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jueves, 19 de febrero de 2015

ENCUENTRO 2015 DE REFLEXIÓN SOBRE REVOLUCIÓN INTEGRAL. Mi Interpretación



“A la Revolución
–escuela de heroísmo, espiritualidad y humanismo-
debemos darlo todo”
F. Martí Ibáñez

En los últimos cinco años se han ido estableciendo coincidencias entre diversas personas y colectivos[1] en el modo de concebir y practicar cuestiones de primera importancia. Llegado un momento, a algunos amigos y amigas les pareció necesario reunirnos y conocernos. Ese es el origen del Encuentro.

Al él están convocados quienes conocen y comparte en líneas generales las formulaciones contenidas en mis libros, artículos, audios, videos, etc., así como en los de otros autores, asociaciones y personas partidarias de una decisiva alteración cualitativa, al mismo tiempo social, personal y axiológica, a la que nos estamos habituando a denominar revolución integral.
        
El Encuentro nace con voluntad universalista, estando abierto a todas las personas, con independencia de su sexo, raza, credo, afiliación, orientación sexual, ideología, etc. Dado que no busca constituir una organización (menos aún un partido, una secta o un gueto), sino impulsar y dar forma a una corriente de ideas y a una suma de actuaciones coincidentes en líneas generales, no excluye a nadie[2]. Eso sí, se espera de cada asistente un compromiso (al menos parcial) con el cuerpo de ideas que une a los convocantes.

REFLEXIÓN PRELIMINAR
        
Lo más importante es que nos conozcamos quienes estamos dispersos, pongamos en común análisis y experiencias, inquietudes y proyectos, reflexionemos sobre los problemas de nuestro tiempo y establezcamos fórmulas individuales y colectivas, sustentadas en la cooperación y ayuda mutua, para la intervención en la sociedad, la popularización de las comunes ideas e ideales y la auto-mejora individual.
        
El Encuentro ha de ser, ante todo, una reunión activa y transformadora de amigos y amigas.
        
Su cimiento ha de ser el compromiso personal y la voluntad íntima de esfuerzo y entrega. Cada asistente ha de acudir motivado desde el interior de sí con la intención de contribuir tanto como pueda por sí, sin delegar en lo colectivo ni en otras personas, sin dejarse reducir a una situación de espera, pasividad y dependencia.
        
Por su propia naturaleza el ideario de revolución integral necesita de un sujeto autónomo y autosuficiente, que reflexiona y actúa desde el interior del yo. La creatividad, iniciativa y libre aceptación de responsabilidades es primordial en él. Dicho sujeto autónomo auto-constituido no alcanza, cierto es, a formarse de un día para otro dado que es tarea ardua y difícil, pero tiene que ser meta cardinal. Ahora bien, que nadie se agobie o dañe por exigirse demasiado. El autoconocimiento es integrante notorio de nuestro ideario, y cada cual debe evaluar con objetividad su situación en este momento, así como el estado de su vida interior y compromisos prácticos.
        
La ausencia de personalismos tiene que caracterizar el Encuentro. La meta no es seguir, como sucede en todos los partidos políticos, la actividad cultural institucional o el espiritualismo de supermercado, a un “líder” o gurú, sino contribuir a desarrollar personas autosuficientes con vida interior independiente y juicio propio, capaces de pensar, planear y ejecutar por sí mismas, por libre albedrío, todo tipo de empresas y actuaciones en pos de la idea total-revolucionaria. La igualdad básica entre todas las personas no está en contradicción con la natural e inevitable desigualdad en experiencia y conocimientos entre unos individuos y otros, pero nunca admitiremos que la mayor acumulación de saberes se convierta en poder personal o de un pequeño grupo institucionalizado.
        
Una de las metas del Encuentro, de las más importantes, es que sirva y sea útil personalmente a quienes a él asistamos, que no quede como un acontecimiento banal en nuestras vidas, que se eleve a la condición de momento cenital. Eso será un paso hacia lograr nuestro objetivo estratégico, revertir en personas de calidad autocreada a los seres nada que el actual sistema produce en serie.
        
El Encuentro carece de ideología o teoría guía. Nos une la realidad y la experiencia global reflexionadas y nada más, en la convicción de que la verdad concreta es la adecuación entre lo pensado y la realidad, no lo deducido desde un cuerpo doctrinal o teorético. Empero, quien sea adepto a una ideología o fe será bien recibido, dado que el pluralismo, sobre la base de las ideas e ideales básicos compartidos, es parte constitutiva de nuestras convicciones. Además, la revolución integral es un gran movimiento múltiple y diverso que ha de resultar de la base misma de la sociedad tal cual es ésta, en su heterogeneidad sustantiva.

El Encuentro tiene un antes y un después. Su antes es ahora, cuando tenemos que ir produciendo reflexiones y planes de acción, experiencias y realizaciones. Su después empezará una vez terminado, en un tiempo ilimitado en que seguiremos trabajando, pensado, actuando, asumiendo compromisos, efectuando lo que en aquél no habrá seguramente tiempo para tratar, o sólo podrá hacerse de un modo inicial.
        
Hay que considerar con frío realismo lo que estamos en condiciones de hacer y lograr, en todos los sentidos. Conocemos lo exiguo de las fuerzas con que contamos, lo escasamente desarrollado de nuestras formulaciones y experiencias, las muchas insuficiencias y errores que nos limitan y atenazan. Al mismo tiempo, los problemas a los que intentamos aportar remedios, a la par reflexivos y transformadores, son asombrosamente complejos. Somos parte de una sociedad considerablemente degradada, en la que habita un sujeto deliberadamente nulificado.
        
Conviene insistir en el carácter excepcionalmente negativo y destructivo de la formación social contemporánea. En ella están siendo minados los fundamentos de lo humano y de la vida toda. En el pasado las crisis sociales no ponían en cuestión los elementos más básicos de la existencia, pero hoy sí. Pensemos en el declive demográfico, que ha creado la sociedad-geriátrico; en el no-pensamiento universalizado; en la aculturación extrema de las clases populares y del individuo; en la desintegración física y corporal de la persona; en la reducción del individuo a marioneta del ente estatal; en el colapso del pensamiento creador; en la degradación del ser humano a ser nada; en la aridificación de los suelos agrícolas, la reducción de los bosques y el retroceso de la biodiversidad; en el habitual preferir el bienestar a la libertad; en la pérdida casi total del sentido ético y trascendente; en la absolutización del culto por el dinero; en el auge continuado de mega-poderes despóticos, empresariales e institucionales… Son tan graves y tan numerosas las disfunciones que estamos ante una sociedad aberrante. Y lo que es peor, ante un sujeto medio no menos aberrante.
        
En esta situación el obrar transformador es particularmente complejo y difícil. Por eso hemos de acudir a medidas extraordinarias, que únicamente una voluntad firme de deliberar, pensar y crear lo nuevo puede determinar. Por otro lado, lo dramático del momento histórico ofrece la posibilidad de idear, planear y cumplir cambios fundamentales, que tengan un significado cardinal en la historia de la humanidad, concebida como experiencia unitaria. Ese es el meollo mismo de la revolución que llamamos integral.
        
