Follow by Email

jueves, 23 de febrero de 2012

Dos nuevos comentarios en la Sección de “Diálogos con los libros”



“LA COMUNIDAD DE ALDEAS DE DAROCA EN LOS SIGLOS
XIII Y XIV: ORÍGENES Y PROCESO DE CONSOLIDACIÓN”
José Luis Corral Lafuente  -  Zaragoza 1987


 “IDEOLOGÍA E HISTORIA. LA FORMACIÓN DEL
CRISTIANISMO COMO FENÓMENO IDEOLÓGICO”
Gonzalo Puente Ojea  -  Madrid 1993

domingo, 19 de febrero de 2012

¡A CELEBRAR LA PEPA, ES UNA ORDEN!


Gracias a esta simpática nota que me manda una amiga, nos enteramos que el Estado “obliga” a la celebración del 200 aniversario de la Constitución de 1812:

“¡Alucinante la Orden del Boja! yo por mi parte (doy clases de filosofía) intento organizar un debate en las clases  sobre el tema para decidir si hay o no algo que celebrar, parece que van apareciendo bastantes voces en contra.
¡A lo mejor se les estropea la fiesta!
Un abrazo desde Doña Mencía.
Nani y Esteban”

Lo cierto es que el boletín oficial de la Comunidad Autónoma de Andalucía (BOJA), nº22 de 2 de febrero de 2012, se ordena a los centros escolares la difusión propagandística de los valores de la Pepa. Textualmente dice:
DISPONGO
Artículo 1. Objeto.
La presente Orden tiene por objeto impulsar la celebración del Bicentenario de la promulgación de la Constitución de 1812 y fomentar su lectura y estudio en todos los centros docentes sostenidos con fondos públicos, no universitarios, de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

lunes, 13 de febrero de 2012

“La educación sirve para mantener a la gente idiotizada y manipulable”,


Noticia publicada en kaosenlared. “El Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense se quedó pequeña ante el gran número de asistentes al encuentro entre el psiquiatra Claudio Naranjo y el filósofo J.A. Marina”. 

Para muestra, un botón, “Termino la crónica con una frase de Naranjo que arrancó los aplausos del público: “sospecho que la educación hace lo que quiere hacer: mantener a la gente idiotizada y manipulable”. Y recojo su predicción final: “estamos entrando en un tiempo de un gran colapso de la civilización tal y como la conocemos. La crisis no tiene solución porque está hecha de mentiras, las cosas van a caer solas y la comunidad va a tener que reorganizarse.”

CHIRIGOTA LA BICENTENARIA: “EL ENGAÑO DE LA PEPA”



Vídeo, de gran calidad técnica, ejemplo de cómo el pueblo, directamente, efectúa una crítica certera a la Constitución de 1812 y al vigente sistema de dictadura partitocrática y parlamentaria, en manifestaciones concretas de la vida diaria.




Otro ejemplo, sin duda, lo constituye la comparsa CIUDADANO ZERO, que combina igualmente contenidos de calado político, con hechos y circunstancias de la vida cotidiana sentidas por el pueblo. 

QUE CUNDA EL EJEMPLO: MANOS A LA TIERRA


Autosuficiencia. Un grupo de jóvenes parados de Elda y Petrer ha comenzado a cultivar campos abandonados que sus propietarios les ceden gratuitamente a cambio de una pequeña parte de la cosecha. El proyecto es pionero en la comarca y quienes se han embarcado en él sólo quieren recuperar el contacto con la naturaleza y hacer un uso responsable de la tierra para lograr la autosuficiencia sin recibir ayudas ni firmar contratos.

GARZÓN: FIN DE UN DEMOFASCISTA

UNA VEZ MÁS SOBRE GARZÓN

Artículo publicado en la revista digital “DESPERTANDO A LA REALIDAD”, cuyo autor el Catedrático de Derecho, Manuel F. Trillo. En él se comienza diciendo que “Mucha polémica se ha levantado con la sentencia del Tribunal Supremo inhabilitando durante 11 años al que fue juez de instrucción de la Audiencia Nacional (tribunal de excepción heredero del TOP)".

Además, se reproduce en dicha revista el artículo de Félix Rodrigo titulado GARZÓN, LA TORTURA, LA IZQUIERDA Y EL DINERO, publicado en su Blog sobre la misma cuestión.

Frente a los intentos de la rancia izquierda española de convertir a Garzón en un “mártir” de la democracia y de la lucha contra la corrupción y el fascismo, estos artículos ponen el acento en la verdadera naturaleza de este personaje, cuya calificación mas acertada es la hace Manuel F. Trillo, de “demofascista”.


 

jueves, 9 de febrero de 2012

¿QUÉ SABES DE LA PEPA? Curso formativo



¿Qué sabes de la Pepa? Curso formativo

Primera parte: Sábado 10 de marzo, de 10 a 14 horas.
Segunda parte: Domingo, 11 de marzo, de 10 a 14 horas.

Lugar: Colegio San Felipe Neri. Avenida de Andalucía nº 82, Cádiz.

Asistencia libre y gratuita.


miércoles, 8 de febrero de 2012

ARTÍCULO DE FÉLIX RODRIGO SOBRE LA CONSTITUCIÓN DE 1812, ENTRE LOS MÁS VISITADOS




FELIX RODRIGO MORA - DOWN THE PEPA! – 18 REASONS TO DENOUNCE THE CADIZ CONSTITUTION OF 1812 AND ITS BICENTENNIAL (2012)

Proyecto Matriz


La versión en francés e inglés de “18 RAZONES PARA DENUNCIAR LA CONSTITUCIÓN DE CÁDIZ DE 1812 Y SU BICENTENARIO”, de Félix Rodrigo, realizada por el Grupo Matriz, se encuentra entre las páginas más vistas, a nivel internacional, en materia de educación, en la última semana
.

martes, 7 de febrero de 2012

ROLLITOS DE POLLO RELLENOS DE ESPINACAS Y QUESO


Para muchas personas ésta es una receta sana y sabrosa. Pero cuando se conoce la toxicidad de todo lo que comemos la disposición del ánimo cambia. El pollo hoy es un recipiente de hormonas y muy poco tiene que ver con lo que es un pollo natural. Las espinacas están tan cargadas de nitratos que se recomienda a las embarazadas que no las coman. Y el queso va bien aderezado con antibióticos. Además, el aceite de oliva con que se cocina ese plato es rico en compuestos de cobre, muy nocivos, y pesticidas.

