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lunes, 11 de julio de 2016

LO QUE CUENTA ES EL SER HUMANO ESENCIAL. Contra Todas Las Formas De Racismo


         El racismo no es tara inherente a una raza: pensar o decir eso (o meramente sugerirlo) es una manifestación de racismo, pues éste consiste en deducir desde los rasgos étnicos de los seres humanos, en sí mismos de ínfima significación, actos políticos y sociales. No hay “malas razas” ni “buenas razas”, no hay razas dadas al racismo y razas que padecen el racismo sino estructuras de dominación en las que lo racial tiene un significado entre muy secundario y nulo.



         En EEUU hay un problema de racismos, más que de racismo. Se dan diversas formas de desprecio y odio por el otro a causa de su apariencia. Todavía sobrevive en ciertos sectores de blancos el racismo antinegro, aunque en fuerte reducción. La mayoría de la población blanca -el 80%- que vota lo ha hecho por un negro, B. Obama. Éste no ganó sólo ni principalmente por el respaldo de los negros, que son el 12%, porcentaje harto insuficiente. Hay racismo de ciertos sectores e individuos blancos contra los hispanos, que aunque son más que los negros, el 15%, no tienen sus privilegios económicos y sociales.



         Existe menosprecio racista de ciertos blancos hacia los indígenas, que son el sector verdaderamente excluido, el que padece las peores tasas de pobreza, paro, alcoholismo, etc., ante la indiferencia general. Una parte de la población negra tiene asimismo prejuicios raciales respecto a  ellos, a los que considera “inferiores”. Se debe recordar que hubo tropas negras peleando contra los indios junto con los blancos, co-responsables del genocidio padecido por aquéllos.



         Un porcentaje de blancos y otro de negros repudia a los asiáticos, y el conflicto negros/orientales es fuerte en ciertas áreas, aunque la censura mediática impide darlo a conocer. Por el contrario, los hispanos no suelen ser racistas. Son víctimas del racismo de algunos blancos y algunos negros pero no responden al racismo ajeno con un racismo propio.



         Una de las formas hoy más virulenta de racismo en EEUU es el de parte de la comunidad negra contra los blancos. Es, ciertamente, reactivo pero no por ello menos reprensible. Esos sectores conciben la muy real opresión, discriminación y pobreza padecida por los negros como obra de “los blancos” y no como lo que es realmente, una política implementada por el aparato estatal de EEUU, a través de leyes, adoctrinamiento, etc. Dicho aparato también oprime a los blancos de las clases populares, que a menudo tuvieron existencias apenas diferenciables de las de los negros. Por ejemplo, no fue mejor, en lo material, la vida de los trabajadores blancos durante la revolución industrial que la de los trabajadores negros esclavos en las plantaciones. Con seguridad, aquéllos morían antes que éstos.



         A la vez, siempre ha habido un sector enorme de la población blanca que se ha opuesto primero a la esclavitud y después a la discriminación racial contra los negros. Por tanto, no estamos ante un conflicto de razas sino ante estructuras de dominación que imponen determinadas políticas de desigualdad. En puridad, la guerra de las razas nunca ha existido.



         Hay que considerar el conjunto de la situación. Ya a comienzos del siglo XX había empresarios negros en EEUU, dedicados a explotar a sus trabajadores con indiferencia hacia su raza. En la II Guerra Mundial un ingente número de soldados negros combatió bajo la bandera del imperio USA, a veces en unidades de élite, la aviación por ejemplo. En la guerra de Vietnam los aviadores negros bombardearon al pueblo vietnamita junto con los blancos, y en la infantería los suboficiales negros contribuyeron a mantener combativo al ejército del imperio. Terminada dicha conflagración con la derrota de EEUU fue un general negro, Colin Powell, el elegido presidente del Estado Mayor Conjunto, para definir la nueva doctrina militar y renovar el aparato bélico. Sin Powell no habría habido las guerras de agresión que el imperialismo yanki ha ido desencadenando, Irak, Libia, etc.



         Powell, un hombre negro, ha sido el sujeto clave del militarismo yanki en el último medio siglo. El número de generales, jefes, oficiales y soldados negros, hombres y especialmente mujeres, es inusualmente alto dentro del ejército. Quizá sea del 20-25%, cuando la población negra es el 12%. Similar es la situación en la policía, donde los negros pueden llegar a ser también la cuarta parte. En muchas ciudades en que hay conflictos y asesinatos raciales los jefes policiales son negros, y una fracción notable de quienes reprimen violentamente las manifestaciones contra el racismo antinegro son policías negros.



         Ya hace mucho que una parte sustancial del aparato de adoctrinamiento y propaganda del imperialismo EEUU, en particular la infame industria del ocio, es propiedad de personas negras. En EEUU existe hoy una alta burguesía negra que tiene a algunos de los multimillonarios más opulentos del país. Si los negros muy ricos entregasen una porción pequeña de su fortuna para socorrer a los negros muy pobres éstos saldrían de la pobreza… Lo que hoy discrimina en EEUU es la desigualdad económica y la opresión política pero muy secundariamente el racismo.



         Los negros pobres de EEUU sufren las atroces políticas de “compensación” y “ayuda” del Estado. El paternalismo estatal es el principal responsable de su miseria y degradación. Mientras exista, mientras la gente negra no se haga cargo de la totalidad de sus vidas sin confiar en las envenenadas limosnas gubernamentales, la situación no tendrá remedio. Al mismo tiempo, esos sectores negros, para capturar más prebendas y subsidios estatales, continúan aferrados al victimismo, a una explicación de su historia ajena a la realidad y, también, al racismo antiblanco, promoviendo “luchas” y “movilizaciones” que a menudo no tienen otra meta real que lograr más subvenciones.