Al mismo tiempo, es constatable que la evolución de la realidad nos es favorable en muchos elementos y asuntos concretos, habiendo nuestro proyecto salido ya airoso de pruebas experienciales difíciles. Dado que el avance de un sistema de formulaciones y prácticas depende en primer lugar de su adecuación al devenir de lo real, podemos mirar con prudente optimismo el futuro, pues mientras nos mantengamos en el terreno de la verdad concreta-finita y la objetividad seguiremos desarrollándonos.
        
Uno de los objetivos del Encuentro es pergeñar, aunque probablemente sin lograr terminar todavía, un análisis estratégico de la situación presente, en sus facetas más decisivas. Es ese análisis el que nos ha de señalar qué hacer y cómo hacerlo. En parte está hecho ya, pero hay que desarrollarlo mucho más, para sistematizarlo y deducir de él un plan vertebrador de actuación.
        
Mi criterio es que no tenemos que constituir una organización sino una corriente de ideas, abierta y en desarrollo, adecuada para encauzar y multiplicar las iniciativas individuales y grupales que ya existen o se vayan constituyendo en el futuro, siempre que tengan como centro y meta la transformación total suficiente de la sociedad y el individuo, la revolución integral. Del Encuentro, en lo orgánico, sólo debe salir alguna entidad de coordinación y facilitación. Todo ha de quedar a la iniciativa personal y de los grupos que se formen, y a las relaciones que libremente establezcan entre ellos.

Así las cosas, ¿para qué el Encuentro? Pues para: 1) conocernos, 2) convivir un tiempo, creando vínculos de afecto y colaboración, 3) reflexionar sobre los asuntos decisivos, 4) señalar las tareas que sería necesario realizar y establecer los procedimientos de intervención, 5) saber lo que están haciendo, o reflexionando, o desean hacer, o creen que debe hacerse, quienes asistan, 6) proponer o aceptar compromisos individuales para tareas específicas, 7) integrarse en equipos de estudio, trabajo o reflexión que se puedan formar o que existan ya, 8) mantenerse conectados, en estado de semi-organización, tras él.

El Encuentro tiene también otra significación. Realizarlo es levantar una bandera, mostrar una meta y efectuar una llamada. En oposición a quienes creen que sólo es posible el reformismo, las “soluciones” institucionales, siempre politiqueras y monetizadas, el vivir “mejor” bajo el actual régimen de dictadura y deshumanización, aquél comunica que la revolución es fundamental finalidad, idea, proyecto e ideal.

Cuando la categoría de revolución es desacreditada por quienes siguen respaldando las revoluciones perniciosas del pasado (francesa, rusa, la saga de las “antiimperialistas”, etc.), y cuando lo que domina es una mentalidad socialdemócrata centrada en la demanda de más dinero, más servicios estatales, más medicina alopática, más escuela aniquiladora del pensamiento creador, más derechos formales y más consumo, con olvido de la parte específicamente humana, la inmaterial, nos proponemos pensar, proyectar e ir realizando una revolución total, que afecta a la economía y a los valores, a la política y a la ética, a la estética y a la erótica, al trabajo y a la espiritualidad, a la educación y a la diversión, al campo y a la ciudad, a la sociedad y al individuo. Una revolución que, por serlo, se hace afirmando al pueblo y negando a las instituciones estatales.

La revolución integral es consciente del declive, al parecer irremediable, de las sociedades europeas. Devastadas de manera múltiple y horriblemente decadentes carecen de futuro, de modo que la larga era de estabilidad y tranquilidad que siguió en Europa a la II guerra mundial está llegando a su final[3]. Esto afirmará el ideario revolucionario a partir de la experiencia a la vez que minará los argumentos y actuaciones de los falsos radicales y los demagogos reformistas centrados en minucias y cuestiones secundarias, modo de dar respaldo al actual sistema de dominación y al capitalismo.

El Encuentro busca lo cualitativo, dejando lo cuantitativo a los políticos profesionales y a los mercaderes de palabras. La experiencia histórica evidencia que las grandes metamorfosis positivas de la vida social las efectúan minorías, y que sólo en una fase muy avanzada, final, se suman las multitudes. La calidad de las formulaciones y propuestas es lo importante junto con la calidad de las personas, no el número.

¿Cómo actuar? En contra de quienes consideran que el cambio social  y personal proviene del forcejeo por imponer y realizar los propios intereses corporativos, a menudo egoístas, lo cierto es que aquél, para ser verdadero, debe provenir de metas desinteresadas y sublimes, de ideas e ideales, de valores compartidos y designios trascendentes, de la recuperación de la virtud individual y la virtud cívica. Sólo sobre esa base tienen legitimidad, pertinencia y operatividad las necesarias transformaciones económicas y políticas. Actuar de otro modo es, como ha mostrado la experiencia en numerosas ocasiones, sustituir un capitalismo por otro, o hiper-capitalismo, y un Estado por otro, o mega-Estado.

En consecuencia, hay que construir y dar a conocer ideas e ideales, con la condición de que sean suficientemente objetivos. Para eso tenemos que poner fin al silencio de los buenos, pasando de espectadores a actuantes. Hay que acudir a todos los medios e instrumentos para hacer circular formulaciones transformadoras y revolucionarias. Tenemos que dar y ganar la batalla de las ideas, haciendo retroceder paso a paso a los voceros del statu quo, explícitos y “alternativos”.

Eso es muchísimo más importante que librar las luchas reivindicativas parciales hoy posibles (quienes hacen de ello lo principal son reformistas, o como mucho rebeldes, no revolucionarios), que los proyectos más o menos “sociales”, que cualquier otra actividad. Construir y formular, lanzar y difundir ideas no es tarea que se pueda delegar en alguna persona, o en un pequeño grupo. Todas y todos han de hacerla, con materiales ajenos, si así lo desean, pero también con elaboraciones y textos propios, de creación personal y colectiva. Éstos se han de referir a las cuestiones fundamentales de nuestro tiempo.

Cada cual ha de valerse de lo que tenga a mano (además de imaginar y producir nuevas herramientas) para librar su batalla de las ideas como parte de la iniciativa global. No hace falta escribir un grueso volumen, basta con algunas líneas, o algunas palabras, si se dirigen a lo más decisivo. Hay que hacerlo con un panfleto, un folleto, una revista, un audio, un video. Con un poema u otra obra artística. Con un libro. Con una blog o una página, personales o compartidos. Con la conversación privada y la intervención en actos públicos. También, con la meditación y el silencio. Con el testimonio de la propia vida. Las ideas e ideales inducen comportamientos y ocasionan transformación social y personal. De ellas saldrá la revolución si ellas son revolucionarias.