Si se toma con agua, la de las ciudades tiene combinados de cloro para potabilizarla con efectos carcinogénicos. Si es con vino, la relación de venenos que en él se esconden, debido a las plagas, cada vez más y cada vez más agresivas, que afectan a los viñedos es tan rotunda que cualquiera se vuelve abstemio si lee la relación.

Lo del “pollo”, lo llamaremos así para distinguirle del pollo, es tremendo. Si se alimenta a, por ejemplo, perras con él no se quedan preñadas, tal es la concentración de hormonas. Pero como es una bazofia barata, la gente lo come a diario, también porque nadie les informa, aunque cuando se enteran siguen con el consumo, de modo que no hay que abusar del victimismo, esa ideología infantil y estupidizante por la cual siempre son otros, por ejemplo, el capitalismo, quienes tienen la culpa, nunca uno mismo.

El mundo de la felicidad obligatoria en que vivimos se concreta cada vez más en la comida, porque fuera de ella no hay nada, salvo trabajo deshumanizante, TV de bostezar, Internet laminando las mentes con su edénica simplicidad y, por supuesto, viajes “de placer”, además de los sempiternos porros y cerveza. Todo lo demás ha desaparecido, sólo nos queda la comida, ¡pero qué comida! Antaño, en las sociedades en que el sujeto no estaba obligado a ser feliz las 24 horas del día, la gente comía pollos sin comillas, pocas veces es cierto, pero también palomas, codornices, perdices, liebres y conejos, aunque no como los de ahora, industriales, tan cargados de antibióticos que son eficaces en casos de pulmonía o gonorrea. Todo eso se ha esfumado y tenemos que construir nuestra felicidad forzosa a base de “pollos”, “espinacas” y “queso”.

Según una encuesta el primer placer de “los españoles” es la comida. Dice que, sobre todo, es el principal goce para las mujeres, quizá porque el feminismo les prohíbe el sexo (además del amor), dado que toda relación heterosexual es, ya se sabe, agresión y violencia machista, de manera que de no ser lesbianas, sólo les dejan los artilugios y la masturbación, ahora muy publicitados en los "media". Pero, dado que son procedimientos aburridillos, el Estado feminista les impone como casi único placer, de facto, la comida, las condena al “pollo”.

Una sociedad que hace de la pitanza su mayor satisfacción, con olvido de lo espiritual y mofa de Juvenal, es porque ha dejado de ser humana, porque está en plena desintegración, porque ha traspasado la raya que separa lo humano de lo infrahumano. ¿Cómo hemos llegado a esto, decidme? Y algo más, ¿alguien está interesado en salir de ahí?

Así las cosas, se puede creer que los productos ecológicos son el remedio. Ahora es fácil adquirirlos, ya no hay que tener un amigo hortelano, ni mantener una cabra en la bañera del piso, ni mucho menos hacer pan de bellota, asunto usado por los hiper-modernos para meterse conmigo, acusándome de carlista, troglodita, curato, aldeano, cateto y otras exquisiteces, lo que no me importa pues si fuera algo de eso sería mucho mejor que mis detractores, pobres seres-nada. En las grandes superficies están los productos ecológicos, el Estado los subvenciona generosamente (como es sabido, el Estado nos salva, incluso en lo de la manduca) y el gran capital los ofrece, un poco caros, pero lo “sano” hay que pagarlo.

Consumiéndolos, además, se contribuye a la modernidad, pues el mercado mundial de productos ecológicos supera ya los 55.000 millones de dólares, creciendo a un 5% anual. Claro que esto es un capitalismo “bueno”, “progresivo”, “emancipador” y además muy vinculado al Estado, según relata JM Naredo, teorético de la agricultura ecológica, sometida a la tutela estatal, dado que coincide con el PSOE en que el Estado nos protege o libera del capitalismo. Aunque ¿quién nos libera del Estado? Eso me preocupa, a ver si un hombre tan inteligente, autor de un librote como “La economía en evolución”, nos lo aclara.

Naredo cree que hay un capitalismo “malo”, el no estatal y el convencional, y un capitalismo “bueno”, el estatal y el ecológico. Vale, pero así acabaremos como en Corea del Norte. Y pregunto, ¿los usuarios de los campos de concentración de la familia Kim comen productos ecológicos?

Por mi parte me fío tan poco de la agricultura ecológica como de la convencional. Nadie ha contestado hasta ahora a la larga relación de objeciones concretas que pongo a su calidad, autenticidad y salubridad en “Naturaleza, ruralidad y civilización”. Nadie se molesta en decirnos, por ejemplo, cuánto cobre, ese metal pesado super-tóxico, lleva el aceite de oliva ecológico, tan oneroso, hasta cuatro veces más que el  convencional, un negocio fabuloso. Las malas lenguas murmuran que cuánto más caro es un alimento más añadidos raros lleva y más tóxico es…

A fin de cuentas, ¿cuál es más malsano, el género que ofrece la agricultura convencional o el de la agricultura ecológica? Es triste que nadie quiera publicar una foto en que se observa a un sufrido horticultor en ecológico tratando la cosecha con un traje de protección integral contra fitotóxicos. Yo la he visto y doy fe de su existencia. Si aquélla es tan “sana”, tan “natural” y “no usa química”, como dicen, ¿qué hace este sujeto vestido de tal guisa?, ¿no será porque la agricultura biológica es, como digo, neo-química?

Por lo demás, ésta, como medio de vida, no como entretenimiento de fin de semana de profesores y vividores de los cursos (éstos tienen mi desprecio más cordial), ni protege la tierra más que la otra ni garantiza nada. Se sirve de productos neo-químicos en grandes cantidades, aunque es más difícil de saber lo que son (quizá un cerebrito de la cosa química pueda decírnoslo), no respeta el principio de precaución y hace atrocidades como el uso a gran escala de feromonas (hormonas sexuales para insectos, similares a las de los “pollos”), la suelta masiva de insectos depredadores y el desyerbado térmico, por no hablar de los aerogeneradores que, al ocasionar gran mortandad de aves serán pronto condecorados por SSMM Los Reyes De Los Insectos-Plaga Más Voraces, por destruir a sus exterminadores naturales.

