continuada, de la que surgió el orden social actual, donde el campo es el siervo de la ciudad, esto es, del Estado. Además de los pueblos prerromanos y la revolución bagauda, un capítulo esencial de nuestra historia rural es el monacato (cenobitismo) cristiano revolucionario de los siglos IV-X.

LO CULTURAL Y LO LINGÜÍSTICO. Debemos trabajar para un renacimiento de los pueblos ibéricos, y de todos los europeos, que incluya la recuperación orgullosa de su soberanía, identidad y mismidad. Y con ella, de su sistema de valores, idiosincrasia, instituciones, cultura, historia, sabiduría popular oral e idioma, lo que es un modo decisivo de combatir el conocido como nuevo orden mundial, uniformista, estatolátrico, aculturador, generador de autoodio y en inglés neolengua. Ello debe abarcarlo todo, las instituciones, el paisaje, la gastronomía, la música, la sabiduría oral, todo.

REFUTACIONES Y CRÍTICAS. Establecer un Equipo de Debate que se ocupe de promover materiales de discusión, esclarecimiento y controversia regularmente, en los asuntos que nos preocupan. Porque en un tiempo de crisis y desplome social, la claridad y diferenciación de las ideas es decisiva. Entrar en polémica pública con, para comenzar, el sistema de ecoaldeas, por pseudo-rural, sectario, autoritario, sexista, aculturador, liberticida y parasitario, así como por ofrecer una caricatura denigratoria de lo que es el retorno al campo. Recoger y publicar testimonios de personas que lo han padecido. Refutar sus bases ideológicas, la llamada “nueva era”, los orientalismos, el tardo-hipismo y la basura ideológica que fabrican las universidades yanquis. Nuestra cultura/culturas es más que suficiente para resolver los problemas del siglo XXI, no necesitamos ser adoctrinados en detritus foráneos. Si al tratar el caso vasco he defendido el lema “¡Euskal Herria desde sí misma!”, ahora propongo el lema “Los pueblos ibéricos (Canarias incluida), ¡desde sí mismos todos!”. Eso es unir tradición con revolución.

 

Si en dos años, 2021-2022, hemos sentado las bases de las propuestas anteriormente formuladas, habremos dado un paso de gigante hacia un futuro posible y viable.

Febrero 2021

domingo, 31 de enero de 2021

PELEAR CON ÉPICA POR EL COMUNAL

 

Nos estamos organizando para crear un movimiento de recuperación de los bienes comunales[1], así como una gran operación de actualización del comunal a las condiciones del siglo XXI. Con los 16 objetivos que se exponen y enumeran a continuación.

Conocer mejor la situación actual de los patrimonios comunales de los pueblos, en cada uno de ellos y en todo el país. Mostrar a la opinión pública los pueblos y lugares donde el comunal aún funciona.

Respaldar y publicitar las acciones concretas por su recuperación ya en marcha[2]. Organizar nosotros también movilizaciones de defensa y recuperación de los comunales.

Afianzar y extender la red de Juntas Vecinales y Concejos Abiertos, pues no hay comunal sin concejo y no hay economía comunal sin democracia directa.

Explicar a la juventud qué es el comunal, cuál es su historia desde la revolución bagauda del siglo V hasta el presente, y qué son los patrimonios comunales de los municipios ibéricos, en todos sus principales significados, históricos, económicos, políticos, emocionales, convivenciales, ambientales, agroganaderos, silvícolas, jurídicos y de futuro.

Denunciar los planes institucionales para expropiar y vender las tierras comunales que aún subsisten, quizá 4.5 millones de hectáreas, casi el 10% de la superficie del país. Denunciar así mismo el proceso desamortizador (privatizador) que llevaron a efecto las monarquías “absolutas” desde el año 1350 en adelante, el régimen liberal decimonónico, el franquismo y el sistema institucional actual.

Establecer una comprensión exacta y bien fundamentada de qué es el comunal y qué es la sociedad comunal, contra las adulteraciones doctrinales en curso. Diferenciar rigurosamente los bienes comunales de los bienes de uso común, poseídos por el ente estatal, o por particulares.

Vincular el comunal con el movimiento de retorno al campo, de nueva ruralidad.

Concentrar las tareas de forestación (siembra de bellotas, etc.) en los terrenos del común.