Difundir ideas e ideales exige tenerlos, construirlos. La creación de unas y otros se hace, por tanto, cuestión determinante. Al respecto existe ya una cierta obra realizada pero lo por hacer sigue siendo mucho…

El 15-M, en su lado positivo, se hizo irrelevante porque no supo ofrecer un plan o proyecto de regeneración integral de la sociedad. Pasados los primeros meses de euforia se derrumbó en metas reformistas, al no alcanzar a proponer un ideario de cambio interno y externo completo-finito y radical. Al carecer de ideas e ideales mínimamente pensados y sistematizados fue víctima de su propia banalidad. Nosotros ahora buscamos remediar aquel defecto, creando y popularizando lo que faltó en el 15-M, un discurso de transformación total realizado al margen de ideologías y creencias, que vaya a la raíz de lo real para el siglo XXI y que pueda unir a la mayoría de las personas conscientes, pensantes, de las clases populares a partir de la experiencia, logro intermedio necesario para a continuación alterar cualitativamente el orden constituido. Donde el 15-M fracasó nos proponemos vencer. Vencer por verdad, por virtud y por calidad autoconstruida de la persona.

La revolución sólo es posible como emergencia de la base de la sociedad, como fluir de la creatividad e iniciativa independientes de múltiples sectores y de un gran número de personas. En tanto que corriente de ideas, hacemos una contribución entre otras al cambio, por lo que éste sólo en parte depende de nosotros. Debemos buscar y alentar todo lo positivo que se haga con independencia de quien lo haga. También, para aprender de ello.

Conviene repetir que la idea de mutación revolucionaria total no es politicista ni economicista, pues se propone promover un cambio sustantivo en las conciencias, en los valores, en los comportamientos. Una transformación o conversión interior de las personas. Un flujo de la vida inmaterial y de los atributos espirituales. Si el sujeto no se hace cualitativamente mejor es imposible el cambio político, social y económico. Éste, a su vez, está para permitir a la persona su auto-mejora en lo espiritual y corporal. Por eso una fuerza agente de la revolución integral es el testimonio personal. La política es sólo parte, igual que la economía, mientras que el ser humano es totalidad.

Las revoluciones del pasado olvidaron al sujeto. No incurriremos en ese error, porque sin una revolución en el interior del yo no puede lograrse la revolucionarización de la sociedad. O si ésta tiene lugar por un avatar del proceso histórico, pronto degenera, originando una nueva burguesía y un nuevo ente estatal. Lo expuesto se manifestó con meridiana claridad aquí en 1936-1939, bajo la II república y en la guerra civil.

Hacer la gran transformación que proponemos no es una tarea meramente intelectual. En aquélla la vida psíquica se implica y realiza al completo. Lo emotivo, volitivo, pasional y afectivo, todo lo que son las potencias o atributos anímicos del ser humano, tiene su sitio. Es, en primer lugar, una revolución convivencial que se alza contra la obligación que no es impuesta desde arriba de desdeñar, zaherir y aborrecer a nuestros semejantes. Usando la terminología clásica se puede decir que valoramos las virtudes morales tanto como las intelectuales. En la presente formación social, la de la tristeza, la soledad, la depresión, el egotismo, la insatisfacción amorosa y la falta de vida relacional, la revolución integral se ha de proponer crear un orden humano, en el que la afectividad en actos sea sólida, fundamentada y cotidiana.

PROPUESTA DE PROGRAMA

Me atrevo ahora a establecer una relación de materias que deberían tratarse, al nivel que las tengamos: como intención o recomendación, para comenzar a hacerlo, ya iniciadas, medio trabajadas o supuestamente terminadas. Es muy probable que una parte de ellas no puedan ser estudiadas en el Encuentro de mayo, lo que significa que se pospondrán para más adelante.

Uno. Avanzar en el análisis de nuestro tiempo en sus causas agentes primeras y más fundamentales, formulando un esbozo de estrategia. De ésta se ha de deducir un plan de actuación para los próximos dos años.

Dos. En relación con lo anterior está contestar a la pregunta decisiva: en las condiciones presentes ¿cuál es nuestra función en la sociedad?, ¿por qué y para qué existimos?, ¿cuál es nuestra misión?, ¿qué nos corresponde cumplir y hacer?

Tres. Construir una diatriba bien trabada contra el trabajo asalariado, para contribuir a crear un nuevo trabajo productivo y creador, propio de seres humanos libres y responsables, en una economía autogestionada.

Cuatro. Recuperación de la cultura popular, en tanto que saberes y habilidades múltiples de las gentes modestas, para salir del actual estado de aculturación, anomia y caos vivencial. Si el pueblo no es pueblo, si no existe por sí, diferenciado del Estado, no pude ser libre y ni siquiera alcanza a ser.

Cinco. Estudio creador de los clásicos de la cultura occidental en relación con la resolución de las grandes cuestiones del presente. Ideas para su promoción. Poner a aquéllos al servicio del magno proyecto de crear una nueva cultura popular.

Seis. Crítica de la ciudad. Hacia un poblamiento más racional del territorio, con descongestión de las ciudades. Estudio de experiencias de nueva ruralidad, a fin de alcanzar una interpretación sobre la experiencia en este terreno en los últimos 30 años ofreciendo una formulación útil para quienes deseen escapar de las megalópolis.

Siete. La juventud y los estudiantes en la estrategia de revolución integral. Hacia una proposición educativa superadora de lo existente, estatal o privada. Desarrollo de una línea de acción para vincular a la juventud con la revolución.

Ocho. Información sobre mi libro “Revolución en la Alta Edad Media hispana”, todavía no terminado, en relación con la revolución hoy. Se trata de buscar en el pasado ejemplos de transformación total-integral que hoy resulten inspiradores[4].

Nueve. Las lenguas oprimidas en la península Ibérica (principalmente, catalán, euskara y gallego) en la hora de la mundialización. Hacia una estrategia de afirmación logrando la iniciativa comunicativa revolucionaria.

Diez. Revolución convivencial en el marco de la revolución integral, y como parte cardinal de ella. Las formas de la afectividad y su futuro. Recuperación de la vida afectiva, pasional y amorosa para satisfacer las necesidades emocionales de los seres humanos, haciendo de ello un estilo de vida.

Once. El significado y función de la lucha reivindicativa y sindical en el presente. En pos de una estrategia para la acción reivindicativa en tanto que parte secundaria pero no desdeñable del proyecto de revolución. Desautorización del reformismo por legitimar al sistema y devastar a la persona.

Doce. La agricultura, la cuestión medioambiental. Estrategias para una acción netamente diferenciada de las agriculturas organizadas desde el Estado/Estados (UE) y del ecologismo institucionalizado y subvencionado.

Trece. Cooperativismo y otras formas de autoorganización aquí y ahora en el marco de la idea de revolución total suficiente. En un momento en que el Estado de Bienestar está dejando a más y más gentes “abandonados a su suerte” hay que ir hacia relaciones y estructuras autoconstruidas para garantizar las necesidades básicas.

Catorce. Biopolítica, crisis demográfica y natalidad. Maternidad[5]/paternidad libre y amorosa. Erotismo y sexualidad más allá de la coerción y el adoctrinamiento.

Quince. El ser humano en su estado natural tiene necesidades espirituales apremiantes que la sociedad actual, al reducir a aquél a mano de obra asalariada y a criatura perteneciente al Estado, niega y reprime. Por tanto, el Encuentro tiene que abrir una fase de acción revolucionaria en pro de una espiritualidad intensa, cotidiana y liberadora.