Sé que esta nota me va a enfrentar con los muchos que aún creen en los remedios-milagro bajo el capitalismo, sobre todo si vienen avalados por el Estado. Comprendo que en nuestro patético “mundo feliz” necesitemos consumir mentiras consoladoras, religiones políticas y narcóticos espirituales, pero ¿a lo bruto?, ¿sin límites?

Aclaro que no tengo nada, pero nada, con que quien lo desee se ponga en ecológico, saque el sello y demás, pues todos sobrevivimos como podemos. Lo que me indigna es la caradura de quienes nos venden la agricultura ecológica como un remedio total y definitivo, con fanatismo, mesianismo y pitorreo. Y me abruma la candidez y credulidad de cierta capillita, “radical”, que se cree cualquier majadería que les reciten los charlatanes que invocan “la lucha contra el capitalismo” para todo, en especial para colocar las ideíllas más reaccionarias.

Si a dicha patulea le gusta que la engañen y le pirra consumir locuacidad “anticapitalista”, ¿qué voy a hacer yo? Pues lo de siempre, poner la verdad en el primer lugar. Ahora entiendo que he tenido una hora loca y he blasfemado contra dos, dos nada menos, de las religiones políticas dignas de la más pía devoción, la de lo ecológico y el feminismo. O sea, iré al infierno por partida doble.

Pero si el cielo es destino de las y los creyentes de las religiones política en uso, el politeísmo impuesto por el emperador de la nueva Roma, el augusto Estado-Capital, prefiero pasar calor en el Averno, todo antes que soportar a gente sin cerebro que repite como loros todo lo que les cuentan desde la izquierda hiper-capitalista, además de tragarse con beatífica sonrisa los productos, en general sospechosos cuando no pésimos, de la agricultura ecológica, hecha a la medida de El Corte Inglés.

La agricultura del futuro ha de ser popular, ni convencional ni ecológica. Y los seres humanos sanos de cuerpo y espíritu, sí, de espíritu también y, a poder ser, sobre todo. Quienes se dejan tratar como meros cuerpos es porque ya lo son, mano de obra según la desea el capitalismo, entes posthumanos. Allá ellas y ellos.

Cada vez que escucho farfullar “somos lo que comemos” echo mano a un paquete de Santa Paciencia que siempre llevo y tomo una píldora, o dos. Comprendo que una vez que sólo somos soma y no inteligencia estamos obligados a repetir, repetir y repetir las consignas que nos asignan, eso sí, con aire desafiante y tono inflamado, pero oír siempre y a casi todas-todos lo mismo es tedioso. Nos “liberamos” de esto y lo otro haciéndonos cada vez más sometidos y cada vez menos humanos. Sí, eso es la modernidad.

El “culto al cuerpo” es otra de las imposiciones de la modernidad. Una gente lo concreta en el gimnasio, o en la cirugía estética, y otros en “comer sano”. Pero, ¿cómo es que Kafka dijo que “es imposible vivir sin verdad”?. Sin verdad y sin algunas cosillas más ajenas al tubo digestivo, dieciocho por ejemplo: trascendencia, sentido, espiritualidad, olvido de sí, belleza, pasión, comunión con la naturaleza, servicio, valentía, libertad, revolución, ascetismo, autoconstrucción, cultura, tolerancia, sublimidad, fortaleza y rehumanización.

Ser modernos es renunciar a ser humanos para no sufrir y ser felices. En ello está la gran mayoría, en particular la consumidora de bobadas “anti”. De acuerdo, pero al dejarse hacer, y hacerse, no-humanos quedamos obligados a comer el pienso diario que quienes nos maneja tengan a bien echarnos cada día. En esta tesitura, ¿qué garantías tenemos de que, al menos, sea “sano”? Por eso, cuando renunciamos a las funciones espirituales, sentamos las bases para ser guiñapos corporales y enfermos crónicos también en lo físico. Dicho de otro modo: lo espiritual ha de ir primero, por sí y porque es guarda y garantía de lo somático. Así pues, vale con ser lelos, no hay porqué rebajarse a pardillos: todo con moderación, como recomienda Aristóteles.

EN EL 800 ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA, 1212-2012, UN TRIUNFO DE LOS PUEBLOS PENINSULARES Y DE LA LIBERTAD



En 1157 un nuevo movimiento clerical islámico de carácter colonialista, los almohades, que se había constituido en lo que es hoy el sur de Marruecos, irrumpió en la península Ibérica. Sus ínfulas expansionistas no gustaron a casi nadie en ésta, ni a los musulmanes autóctonos, o andalusíes, ni a los pueblos libres del norte. Los primeros ofrecieron una resistencia múltiple y continuada, en la que destacó Ib Mardanís, también conocido como “rey Lobo”, que en Levante derrotó en varias ocasiones a los invasores hasta que fue muerto por estos en 1172. Algo similar sucedió en Baleares, donde los Banu Ganiya se enfrentaron a los agresores extranjeros, que pusieron fin a la resistencia conquistando las Islas en 1203. Por todo al Andalus floreció el rechazo al régimen teocrático africano.

En los pueblos libres del norte el esfuerzo principal correspondió a las legendarias milicias concejiles, en particular a las de las Comunidades de Villa y Tierra de la Extremadura Castellana. Las de Ávila, siguiendo su tradición de combatividad a toda prueba, eligieron en concejo abierto hasta en 26 ocasiones al heroico y sagaz Sancho Jiménez como su adalid año tras año, el cual infringió poderosos reveses a los clérigos norteafricanos hasta que fue derrotado y muerto en 1173.

Un acontecimiento épico muy destacable fue la defensa de Huete (Cuenca) por su población en el verano de 1172, en la cual sus célebres milicias municipales, organizadas y dirigidas desde el concejo abierto de la comunidad de villa y aldeas, con la participación de las mujeres en las asambleas concejiles en paridad con los varones, frenaron a los conquistadores islámicos, mandados por Yusuf I, les derrotaron y los obligaron a retirarse hacia el sur.

Sin embargo en Alarcos (Ciudad Real), en 1195, los totalitarios religiosos derrotaron a las tropas castellanas, en buena medida porque las milicias de los concejos confiaron en el rey Alfonso VIII para dirigir la batalla, en vez de cómo en otras ocasiones luchar con su propia estrategia, táctica y mandos elegidos en asamblea. En esa rota murió la flor y nata de las villas y aldeas castellanas.