         El racismo antiblanco es la forma de racismo que más rápidamente está ahora creciendo, no sólo entre ciertos sectores de negros sino, más aún, entre blancos: intelectuales, periodistas, profesores, activistas sociales y otros, para quienes “los blancos” son “la mala raza”, inherentemente agresiva, racista, imperialista y genocida. Algunos de éstos han pasado de un tipo de racismo, el antinegro, a otro, el antiblanco, lo que se explica porque su concepción del mundo es esencialmente racista. El aparato estatal necesita de esta ideología para lograr la docilidad social de las masas blancas fomentando en ellas el autoodio, la vergüenza de sí y la desestructuración cultural. Apoyándose en un buen número de medias verdades, ocultaciones de hechos y enormes mentiras, la acción de los racistas antiblancos prospera a buen ritmo, subvencionados desde las instituciones gubernamentales y las fundaciones empresariales.



         En el pasado una parte de los negros militantes se hicieron racistas. Lo fueron los Panteras Negras y Malcolm X[1], pero no Martin Luther King. Los primeros tomaron el racismo antinegro promovido desde el aparato estatal USA y lo hicieron suyo convertido en racismo antiblanco. La meta era, dejando a un lado su locuacidad “radical”, integrar a las masas negras en la sociedad burguesa con el mayor número de privilegios posibles. No hubo en ellos ningún programa revolucionario, ningún proyecto de crear una sociedad libre para todos, sin ente estatal ni clase patronal. Su vehemente racismo les impedía comprender que la fuerza agente de las transformaciones sólo podía ser el pueblo, el pueblo unido por encima de las diferencias raciales.



         Poner fin al racismo en todas sus formas, y a las políticas que se hacen desde él, demanda atender a lo esencialmente humano que está en cada persona. Esa esencialidad de lo decisivo es lo que cuenta, mientras que los rasgos físicos son elementos irrelevantes, y los rasgos culturales vías de convergencia plural hacia lo sustantivamente humano, que es común a todos.



         Se está constituyendo una nueva comunidad popular, en cada país y en todo el orbe, que es multirracial, y que es la única capaz de poner fin a la opresión y realizar la libertad. Para su desarrollo hay que poner fin a todas las formas de racismo, y a todas las ideas sobre superioridad, maldad o exclusividad racial, así como a toda interpretación de la realidad social conforme a la noción de la guerra de las razas, para que pueda expandirse lo humano esencial. Ello es necesario para unir al pueblo, a los sin poder político ni económico, para transformar la sociedad desde abajo, para la revolución.



        

        







[1] Éste, igual que el resto del los racistas negros, tergiversa la historia de la esclavitud, convirtiéndola en una conflicto negros/blancos, cuando en África el comercio de esclavos era multirracial: las elites negras esclavistas los capturaban y llevaban encadenados a las factorías de los europeos en la costa, que los trasladaban a América. Consúltese en este blog el comentario al libro “Ser esclavo en África y América entre los siglos XV y XIX”, Ch. Coquery-Vidrovitch y E. Mesnard. Que África no lograse superar el orden esclavista es un asunto que debe ser autocríticamente abordado por los africanos y sus descendientes.

5 comentarios:

  1. Tú le das un diente a un forense, y el forense te dice de que raza es.

    Tú aceptas que un simple diente es distinto según las razás, pero no aceptas que el cerebro es distinto según las razas. Y precisamente las mayores diferencias entre razas están en el cerebro porque es el organo más complejo que tenemos.

    No te ofendas pero tú no tienes ni conocimiento, ni inteligencia, ni contacto con la realidad.

    Y te cuento esto para hacerte reflexionar. No para insultarte.

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    1. Esto que dices es cercano a lo nazi y a sus teorías raciales.Ningún ser humano somos iguales,no hay mas que ver lo diferente que pensamos unos de otros.Nos unifica la educación por imposición.Pero los cerebros son iguales.El pensamiento fascista y nazi es muy curioso y por eso nadie(o casi nadie)lo cree.Las teorías raciales de Goebbels y demas momias nadie se las puede creer,pues solo hay que ver a éste para darse cuenta de que es un vendedor de crecepelo calvo.A los fascistas y a Franco le pasaba otro tanto,hace una cruzada santa a favor del cristianismo y se vale del Islam,el mayor enemigo del cristianismo desde el principio de los tiempos o,¿es que de Hispania se expulso a los ateos?
      No sois creibles.

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    2. Lo dices para insultarle y lo sabes.

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  2. Esclavos blancos en America.

    http://www.luminous-lint.com/imagevault/html_34501_35000/34585_std.jpg

    http://www.luminous-lint.com/imagevault/html_34501_35000/34584_std.jpg

    Los que escribieron la historia lo hicieron justo a tiempo cuando Europa se recuperaba militar y economicamente, para evitar la venganza y que las nuevas generaciones no supieran que habia pasado con sus ancestros taparon la esclavitud de los blancos, la callaron y solo hablaron, exagerando, de la de los negros, encima culpando a los blancos, tapando el control arabe y oriental del comercio.

    Esclavo viene de Eslavo, los europeos de europa del este que eran secuestrados por los mongoles.

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  3. El tipo de integración que Martin Luther King promovía no era más que un etnocidio, la asimilación de los afroamericanos en la cultura americana con su inserción en el sistema escolar etc. Es un dato que me parece evidente aunque no soy una experta en la historia de EEUU https://www.youtube.com/watch?v=VHExvrn3SiQ

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