Dieciséis. Presentación de los libros que se estén realizando, o que se deseen hacer, a cargo de sus autores o promotores. Lo mismo con revistas, videos, blog o cualquier otra herramienta comunicativa. Esto es de gran significación.

Diecisiete. Investigación de los fundamentos económicos de la formación social peninsular y de la UE. Aunque la exageración del factor económico, el economicismo, es un error hay que prestar bastante atención a la economía y a su evolución, realizando análisis económicos regularmente.

Dieciocho. La lucha antifascista en el presente. La cuestión del islamofascismo como parte de la estrategia mundial de una porción sustantiva de la anti-revolución mundial, EEUU, la UE y las petromonarquías capitalistas e imperialistas musulmanas.

Diecinueve. En un momento de caída continuada de la salud y el vigor corporal es urgente ofrecer una respuesta a la medicina institucional, estatal-privada, cada día más peligrosa y dañina.

Veinte. La cuestión del Estado sigue siendo central. Hemos avanzado bastante en su estudio pero se necesita una obra de síntesis hecha desde la politología más exigente. En ella la relación de interdependencia entre el ente estatal y la clase empresarial capitalista ha de ser parte fundamental.

Veintiuno. La emigración, su comprensión global como parte de la estrategia de la gran empresa multinacional y del sistema de Estado/Estados hoy vigente para expandirse en un orden mundializado.

Veintidós. Cuando la sociedad y el ser humano están sufriendo modificaciones nunca antes vistas (por lo general muy a peor) su conocimiento exacto resulta imprescindible. En consecuencia, es necesaria una investigación sobre epistemología compleja, que parta de la centralidad del bloque realidad-experiencia-verdad y ofrezca orientaciones efectivas para la labor reflexiva y cognoscitiva.

Veintitrés. La libertad será siempre motivo de reflexión para la humanidad, pero hoy más porque la acción institucional se dirige a extinguirla. La magnificación del bienestar como meta contra la libertad (aunque avanzamos hacia una situación sin libertad ni bienestar) hace urgente una enunciación actualizada de aquella categoría en sus más importantes expresiones, no solo la libertad política sino también la libertad de conciencia, la libertad civil, la libertad interior y la libertad de acción, entre otras.

Veinticuatro. La mujer y la revolución. Sin las mujeres nada puede llegar a ser, tampoco la gran mutación mejorante que la decadencia en progresión de las sociedades europeas hace necesaria.

Veinticinco. Si nos ocupamos del trabajo tenemos que hacerlo de la fiesta. No puede haber vida humana buena sin festividad y diversión, pero hoy el orden vigente las ha transformado en modos de embrutecimiento y en un negocio. Recuperar la fiesta popular es tarea necesaria.

Veintiséis. Construir una sociedad ética, sustentada en valores universales determinados desde las condiciones naturales de la existencia humana, es una tarea necesaria, también como rechazo del amoralismo burgués vigente.

Hay más puntos, que otras personas probablemente vayan señalando, de manera que los que se traten en el Encuentro serán una síntesis de los contenidos de las diversas propuestas. Asimismo, los enumerados arriba están expuestos en un estilo simplemente indicativo, que probablemente necesite ser modificado, mejorado.

Para finalizar: no se olvide que el Encuentro tiene que ser una forma concreta de realizar la autogestión del saber y el conocimiento.



[1] Son, principalmente, Amigos y Amigas de Félix Rodrigo. Grupo de debate-acción; Amigos de Félix Rodrigo Mora y Textos para la Revolución Integral.
[2]  La información sobre el Encuentro puede demandarse en revolucionintegralgrupo@gmail.com
[3]  Se acaba de publicar en castellano el libro “El desmoronamiento. Treinta años de declive americano”, de George Packer, cuyo original apareció en 2013. No es una obra sensacionalista más sobre la decadencia de EEUU sino un texto que proporciona una información extensa aunque poco sistematizada. Este tipo de libros, desde que Paul Kennedy editó el suyo hace más de tres decenios, suelen ofrecer un análisis unilateral, falto de dialéctica, al no investigar los vectores de fuerza a la vez que los componentes de debilidad en dicha superpotencia. Pero, con todo, la caída de Occidente es innegable. Europa está más desportillada incluso que EEUU, con unos agentes causales de disfuncionalidad y declive tan numerosos como intensos. En efecto, las que con mayor rapidez se están desmoronando son las sociedades europeas, comenzando por sus raquíticas tasas de natalidad, tara que EEUU no padece. Eso abre un periodo potencialmente revolucionario, que hay que saber pensar, planear y realizar desde hoy. En dos o tres lustros todo esto será visible incluso para los más miopes. Así las cosas el proyecto, programa e ideario de revolución integral es apto para ser una esperanza y una guía, espiritual y práctica, para un gran número de personas en el tiempo que se avecina, que será lúgubre, oscuro y doloroso, aunque extremadamente estimulante y lleno de oportunidades transformadoras, al mismo tiempo. Merece la pena reproducir lo que expone la solapa del libro de Packer, “(EEUU) es una superpotencia a punto de derrumbarse, con élites que ya no son élites, instituciones que ya no funcionan y la gente corriente abandonada a su suerte”, juicios que son, considerando el momento presente, exagerados y sesgados pero que resultan ciertos si se proyectan hacia adelante unos años. En tales condiciones la inadecuación e irracionalidad de las propuestas reformistas es obvia.
[4] Si la revolución de la Alta Edad Media extinguió de facto el trabajo esclavo y el régimen esclavista en los territorios en que tuvo lugar, la revolución integral del siglo XXI tiene que liquidar el trabajo asalariado y el régimen salarial, lo que equivale a poner fin a la existencia de la burguesía como clase.
[5] Ningún otro asunto manifiesta con tanta claridad la sinrazón y perfidia de la actual formación social como la persecución que padece desde hace decenios la maternidad, lo que es la peor expresión de misoginia hoy. Nuestro proyecto se ha de dirigir a salvaguardar las expresiones más fundamentales de lo humano y de la vida humana, en las que la maternidad ocupa un lugar central. Ya hace años que acuñé el lema “Árboles, niños y concejo abierto”, para restaurar la naturaleza, dotarnos de futuro y realizar una revolución política. Defender y promover lo más básico debe ser nuestra misión. Eso significa pelear para que el ser humano deje de ser una nada, para que triunfe la amistad y el afecto, para que el trabajo sea un modo de realización y no de aniquilación de la persona, para que el acto de pensar pero no el de ser adoctrinado-nulificado se convierta en fundamento del sistema educativo, para que el pueblo sea pueblo y no populacho manejado por el Estado de Bienestar, para que los valores de verdad, bien moral, libertad, convivencia, esfuerzo, magnanimidad, responsabilidad y virtud organicen nuestras vidas… En ese marco, la acción en pro una maternidad libre, respetada, socialmente multi-apoyada y motivo de alegría para todas y todos debe ser llevada hasta el final, contra las fuerzas institucionales neo-misóginas que la reprimen con una ferocidad y pertinacia que sobrecogen.