Los almohades no eran unos desarrapados, como creen algunos, sino un poder imperialista poderoso. Su flota de guerra era bastante fuerte, mucho más que la de los pueblos norteños, y con ella traían desde África a sucesivos contingentes de conquistadores, por decenas de miles. Su poder se basaba, en gran medida, en el expolio colonialista de los pueblos negros al sur del Sahara, a los que esclavizaban y sustraían las materias primas y el oro, según tradición de larga data en los regímenes norteafricano y andalusí musulmanes, apoyados en el comercio de esclavos negros y en el racismo.

La actuación de los almohades fue siempre violentísima y genocida. Las poblaciones que tomaban las arrasaban, matando a todos los varones y mujeres de edad, llevándose a las féminas adolescentes como botín para venderlas en los mercados de esclavas, con destino a los ominosos harenes islámicos. Así hicieron en Trujillo (Cáceres), Talamanca de Jarama (Comunidad de Madrid) y otros lugares.

Llegado el año 1211 ambas partes se prepararon para un choque decisivo. Del norte de los Pirineos arribaron contingentes armados, que se retiraron al constatar que los pueblos peninsulares no les permitían vejar a los musulmanes vencidos, ni tampoco a los judíos. De todos los que vinieron sólo unos pocos centenares se quedaron, volviéndose el resto.

Los musulmanes que vivían en Castilla ni en una sola ocasión apoyaron a los almohades, a los que tenían por agresores y fanáticos. En todas las ocasiones en que lucharon se mantuvieron fieles al orden concejil y comunal en el que estaban integrados con fórmulas plurales pero siempre pactadas entre los concejos y la minoría islámica. Lo mismo los judíos.

En al Andalus los clérigos almohades desataron un furioso antisemitismo, que llevó a toda la población judía a escapar a Castilla para conservar la vida, donde fueron muy bien acogidos. Hasta en eso demostraron los fanático islámicos ser un antecedente religioso del nazismo. Al mismo tiempo, ordenaron quemar las bibliotecas, perseguir a las personas letradas (desterraron a Averroes en 1194 acusándole de “impiedad manifiesta”, por denunciar el despotismo teocrático) y realizar una política universal de terror y dictadura.

Tras ello estaban los poderosísimos y parasitarios terratenientes andalusíes, que eran quienes les habían alentado a pasar el Estrecho, dueños de la gran mayoría de la tierra.

En el sur islámico el poder estaba militarizado, organizado de arriba abajo y no había ninguna participación popular en la vida política. No había nada parecido al concejo abierto, a las tierras y los demás medios de producción ampliamente en propiedad de los concejos en tanto que comunal ni a los fueros y cartas de población, de elaboración popular. Las mujeres padecían un patriarcado feroz, la vida social estaba monetizada, la ciudad dominaba y saqueaban al campo, los negros eran sometidos a una esclavitud intolerable, las elites llevaban una vida derrochadora y de placeres hasta extremos pasmosos y las minorías cristiana y judía eran perseguidas, reinando la arbitrariedad y la explotación.

Los dos ejércitos se encontraron en Sierra Morena, en Las Navas de Tolosa. Por el lado de las tropas norteñas la fuerza principal, con mucho, fueron las milicias concejiles llegadas desde Guadalajara, Uclés, Cuenca, Toledo, Segovia, Madrid, Ávila, Atienza, Medina, Huete, Burgos y otras poblaciones, a las órdenes de mandos que habían sido designados en concejo abierto. Ellas fueron quienes llevaron el peso de la batalla y quienes se alzaron con la victoria.

Por el lado islámico, los que primero emprendieron la huida fueron los andalusíes, o musulmanes peninsulares, como siempre hacían dado que no querían luchar con y por los clericales. Los invasores africanos aguantaron mejor pero fueron finalmente arrollados. Hay que resaltar el horrendo detalle de que lugares decisivos del campamento almohade estaban defendidos por esclavos negros encadenados, en lo que es una ignominiosa expresión de racismo islámico.

No hay un imperialismo “bueno” y otro “malo”, nadie tiene derecho a invadir tierras ajenas para expoliar, esclavizar y matar a sus habitantes. Los almohades entraron en la península con el único apoyo de las todopoderosas y riquísimas elites de poder andalusíes, odiadas por el pueblo. La resistencia que cristianos, musulmanes y judíos ofrecieron a los colonialistas almohades fue una guerra justa, y Las Navas de Tolosa fue una victoria magnífica de la libertad, la tolerancia, el pluralismo y la cultura lograda por los pueblos peninsulares.

GARZÓN, LA TORTURA, LA IZQUIERDA Y EL DINERO



Los juicios al juez Garzón y varios acontecimientos coincidentes están proporcionando base para importante reflexiones sobre el significado y naturaleza real de las fuerzas que se proclaman de izquierda y “anticapitalistas”.


Éstas, de la manera más vehemente, se ha lanzado a defender a Garzón, olvidando que el libro “Garzón, la otra cara”, Pepe Rei, editorial Txalaparta, expone que siendo aquél juez de la Audiencia Nacional (nuevo nombre del Tribunal de Orden Público del franquismo) operante en Euskal Herria nunca admitió ninguna denuncia de detenidos y detenidas por tortura, incluso en casos que ello era tristemente obvio y clamoroso.


Por eso, unificando dicha impunidad para torturar que Garzón estableció con su patochada más sonada, el supuesto procesamiento a Pinochet, Pepe Rei hace una frase tan lapidaria como cierta, “Garzón y Pinochet deben estar en el mismo banquillo”. Pocas cosas son más fascistas que la tortura y quienes la aplican, defienden, amparan o permiten, o sea que…


Un comunicado de 25-1-2012 de AFAN (Asociación de Familiares de Asesinados Navarros) dice que Garzón jamás atendió, como juez, a los cientos de personas que en Euskal Herria alegaron ser torturados. Tampoco prestó atención a los estremecedores expedientes presentados por Amnistía Internacional, Comisión Europea de Prevención de la Tortura y otros, con pruebas de sevicias y torturas, así protegidas por Garzón, ahora metido a “juzgar al franquismo”.