Exigir perentoriamente al Estado español la devolución a las comunidades campesinas de todos los bienes comunales (tierras, industrias rurales, minas, infraestructuras, etc.) de los que se ha ido apoderando desde el siglo XIV[3], así como de los intereses o beneficios devengados por dichos bienes en el tiempo transcurrido desde el acto expoliador.

Exponer, expandir y actualizar el espíritu de comunalidad, la cosmovisión, sistema de valores e idea fundante de lo humano que está en la raíz de los patrimonios comunales. Porque el comunal, situado en su contexto, es una nueva forma de civilización y un nuevo modo de ser persona.

Ocuparse del derecho consuetudinario, que es el fundamento del comunal, en oposición al derecho romano, o de raíz romanista, positivo.

Refutar los errores y malevolencias[4] principales sobre el comunal, su historia y su futuro.

Hacer metaanálisis económico del régimen comunal para extraer de él los criterios y principios que han de servir para superar y poner fin al capitalismo de la gran empresa transnacional explotadora y deshumanizada, inaugurando un nuevo modo de producción, comunitario con propiedad individual/familiar y libertad económica, adecuado a las condiciones del siglo XXI.

Vincular el comunal con las formas de trabajo productivo libre, cooperativo o individual, que le son propias, hacendera, auzolan, facendera, tornallom, etc., así como con los numerosos procedimientos de ayuda mutua que le son inherentes, aplicando su esencia a la regeneración de la ética del trabajo y del acto productivo en la actualidad. Ello sin olvidar los procedimientos y sistemas asistenciales comunitarios y vecinales, no menos numerosos, atxolorra, redolín, etc.

Promover el conocimiento y el estudio de libros, videos, artículos, etc. que se ocupen del comunal, si es necesario con la crítica correspondiente. Producir nosotros libros, videos y materiales de todo tipo sobre el comunal de ayer, hoy y mañana.

Organizar y convocar cursos, encuentros, etc. que: 1) den a conocer y estudien estas materias, 2) otorguen respaldo reflexivo e informativo a las acciones de lucha y reivindicación del comunal, 3) formen a personas para desenvolverse en esta gran operación restauradora de la justicia, el bien público y la libertad.

 

Os invito y animo a sumaros al equipo de trabajo que estamos organizando.

 



[1] El último gran levantamiento popular para recuperar los comunales tuvo lugar en la primavera y verano de 1936. Fue duramente reprimido, primero por el Frente Popular en el gobierno de Madrid (matanza de Yeste, etc. etc.) y luego por el ejército sublevado a las órdenes de Franco (matanza de Badajoz, etc. etc.).

[2] Por ejemplo, la célebre de Los Yébenes, Toledo.

[3] En mi libro “Naturaleza, ruralidad y civilización” recojo la conclusión alcanzada por algunos estudiosos del comunal, que sitúan entre los 12 y los 17 millones de hectáreas las tierras de las comunidades rurales robadas por el Estado y vendidas luego a particulares adinerados. Como comparación, hoy se cultivan unos 20 millones de hectáreas. Pero las cifras anteriores son inferiores en bastante a la real, pues sólo incluyen, o casi, las tierras que fueron estatizadas y luego privatizada conforme a las leyes de 1813 y 1855, cuando hubo más normas jurídicas desamortizadoras, y el proceso privatizador arrancó mucho antes, en la Baja Edad Media. Además, hay que añadir a las tierras birladas lo bienes artesanales e industriales concejiles (molinos, fraguas, lagares, prensas, bodegas, ferrerías, hornos, caleras, tejares, serrerías, etc.), los de servicios (mesones, hospitales, etc.) y las infraestructuras.

[4] En oposición a quienes, con muy mala uva y peor intención, afirman o insinúan que el comunal del pasado fue un asunto menor y secundario, se levantan los estudios de, por ejemplo, David E. Vassberg, con su libro, entre otros, “Tierra y sociedad en Castilla. Señores “poderosos” y campesinos en la España del siglo XVI” 1986. Véase el inmenso detalle de título: señores con el calificativo “poderosos” entrecomillado, pues lo esencial de la tierra era comunal. Eso sí, es una vergüenza que tenga venir personas de fuera para estudiar lo nuestro, porque nosotros no somos capaces de hacerlo… ¿quizá somos gente decadente y degenerada? Si lo somos, ¡vamos a dejarlo de ser!