24 comentarios:

  1. 1ª cuestión.
    Si de verdad es posible una transformación social, analizando el panorama, creo que en pocas líneas se puede decir lo que habría que hacer. Con que cada uno o una se plantee estas cuestiones es suficiente, no hace falta tener que leer discursos repetitivos y cargantes como este ni buscar nuevos conceptos que solo sirven para crear más confusión:
    -No estamos aquí por ningún propósito especial. Solo somos un animal más, ni superior ni inferior al resto de animales, siendo el acto de pensar lo único que nos diferencia.
    -No hay opresores ni oprimidos. Todos somos víctimas de un sistema aniquilador. Pero al mismo tiempo somos dominantes sobre los más débiles en una pirámide de violencia involuntaria. Somos responsables de ello.
    -Somos una especie destructiva contra todo lo que nos rodea.
    -No importa cómo hemos llegado hasta aquí, solo importa que este modo de vida degradante debe desaparecer cuanto antes.
    -La mayor amenaza es el perfeccionamiento del sistema tecnológico: la aniquilación de todo resquicio humano en favor de las máquinas. Esto es lo primero que habría que derribar.
    Asumir esto es la tarea principal y a partir de ahí, quien piense que hay algo que transformar, solo tiene que:
    -Bajar del pedestal en el que estamos subidos. Actuar ante todo con humildad: el planeta no es nuestro.
    -Dejar de colaborar con todo lo que representa el sistema, admitiendo que todo nuestro ser está sistematizado.
    -Dejar de obedecer.
    -Dejar de consumir.
    -Dejar de tener hijos.
    -Dejar de trabajar para otros.
    -Renuncia de lo material.
    -Renuncia de todo aparato tecnológico que nos hace tontos.
    -Renuncia de la vida urbana y masificada.
    -Renuncia del dinero.
    Y poco más, no hace falta encuentros ni movimientos ni semi-organizaciones. Menos hablar y más hacer. Otra cosa es que estos actos sirvan como ejemplo y se extiendan entre la gente, lo más probable es que no. Pero ante todo, seamos coherentes.

    2ª cuestión
    Este discurso obvia un problema muy grave: el holocausto y esclavitud de miles de millones de animales para beneficio humano, algo que no resulta sorprendente porque no hay ningún artículo en este blog, ni libro, ni mención alguna por parte de Félix Rodrigo Mora que aluda a este problema. Es más, en algún artículo en el que se le pregunta exclusivamente por este problema se desvía de la cuestión o lo relega a cuestiones irrelevantes. También en conversaciones privadas preguntando el porqué de este olvido o desprecio se desvía siempre la cuestión o se responde a la defensiva negándolo, como si no existiera. Uno de los síntomas de la deshumanización de la que tú has hablado a menudo con mucho rigor es esta indiferencia hacia el resto de animales, esta total falta de consideración.
    ¿Por qué tiene que haber asuntos de primer orden y asuntos irrelevantes?
    ¿Por qué negar que todos contribuimos a la esclavitud de millones de animales y que si están así es por nuestra culpa?
    ¿Acaso se aspira a una transformación social en la que los animales sigan siendo considerados seres inferiores que podemos utilizar a nuestro antojo, como si fueran cosas?
    Si esta última pregunta es afirmativa, entonces la revolución integral es otra farsa más.
    No hay transformación social posible sin un rechazo incondicional de la violencia sistematizada hacia los animales. Y no se trata de prioridades, sino de una forma más de renuncia perfectamente compatible con todos los actos voluntarios de no colaboración con el sistema.

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    1. No sé si has escrito eso para trolear o si es que estás mal de la cabeza.

      Los animales no tienen conciencia de si mismos. Hay experimentos muy simples (como ponerlos delante de un espejo) y otros mucho mas complejos. Y todos dejan claro que ellos son solo robots.

      ¿Es un asesinato matar a una vaca? ¿Que vida puedes quitarle a una criatura que ni siquiera sabe que existe?

      Preocuparte por los animales es como si te preocupas por un coche o por un ordenador. Y nos acusas de tener esclavizados a los coches y a los ordenadores para nuestro beneficio egoísta.

      Amigo tú eres un trol o un loco.

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    2. A pesar de tu total falta de respeto insultando y descalificando te voy a responder porque tus palabras demuestran el nivel de deshuamnización que vivimos: si aún piensas como Descartes que decía que los animales eran cosas, es que tus pensamientos son retrogrados. Ponte al día, millones de personas ya se han dado cuenta de la barbaridad que decía ese tipo. Afirmas que como no tienen conciencia de sí mismos, son robots. Si no eres capaz de distinguir una máquina de un ser vivo el problema lo tienes tú. Tú, que quieres distinguirte, que te crees superior, que te crees mejor, que justificas la matanza de animales porque dices que son robots, que eres incapaz de comprender ni empatizar por tus semejantes. Tus palabras ya no valen nada.

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    3. Errante tienes razón los animales también son seres vivos. Y una revolución como se propone y necesita, debe dar ejemplo Respeto para todo y todos. Ganaremos

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    4. No te equivoques, el prejuicio en Occidente de considerar a los animales como cosas no viene de Descartes ni de la Revolución francesa, sino de mucho antes, de la Biblia y la asquerosa moral cristiana.

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  2. Todo esto de la revolución tiene un problema: ¿Y si la gente es así porque quieren serlo y porque no podrían ser otra cosa?

    Tú dices que la gente son como son porque el estado los ha convertido en ello. Pero ¿y si no fuera así?

    Entonces toda la revolución estaría destinada al fracaso.

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    1. Si tienes un estado que te educa desde los 3 años, un banco que te impone el dinero para todo y un jefe que te dice qué tienes que hacer desde los 23, obviamente que la mayoría de gente hará lo que estos les digan simplemente para adaptarse y sobrevivir aunque suene darwinista, pero eso no quiere decir que el ser humano tenga que ser así puesto que desde la existencia de la propia historia junto a su conocimiento se ha demostrado como una muestra de clasismo, odio y explotación que solo ha llevado a limitar al ser humano, ya es hora de buscar una civilización que no cambie la historia, sino que termine con ella para pasar a otra etapa mucho mejor buscando una familia humana.

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  3. Lo que mas asombra de la gente es la total incapacidad que tienen para razonar. Hay muy pocos que sean capaces de tener ideas propias. Y no hay ninguno que sea capaz de elaborar cadenas de razonamientos.

    Añade a eso que están totalmente idos. Sus mentes están vacías de conocimiento y llenas de ideas descabelladas. Son capaces de decirte que el fuego moja y de llamarte loco a ti si intentas razonar con ellos.

    ¿Como se le va a dar la vuelta a la situación?

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    1. Sí, arriba tenemos una prueba irrefutable de hasta dónde llega el trastorno del pensamiento. Textualmente argumenta: "puesto que los animales no son conscientes de sí mismos, son robots" o "como los animales no saben que existen, no se les puede matar, son como ordenadores o coches" (deducción: las plantas también son robots). Esta forma de pensar es ante todo antropocentrista: más allá de que todo gira alrededor del ser humano, la creencia dogmática de que éste es el dueño de todo, y por tanto puede usarlo todo a su antojo.
      A mi juicio estos son los cuatro procesos claves que han posibilitado este trastorno del pensamiento: masificación, escolarización, publicidad y tecnología.
      ¿Cómo se le va a dar la vuelta a la situación? Es muy poco probable que se le pueda dar la vuelta. Lo más sensato que se puede hacer es esperar o intentar provocar el derrumbe de todo para reconstruir algo diferente.