Ahí está, pues, la izquierda “anticapitalista”, saliendo a la calle a defender a quien más ha hecho para que la rutina torturadora del fascismo se mantenga en el parlamentarismo.


Además Garzón es agente de la banca y las multinacionales españolas, que le premian, que se sepa, con 1,2 millones de euros. Cuando se reciben esas cantidades de los sátrapas financieros del país hay que concluir que quien se lo embolsa es un engranaje más del sistema capitalista y un capitalista él mismo. También en Latinoamérica ha procurado el “juez estrella” atrapar todos los dólares y euros que ha podido. Por tanto, la izquierda que le otorga apoyo es como él, pro-capitalista y capitalista. Ya lo mostró al recibir IU cerca de 2 millones de euros para la campaña electoral del 20-N.


Igual que el ínclito super-juez manifestó su vena de histrión con lo de Pinochet tiempo después se inventó una nueva mascarada destinada a tapar sus vergüenzas, la llamada “ley de memoria histórica”, para pretendidamente juzgar los crímenes del franquismo y localizar los restos de sus víctimas. Pero eso lo ha de hacer el pueblo, los pueblos, no un juez, y la localización y traslado de enterramientos ha de ser asimismo una tarea popular, autónoma, no institucional.


Es intolerable la cara dura y maldad de quienes pretenden que sea el aparato judicial personificado en Garzón quien haga eso, pues equivale a decir que el verdugo ha de ser ahora el que juzgue y rescate. En efecto, la izquierda “anticapitalista”-capitalista ignora lo obvio, que la guerra civil fue un levantamiento del Estado español contra el pueblo, que los crímenes los perpetró el Estado y que ahora es una burla que éste aparezca impartiendo justicia.


Por lo demás, ¿cuándo va a hacerse responsable el PCE-IU de sus crímenes en la guerra civil, no menores ni menos odiosos que los del franquismo, comenzando por el del secuestro tortura, asesinato y enterramiento clandestino de Andreu Nin?


Pero una izquierda que está convertida en una fuerza más del capitalismo, ¿qué va a hacer si no lo que hace? Veamos el caso del diario “Público”, portavoz del ala zapaterista del PSOE y valedor de la feminista y ex-ministra de defensa Carme Chacón, responsable primera de los crímenes cometidos por las tropas españolas desplegadas en el exterior en los últimos años. Las reyertas en curso dentro de ese partido nos han permitido saber que el director de “Público”, el trotskista Jaume Roures, es un acaudalado empresario, con inversiones de millones de euros en diversas empresas, por ejemplo en la fallida Spanair, y en el vil mercadeo de las obras de arte. Su núcleo de poder es el conglomerado empresarial Mediapro, que ha hecho negocios colosales con Zapatero y Carme Chacón.


Esto es, Roures es un capitalista que hace “anticapitalismo” periodístico, con el apoyo de una turba de memos y memas que celebra “asambleas” para refinanciar a “Público”. Desde luego, creer que las atrocidades y mentiras que expone un diario dirigido por un empresario multimillonario pueden ser “anticapitalismo” muestra hasta qué grado de abyección intelectual y moral ha llegado el izquierdismo. Los mismos que respaldan a Garzón, sin importarle que sea el santo patrono de la tortura como rutina y que esté financiado por la gran banca, son los que leen de rodillas “Público”, engordando la cuenta de resultados de Roures y Mediapro.


Dado que ahora hay feroces peleas por más poder político y económico en el seno de la izquierda “anticapitalista” nos hemos enterado lo que se embolsa al año el capitoste de Izquierda Unida y el Partido Comunista de España, J.A. Moral Santín, antiguo aficionado a la escolástica marxista, con libros penosos que mucha gente se tomó en serio. Como integrante de la “representación social” en Bankia (Caja Madrid hasta hace poco) este “anticapitalista” se embolsa anualmente 526.000 euros, unas 35 veces más de lo que gana el asalariado medio con empleo, unas 80 veces lo que ingresa el parado medio[1].


Pero Moral es sólo una muestra de los miles y miles de jerarcas y cuadros medios de la izquierda, PSOE, PCE, IU, CCOO y UGT, que tiene unos ingresos de lo que son, burguesía de Estado, al estar presentes por ley en un sinfín de cajas de ahorro, empresas estatales (en sus tres niveles, central autonómico y municipal), ONGs, Fundaciones y un entramado que ni la Divinidad puede conocer dado su colosal extensión y complejidad. Desde allí explotan al pueblo trabajador, no sólo con lo que ganan sino con el sinfín de negocios que hacen con el dinero “público”, a través de familiares, testaferros y demás. En efecto, según lo tantas veces conocido, empiezan como capitalistas estatales y continúan como capitalistas estatales y privados.


Las peleas dentro de IU ahora son tan fuertes, con el fin de repartirse el poder y el capital anejo al poder, que está saliendo a la luz lo que esta izquierda “anticapitalista” es. En Madrid, en Málaga y en otros lugares estamos asistiendo a auténticas reyertas tabernarias dentro de la formación, que no tienen ningún contenido, ninguna ideología, sólo son miserables pendencias por poder dentro de la estructura burocrática como vías hacia el enriquecimiento personal.


Desde su manejo del 15-M han lanzado incluso una consigna “anticapitalista” en su propio beneficio como capitalistas, la “nacionalización de la banca”, que sería poner todo el poder financiero en manos de los politicastros, por lo tanto, también en manos de la izquierda. Eso sería su Eldorado realizado, gracias a la bobería de quienes por pura ignorancia repiten tales atrocidades dentro del 15-M.


Un ejemplo más de incoherencia y estulticia de los defensores de lo estatal como “anticapitalista” lo estamos observando, también, en relación con el movimiento “Yo no pago”, que se ha afianzado en varias ciudades donde hay metro. Porque si “lo público” es el bien, como preconiza la izquierda “anticapitalista”, y las empresas del capitalismo estatal son igualmente “públicas”, ¿cómo explicar que dicho movimiento se proponga no pagar en ellas, esto es, tratarlas como lo que son, capitalismo puro y duro?