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    2. pero esa forma de pensar es engañosa, en el sentido de "el planeta no es tuyo" pero es que una persona normal que es pobre ni siquiera pueda ir viajando por el planeta como si fuera suyo, está atado a sobrevivir y su propiedad, entonces solo es aplicable a la burguesía, y no me parece mal que fuera nuestro el planeta pero no en el sentido de posesión ya que nosotros somos propiedad del planeta y no al revés, él ha estado desde antes y es de nuestros hijos también, sino de que podamos viajar, conocer y experimentar a través de él. Con respeto, tolerancia y daño mínimo a la naturaleza por supuesto.

      El problema es que estamos en una época tan negativa en cuánto adoración al dinero y la máquina tecnológica, que incluso el humanismo es un mal menor, pero lo cierto es que es negativo también porque es la fuente de la separación del ser humano con el todo.

      El todo entendido como universo, planeta, animales, espiritualidad, galaxia, etc. Algo que tenían más en cuenta indios americanos, aborígenes australianos o mayas.

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  4. El asunto de los animales es secundario por la sencilla razón de que los humanos, en tanto que tales, también están en extinción. ¿De qué sirve un planeta lleno de vida y color sin humanos? Lo que da sentido al planeta Tierra es que hay humanos en él. Esto no es antropocentrismo, sino sentido común.
    Y si hubiera otro plantea habitado por seres inteligentes, con conciencia de su existencia, pues lo mismo: ese planeta tendría sentido por ello, y no por los animales ni las plantas que allí hubiera.
    A partir de ahí, es evidente que el ser humano debe convivir con el resto de seres vivos, y no limitarse a destruir todo, porque al final, como vemos, también se autodestruye a sí mismo. Sólo cuando los humanos vuelva a ser humanos, los animales tendrán mejor trato y porvenir (la otra opción, la mejor para los animales, es decir, un mundo sin humanos, no la puede contemplar ningún humano, es absurdo; y seguro que hay algún concepto o figura científica y/o filosófica que contempla y define dicho absurdo)..
    Por lo demás, si la crítica de los "animalistas" se refiere a la salvaje e inhumana (sí, inhumana) industria de la alimentación, ciertas prácticas con mascotas, y cosas similares, no puedo decir otra cosa que estoy totalmente de acuerdo; pero ese es otro debate.
    Por tanto, la Revolución Integral debe ir dirigida a rehumanizar a los humanos (autotrehumanización, mejor dicho, nada de expertos que rehumanicen al resto); y en la medida que los humanos vayan consiguiendo logros en esa dirección, los animales y sus ecosistemas serán mejor tratados por aquéllos (y sólo hasta donde alcanza la condición humana, la cual es omnívora, y esto incluye el comer carne).

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  5. Me parecen interesantes tanto el Encuentro como los comentarios de Errante Crítico.

    Escribo aquí para hacer notar que la lucha individual o en colectivos aislados, se acaban convirtiendo en luchas devastadoras que el cuerpo no soporta. Ese es el fin de la humanidad, morir, dejando un legado de petrolio transformado y de aire tóxico que matará a unas cuantas especies o quizás a todo el planeta tal y como lo conocemos. Eso al planeta le da igual, a quienes nos incumbe es a quienes lo habitamos y lo transformamos en la trampa que nos está matando, ya sea con gases, ya sea por inanición, ya sea por enfermedad. Eso sólo nos importa a quienes vivimos, animales incluidos, que además tienen una voluntad mucho más genuina que la humana.

    Así que agradezco la iniciativa de poder contribuir a detener este ecocidio y dejar de ser una espectadora.

    ¡saludos!

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  6. No es el asunto de los animales, es el asunto de la esclavitud y holocausto animal por parte de los humanos, es distinto. No hace falta poner niveles de prioridad, todo se puede hacer a la vez, solo hay que dejar de contribuir.
    Si los humanos están en extinción es por su culpa y nada tienen que ver los animales.
    ¿Qué es eso del sentido? ¿Por qué tiene que haber un sentido en un planeta cualquiera? ¿Por qué si hubiera un sentido, éste tiene que ser porque hay seres inteligentes en dicho planeta? ¿Por qué pensar que todo tiene que tener una utilidad? Y lo más importante, ¿cómo se puede pensar que una especie que ya ha demostrado de sobra que tiende a destruirlo todo y a sembrar el caos en todas partes pueda dar sentido a un planeta? Todas estos argumentos de que tiene que haber un sentido o un propósito por parte de los humanos son propios de una visión antropocentrista, y es precisamente esta visión lo que ha posibilitado una especie destructiva con su entorno y con los seres vivos. Plantéate porqué tiene que haber un sentido o propósito, plantéate porqué no vivir sin más.
    Por último ¿acaso hay alguna condición humana preestablecida? Si es por cultura, sí, somos omnívoros, pero biológicamente, somos más frugívoros que omnívoros. Nuestros antepasados eran ante todo recolectores de frutos y solo cuando las circunstancias ambientales lo impusieron se vieron obligados a cazar. Por eso, nuestro cuerpo está aún diseñado para comer vegetales, no carne.

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    1. Vamos a ver, una cosa es el sentido de la vida y otra la utilidad, una cosa es buscar la trascendencia, la espiritualidad, la consciencia que es algo que ha estado presente en el ser humano desde siempre salvo en la etapa moderna y cuando las instituciones religiosas coartaron eso para su beneficio y poder (ver cómo perseguían a cataros, brujas o cristianos primitivos); el utilitarismo, el pragmatismo y la productividad es una obsesión propia de la industria, el economicismo liberal y el trabajo asalariado del capital, y el ser humano moderno se ha tragado eso como necesario porque sino eres un "vago" y demás cuando no sabe que eso lo cosifica bajando su cualidad al de máquina, pero lo cierto es que el ser humano necesita tanto descansar, tener tiempo libre y ocio como trabajar, autorrealizarse y ayudar a los demás, buscar más de una de las dos partes es romper el equilibrio.

      Esa gente que solo piensa en ingeniería, dirección de empresas o económicas mientras detesta al poeta, al traductor de lenguas o el artista, desgraciadamente vivimos en la lógica deshumanizada del dato.

      Si el hombre está integrado con la naturaleza puede actuar buscando el sentido del planeta siendo consciente en su papel del sistema solar y el universo, intentando eliminar el sufrimiento y el dolor que existen para buscar la felicidad a un nivel más amplio, pero eso requiere un conocimiento mucho mayor que obviamente no posee actualmente o se perdió.

      Sobre lo del veganismo, frutívoro, omnívoro o carnívoro no voy a entrar porque tardaríamos bastante, aunque para mí que somos más de la fruta y de comer un poco de todo.

      Es muy difícil cambiar el mundo, pero bueno, dar origen a una corriente cultural como el romanticismo o algo similar tal y cómo están las cosas no estaría nada mal.

      Con sentido no me refiero al destino como contraposición al libre albedrío o el azar (lo cual es una dualidad falsa).

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  7. La forma más eficaz y más segura de acabar con el enemigo es usar las características del enemigo en su propia contra. El resultado es que el país enemigo primero deja de ser una amenaza y luego se desmorona. Y entonces puedes hacer tranquilamente con ellos lo que quieras.

    Tú campaña por salvar la sociedad, aunque la hagas con buena fe, no tiene sentido porque no te enteras de lo que está ocurriendo. Patinas demasiado.

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  8. Glubb hizo un estudio sobre las grandes civilizaciones. Lo mas curioso es que todas siguen un patrón casi idéntico.

    En la fase final de cada civilización, la que antecede al colapso, ocurre lo siguiente:
    -aparecen intelectuales a medio hacer que dicen que hay recursos para que todos podamos vivir, dicen que vivir es un derecho en vez de ser un privilegio, dicen que la dominación de pueblos extranjeros es algo malvado... Y lo peor de todo es que la gente común escucha a estos sofistas.
    -el militarismo, la agresividad, el coraje, el deseo de gloria, la devoción al deber, el patriotismo... todo lo que constituye la base de las causas ascendentes es abandonado o incluso condenado.
    -el exterminio o incluso la simple matanza de enemigos es denunciada como algo primitivo e inmoral. Idem con respecto a las guerras de conquista
    -se vuelven solidarios con los mismos pueblos contra los que antaño competian o masacraban: la filantropia, la generosidad y la compasión hacia otros pueblos y razas se vuelven algo común
    -aparece el relativismo moral, el ateismo, el hedonismo y finalmente el nihilismo
    -cada uno busca solo su propio bien y centra su atención en la obtención de riquezas y placeres
    -desaparece toda solidaridad entre los miembros de la comunidad
    -aparecen las feminazis, los movimientos separatistas y toda clase de subversivos que en cualquier sociedad sana no existirían (entre otras cosas porque serían ajusticiados de inmediato)
    -aparece el estado de bienestar, la sociedad del entretenimiento y de consumo
    -los deportistas, los cantantes, los actores... todos aquellos relacionados con la industria del entretenimiento se convierten en ídolos de masas
    -la sociedad en su conjunto va de mal en peor
    -el pesimismo, la frivolidad, el engaño, el odio, el desprecio... de todos contra todos aumentan de año en año
    -finalmente se llega a un punto en el que ya nadie está dispuesto a hacer nada por intentar salvar la sociedad
    -poco después la sociedad (o lo que quedaba de ella) se derrumba y es invadida y sus habitantes son sometidos o exterminados por el pueblo invasor

    La civilización occidental ha seguido el mismo rumbo que todas las precedentes. Y ahora mismo está en la fase que antecede al colapso final. Añade a eso que los rusos han decidido acelerar y ahondar el proceso porque nosotros somos sus enemigos, les disputamos los recursos, nuestra mera existencia es una amenaza para ellos. Y el resultado es la situación que tenemos.

    Tú Feliz equivocas totalmente las cosas.

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  9. Hay gente malvada y como es lógico intentan corregirse a si mismos. Hay gente intoxicada y como es lógico intentan resolver su problema.

    Lo escandaloso de los españoles es que tienen unas carencias colosales y unos problemas gravísimos y no hacen nada por intentar resolverlo. Todo lo contrario: lo que están haciendo es ahondar el pozo de mierda en el que están metidos.

    Aunque sea cómico y a la vez triste decirlo, quizá la solución sería simplemente no hacer nada. Dejar que ellos sigan adelante con su no-vida hasta que ellos solitos se extingan y ya está.

    Tal vez no sean dignos de transmitir sus genes. Tal vez lo mejor sea que España se depure de todo los elementos perversos que le sobran.

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  10. Si el propósito de tu libro es hablar de civilización ¿Que sentido tiene hacer un libro sobre la edad media? ¿No sería muchísimo mejor hacer uno sobre el imperio español?

    Los españoles no conquistaron América. Liberaron a los indios del infierno que eran sus vidas y les dieron un país. Esos territorios y sus habitantes se unieron a España voluntariamente casi en su totalidad.

    Las ciudades mas grandes del mundo no estaban en Europa ni en Asia. Estaban en la América que crearon los españoles. Las empresas mas grandes del mundo no estaban en Europa ni en Asia. Estaban en la América que crearon los españoles. Los barcos mas grandes del mundo no se construian en Europa ni en Asia. Se construían en la América que crearon los españoles. La moneda mas poderosa del mundo no era la de una nación europea o asiatica. Era la de la America que crearon los españoles.

    Incluso a día de hoy el simbolo del dólar no es una S sobre dos barras como cree mucha gente. Son las columnas de Hercules y la cinta con el lema Plus Ultra.

    De todos modos, si haces un libro sobre la Edad Media espero que tengas el mínimo de honestidad para decir que en las batallas de esa época la tropa gritaba tres palabras:
    Santiago
    Cierra
    España

    España, ese pais que según tú no existe, resulta que era lo que gritaban para darse ánimos.

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  11. Venga ya que nos conocemos....

    Da igual que os pongáis para arriba que para abajo, veganos y animalistas.... vuestra lucha sólo tiene sentido contra la estructura de la industria alimentaria, mataderos y demás y vuestra opción dietética es personal y punto. Las pretensiones universalistas del veganismo (mal disimuladas) son cuanto menos irrisorias.

    No hay más vuelta de hoja.

    Habemos quienes ya nos conocemos de memoria vuestros truquitos para imponer de manera sibilina y victimista el veganismo a todo quisque donde quiera que pisáis recurriendo al chantaje emocional, al obstruccionismo intolerante en las asambleas, a la habladuría y la puñalada trapera y al boycott activo de proyectos que no se avienen a aplicar todo vuestro ideario de la forma que a vosotras y vosotros os conviene.

    Todo ello ha contribuido a reforzar el aislamiento lunático del ghetto y en ocasiones a generalizar en muchos proyectos un delirio prohibicionista patético y que tan sólo agrada a la minoría vegana de turno.

    Habláis constántemente de respeto y diálogo constructivo para el intercambio de opiniones pero detrás de vuestra palabrería integradora y vuestra dialéctica de opereta escondéis un dogmatismo absolutamente irracional y en ocasiones agresivo. Es precisamente cuando se os contradice cuando mostráis vuestro verdadero rostro de inquisidores rabiosos, dañinos y despechados. Y todo por empeñarse en seguir viviendo en los mundos de yupi y no querer asumir la evidente naturaleza únicamente personal de vuestra opción dietética e ideológica así como su imposibilidad de universalización absoluta.