El buen hacer de dicho movimiento está poniendo en evidencia a las y los devotos del capitalismo de Estado, al mostrar lo que éste es. En Madrid llevan ya más de media docena de detenidos por negarse a pagar en el metro, con cargas violentísimas de las fuerzas represivas. Metro de Madrid es una empresa estatal al 100%, esto es, modélica según la izquierda, pero en realidad explota a sus trabajadoras y trabajadores y da un servicio caro y malo. Su meta no es servir a la gente sino ganar dinero, y así, ¿cómo puede ser “pública”?


Hay que decir que en el Metro también hay “representación social”, y en ella asimismo están los chupópteros de la izquierda, aunque por el momento no sabemos sus nombres ni ingresos, aunque no deben diferir mucho de los del marxista Moral, o de los del trotskista Roures al comienzo de su fulgurante carrera como empresario, también ligada a “lo público”, al parecer. Eso sin olvidar a los inefables Méndez (UGT) y Toxo (CCOO), entusiastas de los restaurantes más exquisitos, los viajes de placer y las joyas.


La izquierda es corrupta por causa de su ideología. Si ésta preconiza que la riqueza es buena, que la moralidad es “burguesa” o “clerical” y que lo único que cuenta es el propio interés, no hay modo de evitar la corrupción.


Retornando a Moral y a sus compadres hay que señalar su vileza e hipocresía en una cuestión, la de los desahucios. Como es sabido Bankia es una de las grandes corporaciones bancarias de España, y una de las que más desahucios mandan ejecutar. Pues bien, los jerarcas del PCE e IU en ella apoltronados por las mañanas dan la orden de expulsar a la gente de las viviendas con impago y por la tarde se van al 15-M a menear pancartas contra los desahucios. Lo mismo acontece en todas las cajas de ahorro, dado que en todas ellas está, engordando el bolsillo, la izquierda “anticapitalista”-capitalista.


Izquierda Unida no puede concebirse, y no podría existir, sin el capitalismo de Estado. De él vive. Por eso toda su política es la apología de “lo público”, de su negocio, chollo y chanchullo particular, o dicho rigurosamente, de la forma como el capital privado se crea y acumula a partir del capital estatal, según lo habitual en el capitalismo desde hace siglos.


Todo ello se entiende dado que un inspirador del ala alcornoque del 15-M es José Luis Sampedro, galardonado con el Premio Nacional de las Letras, 40.000 euros, lo que en realidad no es nada al lado de los cientos de miles o quizá millones que ese premio le va a proporcionar por sobre-ventas, conferencias (¿a cuánto las cobra, a cuántos meses de trabajo de una-un asalariado medio equivalen?) y demás canonjías.


Claro que después de desgañitarse a favor de la tasa Tobin, institucionaliza por el gobierno de Sarkozy en Francia, y del robustecimiento financiero del Estado, realizado por el gobierno de Rajoy en España subiendo los impuestos, ¿qué otras boberías le quedan por hacer al sector de la izquierda del 15-M para desacreditar completamente el Movimiento y destruirlo?, ¿terminarán invitando a Sarkozy y a Rajoy a hablar en sus actos, como han hecho con Sampedro, Hessel y Stiglitz? Y si a estos sí, ¿por qué no a Botín?


Por eso no son de recibo libros como “Hablando de Izquierda Unida” de Carlos Taibo 1997, una defensa “crítica” de esta formación política. Ha llegado el tiempo de llamar capitalistas a los que engordan gracias al capitalismo de Estado y apologetas de los capitalistas a quienes los publicitan y exculpan. En estos momentos de inicio de una crisis social pavorosa tenemos que luchar, a toda costa, por la claridad, la exactitud y el rigor en las ideas. Lo estatal no es lo público y eso es línea divisoria. Lo público es lo del pueblo, lo que se realiza a través de una revolución integral, no en las urnas. Quien defiende a la izquierda es parte de ella, parte del entramado capitalista, una porción de la burguesía de Estado.


La distinción izquierda/derecha es trivial y repudiable, pues ambas son expresiones políticas del capital. La izquierda está completamente corrompida en lo político y moral, es una fuerza para la degradación y la desintegración de la sociedad y los individuos, y se trata de oponer a la izquierda-derecha una política revolucionaria dirigida a la regeneración integral de nuestra sociedad, por completo hundida en el fango por la izquierda y sus apologetas.
Una política popular y revolucionaria, y no una de izquierda-derecha, es lo que se necesita, y lo que hay que crear entre todas y todos.
Si alguien se pregunta cómo es posible que con 5,4 millones de parados reine la paz social más completa debe tener por respuesta que la causa está en el pérfido juego de presentar a la izquierda como “anticapitalista”, pues ello desmoraliza y confunde tan completamente a las gentes que las empuja a buscar salidas personales a los problemas y no colectivas, como debería ser.


Quienes estén de buena fe en la izquierda se han de atrever a dar allí la batalla de las ideas, contra el mito de lo estatal como “público”, contra la miserable alabanza obsesiva del Estado, contra la fe en el parlamentarismo, contra la creencia en que la izquierda es diferente a la derecha, contra el culto al dinero, la corrupción sin límites, las riñas internas por acaparar puestos para enriquecerse, la inmoralidad extrema y el servilismo hacia lo burgués en todas sus formas. Tales son las señas de identidad de la izquierda que hay que denunciar, para crear una alternativa revolucionaria. Ahora esto puede hacerse.


[1] Sobre este sujeto, en tanto que representante de la izquierda que vive incrustada en el capitalismo de Estado al mismo tiempo que hace gorgoritos con la logomaquia marxista, trato en mi libro “El giro estatolátrico. Repudio experiencial del Estado de bienestar”, editorial Maldecap. La única diferencia es que entonces no conocía sus ingresos, que son mucho pero mucho más que los aireados, pues desde su alto puesto en Bankia puede hacer, y hace, negocios fabulosos, él y el resto de los izquierdistas “anticapitalistas” de boquilla y capitalistas vulgares y corrientes de facto.


LOS CIEN LIBROS QUE HAY QUE LEER PRESENTADOS DE DIEZ EN DIEZ (I)


Desde hace mucho acaricio la idea de ofrecer una lista de cien libros que compendien lo mejor de la cultura a la que pertenezco, la occidental, en un momento en que ésta está siendo relegada y virtualmente destruida por la doble presión del poder estatal y las fuerzas empresariales, que necesitan masas total y completamente aculturadas, deshumanizadas, ignorantes, atomizadas e inespirituales para ser del todo sumisas, mansas y manejables.