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  12. La dieta vegana no es condición indispensable para la revolución, y un mundo y una sociedad sin estado ni capitalismo y respetuosa con el medio ambiente y la naturaleza no tiene por qué ser vegana por narices.... Cosa de la que son perfectamente conscientes la legión de ex-veganos de más de 30 y 30 y pico años (superveganos recalcitrantes en sus veintipocos años) que ejemplifican aquello en lo que la inmensa mayoría de vosotras y vosotros acabais convirtiéndoos con el tiempo (salvo contadísimas excepciones).

    Vuestro discurso está plagado de victimismos, visiones idealizadas de la naturaleza, elitismo moralista de factura quasi-religiosa y desinformación, unas veces por ignorancia y otras por pura mentira interesada... por no hablar de censura en las traducciones de todos esos libelos, opúsculos, panfletos y libros mayoritariamente americanos y anglosajones de los que extraéis vuestras teoría e inspiraciones. Hay un número enorme y cada vez mayor de escritos anarquistas y de otras procedencias ideológicas criticando y demoliendo vuestra ideología en los USA y Alemania... curiosamente de esos no se publica nada por estos lares.... tiempo al tiempo, que hay quien ya está trabajando en ello.... ¿Os suena "Veganism a consumer activity" o "Veganism, why not" de Peter Gelderloos?, autor del que ya se han traducido y publicado al castellano 2 libros ("Anarchy works" y "How non-violence protects the state") de casi 200 páginas cada uno mientras que sus textos críticos con el veganismo antes mencionado malamente pasan de las 20 páginas?.... Y esto es tan solo la punta del iceberg....

    Además por mucho que lo neguéis las y los primeros que tratáis a los animales desde una óptica antropocéntrica sois vosotras y vosotros al pretender que una creación exclusivamente humana como la ética se haga extensible a toda la bichería viviente que no los necesita para nada.

    Nuestras relaciones con el resto de seres vivos, por mucho que el mundo y la sociedad cambien para mejor de manera revolucionaria estarán siempre atravesadas por la doble relación de cooperación y depredación.

    A la naturaleza de nada le valen y para nada necesita de la moral humana.

    El veganismo es una cuestión estrictamente personal y absolutamente secundaria, amén de una ideología parasitaria que ha contribuído no poco a joder proyectos y a que el ghetto político sea a día de hoy la amalgama patética e inoperante que es.....

    Pero bueno, después de años de discutir con tantos y tantas de las vuestras no voy a entrar en vuestro juego, no es mi propósito contestar aquí una por una a vuestras alucinaciones para no llegar a nada.

    Lo que sí deseo es dirigirme al resto de lectores y lectoras de este blog: Mucho cuidado con ésta secta que no traen más que ruina. Eso es todo. El que avisa no es traidor.

    Ya va siendo hora de denunciaros por lo que sois y de poner fin a un bucle que ya lleva más de 10 años dando la caca y sembrando discordia allá por donde va.


    Una que ya os conoce como si os hubiera parido....

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  13. Con respecto al punto primero:

    Esta es la clase de cosas que han hecho para destruir la sociedad occidental:

    https://www.youtube.com/watch?v=UGguoNumGnE

    Lo que estamos viviendo es una guerra total contra todas las bases que hacen posible la existencia de la sociedad.

    Y esa guerra no tiene como origen al estado español ni a ningún otro estado de occidente pese a que tú Felix te creas que si. Los que lo hacen son nuestros enemigos.

    Y con respecto a la pregunta de qué hacemos al respecto, yo creo que no se puede hacer nada. Es decir: se podría hacer mucho, pero nosotros no tenemos los medios para hacer nada.

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  14. Para Errante Crítico:
    1- Digo que los humanos, en tanto que tales, están desapareciendo, para pasar a ser, precisamente eso, ANIMALES o infrahumanos (dirigidos por unas minorías).
    2- Ningún planeta habitado por seres sin conciencia tiene sentido; uso esa expresión pero podría haber usado otra; por ejemplo, que si no hay vida inteligente en esos planetas, nadie sabría (y nadie habría para saber) si en ellos hay o no animales. No digo que no tengan derecho a la vida los animales, sino que sólo la vida inteligente puede afirmar su existencia y llegado el caso, su importancia.
    3- ¿Qué te parece el PROYECTO GRAN SIMIO? Sí, ese que tiene por objeto conceder derechos humanos a los grandes simios (gorilas, chimpacés...). La gente bienpensante cree que la intención es ELEVAR a los simios a la condición humana, cuando lo cierto es que una lectura menos positivista y menos infantil nos dice que la realidad es que se trata de equiparar (REBAJAR) a los humanos a la condición de simios.
    4- El ANIMALISMO, tal y como está concebido y tal y como se defiende, es otra de las muchas herramientas que el poder tiene para dirigir a los humanos a la infrahumanidad.
    5- Yo también era animalista...

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  15. Primero:

    En la Atenas de Pericles había mas de 1000 tratados sobre ciencia militar. Los sumerios (la primera sociedad avanzada) seguramente también tenían mogollón de tratados sobre el tema. Pero no nos han llegado. El tratado mas antiguo que nos ha llegado es chino y se llama precisamente "El arte de la guerra".

    En ese libro te explica que reunir un formidable ejército y masacrar al enemigo supone la bancarrota del estado y el colapso económico y social de la nación. Además de ello supone un drama humano: muchos de los que van a la guerra acaban locos, mutilados y con heridas que les doleran de por vida.

    El arte de la guerra consiste precisamente en conseguir que no haya guerras. Y cuando no quede mas remedio que guerrear, pues en conseguir que sean lo mas breves, incruentas y decisivas posibles.

    El libro tiene un prefacio escrito por un ministro chino donde explica que es triste pensar que la mayoría de la gente es idiota perdida y jamás van a entender lo que es el arte de la guerra. Un asunto de la mayor importancia va a ser malentendido. Y ello originará desastre tras desastre, inmenso dolor y gigantesca miseria.

    Una sociedad civilizada es militarista. Pero como la masa de la población española del siglo XVIII estaba formada por cafres incapaces de razonar, pues se oponían al militarismo (exactamente como explicaba el ministro chino). Y da igual que se lo expliques de 7 maneras distintas: son cafres y por tanto se oponen al militarismo. Incluso después de que España fuese saqueada y masacrada por los franceses, incluso después de que perdiesemos la mayor parte de nuestro imperio, la población seguía siendo antimilitarista.

    Lo que hicieron los patriotas fue anular a la población española. Por su propio bien y porque no quedaba mas remedio.

    Segundo

    La gente normalmente tiene los gobernantes que se merecen. Un país de bárbaros como era España tendrá un gobierno de bárbaros. Y no se merecen otra cosa.

    Los patriotas que querían militarizar España tuvieron que vencer la oposición de la masa de cafres que eran el pueblo español, pero además también tuvieron que vencer la oposición de buena parte del gobierno. El gobierno español en su mayor parte eran una panda de cafres incapaces de razonar (igual que el pueblo al que gobernaban). Los patriotas tuvieron que quitarlos de enmedio. Lo cual originó guerras civiles, golpes de estado, asesinatos...

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    1. Nota: Los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación, que resumidamente son: aquellos que contengan insultos, calumnias, datos personales, amenazas, publicidad, APOLOGÍA DEL FASCISMO, racismo, machismo o crueldad.


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