El sujeto, la mujer tanto como el varón, para autoconstruirse como ser humano necesita cultivar y afinar sus facultades espirituales, en primer lugar el entendimiento, y para ello necesita de los autores clásicos.

La modernidad ha dado muy pocos clásicos, porque lo que produce es sobre todo propaganda, y porque el sujeto moderno está siempre atento a cominerías e inesencialidades, como consecuencia de la falta de grandeza, autorrespeto y altura de miras que es consustancial a la modernidad. De esto resulta una personalidad capitidisminuida, un pigmeo intelectual, moral y físico.

Como posible remedio se trata de ir creando paso a paso una nueva concepción de la persona que aúne la inteligencia, la reflexión estratégica, el coraje, el compromiso, la generosidad, la sociabilidad, el servicio, la cortesía, el olvido de sí y la voluntad de esfuerzo. Para eso necesitamos de los clásicos.

Se trata de pergeñar la noción de un ser humano integral, alejado de la especialización mutiladora tanto como del intelectualismo paralizante y el activismo deshumanizador. Se necesita, en el momento en que Occidente se derrumba, de un sujeto que se haga cargo del todo finito de los grandes problemas de nuestro tiempo, disponible por convicción interior para todos los sacrificios.

¿Sacrificios?, preguntará el filisteo hedonista, imitador del burgués gozador. Si. La razón la expone P. Everett, “las cosas entretenidas no suelen generar pensamiento”. Por tanto, si de lo que se trata es de pensar y entender hay que admitir que eso es una tarea ardua, compleja, incómoda, áspera. Lo fácil y cómodo sólo crea superficialidades, cositas pueriles y narcóticos espirituales. Si se trata de la verdad y el autoconstruirse desde ella hay que disponerse a padecer.

 Si la meta final es contribuir a crear una nueva sociedad, un nuevo ser humano y un nuevo sistema de valores y cosmovisión tenemos que estar disponibles para toda clase de esfuerzos, sin pararnos a pensar en si son agradables o desagradables.

Porque, a fin de cuentas, nuestra grandeza proviene de la grandeza de nuestros fines.

Hemos de considerar la sabiduría heredada del pasado como insatisfactoria al mismo tiempo que imprescindible. Quienes se refugian en panfletos y desprecian el saber del pasado nada lograrán. Los que hacen una lectura academicista de los clásicos jamás los comprenderán. Quienes acuden a ellos para enriquecerse personalmente con miras egoístas se condenan a no superar los estrechos límites de su ego. Los que temen no comprender, o no estar a la altura, se equivocan porque todo es hacedero con esfuerzo, tiempo, constancia, ayuda de los iguales y sacrificio.

Nos han destruido. El actual sistema de dominación nos ha aniquilado como seres humanos. Somos seres-nada. Por eso ahora ha llegado el momento que nos autoconstruyamos a nosotras y nosotros mismos.

         ¿Cómo leer a los clásicos?

Primero. Con voluntad de comprender, con concentración, con lentitud, abriendo la mente, desaprendiendo el error y el mal. Sabiendo que los clásicos por sí no resuelven nuestros problemas, sólo iluminan nuestra pensar y obrar, que son limitados, que tienen muchos defectos y errores, que solían estar vinculados a poderes ilegítimos y que incluso son decepcionantes.

Segundo. Desde nuestra realidad y nuestro tiempo, el siglo XXI. No se trata de recitar lo que formulan sino de usar sus contenidos para comprender de manera creativa nuestro mundo y transformarlo con esfuerzo.

Tercero. De manera colectiva e individual al mismo tiempo. En grupo, en equipo, eso es lo mejor, pero dejando mucho espacio para la reflexión personal, la soledad, la libre interiorización y el ensimismamiento.

Cuarto. En medio de la tempestad, desde el compromiso, sabiendo que la forma óptima de entenderlos es conocer similares penalidades y persecuciones a las que a ellos les hicieron sabios y magníficos.

Quinto. De manera desinteresada, como un esfuerzo en pro del bien y la virtud que no puede ni debe tener premio, salvo la palma del martirio. Sócrates, asesinado por el Estado ateniense en alianza con el populacho, debe ser referencia.

Sexto. Para lograr una síntesis, una nueva recombinación organizada de lo hoy separado e incluso enfrentado. Construir el futuro demanda amplitud de miras y voluntad de pluralidad, para recoger e integrar todo lo bueno finito creado por el ser humano, provenga de donde provenga.

Séptimo. Sin hiper-criticismos. Si Narciso quiere satanizar todo lo que es no-yo por medio del “pensamiento crítico” que empiece tomando esa medicina. Si pide perfección que la ofrezca.

Octavo. Con la decisión interior, cada una y cada uno, de leerlos para crear ideas innovadoras, saberes creativos, grandes acciones y textos tan buenos como los del pasado e incluso mejores, pues los clásicos en verdad maravillosos son los que están por escribir.


Uno. “Apología de Sócrates”, forma parte de los “Diálogos” de Platón. Éste era adversario del ideario socrático y gran cavernícola, lo que indica que tergiversó a aquél tanto como pudo, pero es lo que nos ha llegado. Es conveniente hacerse con una edición bien traducida. Sócrates nos enseña a pensar, a vivir y a morir.


Dos. “Los deberes”, Cicerón, para autoedificarnos desde los deberes libremente admitidos, y no desde los derechos. Los deberes nos otorgan fortaleza y fuerza interior, sin la cual nada puede hacerse. La fortaleza es la precondición de la libertad y las obligaciones la base de la rectitud moral.

Tres. “Anales”, Cornelio Tácito, para empaparnos de serenidad clásica, desintoxicarnos de politicismo y economicismo, comprendiendo lo que era Roma como tiranía y modelo de tiranías hasta el día de hoy. Por lo demás, es un texto largo y para el sujeto lobotimizado por la Red quizá imposible.

Cuatro. “Trabajo y capital monopolista. La degradación del trabajo en el siglo XX”, Harry Braverman. Estudio excelente de lo que es el capitalismo como destrucción de la esencia concreta humana. Una descalificación implícita del “anticapitalismo” pro-capitalista y una explicación de facto de que no hay soluciones sin revolución integral. Es uno de los poquísimos clásicos escritos en el siglo XX, un tiempo de decadencia intelectiva extrema.

Cinco. “Evangelio según San Juan”, ya metidos en harina conviene leer también la Primera y Segunda epístolas de San Juan, breves las dos. Si se desea conocer la cosmovisión del amor, concebido como amar y no como ser amado, como algo difícil y no como una experiencia “agradable”, como dar y no como recibir, estos son los textos. Por lo demás, expreso mi repudio por el anticlericalismo burgués en boga, totalitario, ignorante, aculturador, atomizador, demagógico, deshumanizador, ultrarreaccionario y criminal. Sin abrirse a las aportaciones del cristianismo revolucionario no se puede realizar hoy una revolución integral.

Seis. “Carta a Peter Carr, 19-8-1785, Thomas Jefferson, en “Autobiografía y otros escritos”. El autor escribe este breve texto para su sobrino, saturada de buena ética, con el fin de hacer de él sujeto de virtud. Es muy breve. Conviene leerla junto con “Los deberes” ciceronianos. En un tiempo en que estamos obligados a ser inmorales esta misiva nos reconcilia con el bien. Ambos escritos son excelentes para las y los adolescentes.

Siete. “Municipalidades de Castilla y León”, Antonio Sacristán y Martínez. Fue escrito en 1877. Lo cierto es que hay que leer buena historia, y esta lo es, mucho mejor que los panfletillos a tanto la línea que se fabrican ahora en las cátedras de historia.

Ocho. “Primera parte de Don Quijote de la Mancha”, Cervantes. Siempre he tenido por mejor la primera que la segunda parte. Conviene estudiarla reposadamente, reflexionando, con la mente liberada de lo que nos han contado sobre la obra, ateóricamente, con el fin de encontrar el mensaje auténtico de este gran libro. Para hacer la revolución no necesitamos acudir a textos exóticos y extravagantes, llenos de chocarrerías modernistas y tonterías alambicadas, todas ellas fracasadas ya en la práctica. Nos bastan con los clásicos de nuestra cultura.

Nueve. “Ensayo sobre el entendimiento humano”, John Locke. Aprender a pensar desde lo real, evitando los teoricismos y dogmatismos es aprender a pensar. Establecer límites al actuar de la mente, para no intoxicarnos con nuestras propias creaciones arbitrarias, es avanzar hacia la sabiduría. Comprender que toda verdad es finita y que pocas veces podemos estar absolutamente seguros de lo que pensamos, decimos y tomamos como guía nos hace modestos, creativos y rigurosos.

Diez. “Nietzsche “contra” la democracia. El pensamiento político de Friedrich Nietzsche (1862-1872)”, Nicolás González Varela. Se dice, sin ánimo de ofender, que a todos los cerdos les llega su San Martín, pues bien, este libro es el San Martín de Nietzsche. No es un clásico en sí sino un examen imparcial de quien más ha arrastrado por el fango la cultura occidental. Con una metodología implacable, González desvela quien era el teutón: un sujeto que se situaba, en política a la derecha de la derecha, pidiendo siempre más violencia contra las clases populares, como gran maestro del odio que es. En él Nietzsche aparece como un protonazi peor que los nazis. Así las cosas, ¿qué harán sus devotos?

Deseo, para terminar, recomendar un texto mío, cómo no, “Crisis y utopía en el siglo XXI”, un alegato en pro de la esencia concreta humana.

Espero mucho de un retorno, creador, selectivo y comprometido, a los clásicos. En particular, espero mucho de las mujeres en este campo, pues para ellas es vitar romper con la sinrazón del feminismo y la maldad del feminicidio para hacerse grandes en el pensar y grandes en el obrar.

domingo, 5 de febrero de 2012

La Asociación de Familiares de Asesinados de Navarra (AFAN) y los apoyos al juez Garzón


Ante algunas sorprendentes muestras de apoyo al juez Garzón aparecidas estos  días en la prensa, por parte de algunos organismos dedicados a los derechos humanos y a la memoria de los fusilados del 36, la Asociación de Familiares de Asesinados de Navarra (AFAN) quiere manifestar a la opinión pública lo siguiente:

1º.- Desde nuestra constitución hace ya 25 años, siempre hemos reivindicado la memoria de los fusilados de Navarra no sólo como algo meramente archivístico y documental, sino también teniendo en cuenta las razones de las matanzas y sus consecuencias posteriores, que arrastramos hasta nuestros días. Lo hemos dicho muchas veces: no hacemos nada recuperando los huesos si no reivindicamos los ideales que les dieron vida.

2º.- Durante décadas, la Audiencia Nacional ha sido uno de los organismos más continuamente denunciados por los organismos de derechos humanos. Por ella han pasado miles de personas de las que una buena parte han denunciado atroces torturas. Basta ver las espeluznantes declaraciones que constan en libros y dossieres de Amnistía Internacional, Comisión Europea de Prevención de la Tortura, TAT, etc. Pese a miles de casos documentados, la Audiencia Nacional jamás abrió unas diligencias para esclarecer los hechos que los detenidos denunciaban.

3º.- El juez Garzón ha sido durante muchos años el juez estrella en esa Audiencia Nacional, y el que más detenidos ha interrogado, escuchando cientos de estremecedoras denuncias. Detenidos, insistimos, por orden suya y bajo su única responsabilidad. Jamás abrió unas diligencias para esclarecerlas. Escuchar o leer esos testimonios de tortura es lo más parecido a lo que escuchamos a los represaliados del 36. Garzón además ha sido promotor del encarcelamiento los últimos años de cientos de personas por su exclusiva militancia política, cerrando medios de comunicación, etc.

4º.- Que ahora, en nombre de los derechos humanos o de los fusilados del 36, algunos grupos salgan en defensa del juez Garzón, alabando su “decencia ética y democrática” nos parece un cruel sarcasmo. Un insulto a todos los represaliados de ayer y de hoy. Lo más horroroso que les podríamos hacer a las víctimas del franquismo es poner su memoria en manos de personajes así, que pretenden lavar su tenebroso pasado con la limpia bandera de nuestros fusilados. Con nosotros y nosotras que no cuenten.

Pamplona, 25 de Enero de 2012

Asociación de Familiares de Asesinados Navarros (AFAN)